10 de diciembre de 2012

CON LA COMIDA NO SE JUEGA

Acabo de terminar en ver el programa 'Con la comida no se juega' de ‘Salvados’, y es la excusa perfecta para escribir algo que hace mucho tiempo debí haber escrito.

Todos y cada uno de nosotros, desde que somos unos críos, hemos oído hablar del hambre en el mundo, o en África mejor dicho, de la miseria en muchos países como la India o de la dichosa beneficencia de Estados Unidos. Ahora parece que muchas de esas realidades ya no sólo las vemos por la tele sino que, por desgracia, las estamos sintiendo muy de cerca en nuestro país.


Gente que no lleGa a final de mes, gente que pierde su casa y tiene que seguir pagándola, gente que no tiene dinero para comprar ropa o comida… Gente que nos rodea, gente que hace no tanto tiempo vivía de forma holgada y ahora se encuentra en una situación dramática. Hace ya más de dos años que fui por primera vez a la Fundación Escuela de Solidaridad de Granada. Allí conviven personas que están pasando por una situación difícil y voluntarios que quieren colaborar en la medida de lo posible bajo el lema ‘Lo que guardé no lo tengo, lo que tengo lo perdí, sólo tengo lo que dí.’

En esta fundación las comidas se realizan de forma conjunta en el comedor, la inmensa mayoría de las veces con alimentos que se obtienen directamente de alguna entidad social. No es justo decir que yo y otros tantos voluntarios hemos podido comer gracias a esas organizaciones, porque sería muy egoísta por nuestra parte. Pero sí es cierto que mucha, mucha, mucha gente que conozco no ha pasado hambre por el simple hecho de que ha ido a ponerse a la cola en un banco de alimentos para tener algo que llevarse a la boca. Y gran parte de ellos no tienen ni 18 años, joder. Es así de duro. Una mañana fui a uno de esos bancos de los pobres. Pasta, legumbres, pañales....Por suerte lo hice por ayudar, no por necesidad. Y aún así... la sensación es muy jodida, de verdad. Algunos de ellos, niños, es la única realidad que conocen y la ilusión con la que salen corriendo a recibir al camión el día de reparto no es justa. Somos conscientes de que hay gente que pasa hambre, pero cuando conoces a esas personas, tu forma de entenderlo cambia totalmente.


A veces cuando hablo de este tema me acuerdo de tantos y tantos discursos que monjas de mi cole que habían estado en el Congo nos daban. Pero es que es tan crudo como real. A día de hoy, sabiendo que con la cantidad de comida que se desperdicia se podría alimentar a gran parte del planeta, esta fundación y tantas otras tienen auténticos problemas para poder obtener alimentos y otros materiales de primera necesidad. Los bancos de alimentos están prácticamente vacíos y la gente tiene que hacer horas de cola para poder recibir comida. Garbanzos, leche, fruta… no hablo de caprichos. Hablo de comida.

Como dicen en el programa de Jordi Évole, no es nada fácil tener que enfrentarse a una situación así. Keny Arkana defiende que la probreza no es deshonra, pero sólo si se vive con dignidad. Y esa dignidad la damos los ciudadanos, que no se nos olvide. No podemos perder eso; podemos perder un trabajo, podemos perder una vivienda… pero si perdemos la dignidad no la recuperemos en mucho tiempo. Y no podemos permitir que eso nos ocurra.


¿La solución? Muy complicada, es cierto. Pero todo empieza por la concienciación. Esto es insostenible, y si encima miramos para otro lado el problema es mayor aún. Tomemos conciencia y actuemos siempre sin olvidar a esta gente. En vez de comprar la fruta en las grandes superficies, comprémosla en el mercado más cercano. En vez de comprar regalos de Navidad de grandes marcas, compremos cosas hechas a mano por gente que conocemos. Demos nuestros viejos libros del colegio, o juguetes, a alguien que no pueda pagarlos. No tiremos los yogures el día que supuestamente caducan, hagámoslo cinco días después. Que nadie se va a morir, os lo aseguro. Y si no los vas a comer, llévalos a alguna organización de ayuda social que seguro que alguien lo recogerá encantado. 

Si no podemos colaborar directamente con una ONG enviando dinero o si no podemos viajar a un país africano para ayudar in situ, al menos hagámoslo en nuestra ciudad, en nuestro entorno… Que no hace falta coger un avión para encontrar gente que está sufriendo. Siempre lo he dicho, y lo repetiré hasta la saciedad, desde ‘arriba’ nos imponen muchas situaciones complicadas, pero si encima no nos ayudamos entre nosotros… Apaga y vámonos. 



8 de diciembre de 2012

ANTI LÁ ESPAÑA?

No era el plan. El plan era quedarme en Londres hasta verano. Pero la vida y sus casualidades me han roto los esquemas y yo hay cosas a las que no sé decir que no.

No tengo nada que me ate aquí y vivir en un país únicamente por aprender un idioma no me parece suficiente motivo. Cuando llegué lo hice con esa mezcla de ilusión y miedo que implica enfrentarse a lo desconocido. Pero al poco tiempo de estar aquí supe que, por una cosa o por otra, no aguantaría hasta Junio. Sentía, o quería sentir, que algo iba a pasar antes. Y así ha sido. Ahora me toca hacer la maleta de nuevo, pero no para seguir viviendo en Londres, sino para marcharme a vivir a Marruecos.

Después de 4 meses viviendo aquí, mis días se han agotado. He estado contenta, pero en ningún momento feliz. Algo me faltaba, algo que una ciudad como esta no te puede dar. 


Tras muchas semanas, puedo decir que Londres no ha sido como esperaba y  me parece un lugar mucho más interesante para visitar que para vivir. Si no estás dispuesto a fundir pasta, esto no es tan grande como dicen. No hay calidad de vida y yo es justo lo que estoy buscando…

Dicen por aquí que ‘your home is where your heart is’, y yo hace tiempo que me lo dejé en Marruecos. Da igual dónde vaya, que todo me lleva a lo mismo. No tengo nada que perder y lo tengo todo para poder ser feliz. Así que hay que intentarlo. Sólo hay que echarle huevos… y en ello estamos. Como dice Sharif, si no encuentro la felicidad lo dejo. Pero esta vez no es como cuando vine a Inglaterra. Esta vez sólo hay ilusión. Miedo… miedo ¿a qué?


Escribo esto a las tantas de la madrugada, entre lágrimas de pura alegría. Escribo esto para agradecer a toda la gente que me ha escuchado y que me ha apoyado tanto. Escribo esto para que no se nos olvide nunca creer en nosotros mismos. Somos los protagonistas de nuestra historia y dejar que otros escriban el guión es una muerte anunciada. Y que si queremos conseguir algo hay que perseguirlo, joder. ‘Yo no pretendo ser la mejor. Sólo quiero volar tan alto que nadie pueda alcanzarme. No para demostrar nada, sólo quiero llegar a donde se debe llegar cuando entregas tu vida entera y todo lo que eres a una única cosa.’

Allá vamos…

7 de diciembre de 2012

JO CREC QUE AVUI SÍ CAL

Ella estuvo en todas aquellas noches arreglando el mundo en Granada, en una de las fiestas más legendarias de la historia y en mil y una comidas en aquel garaje-comedor. Ella estuvo muchas siestas sin dormir, en todas las conversaciones, pasando las resacas en la piscina. Ella estuvo muchas madrugadas fumando shisha en nuestro parque, cuando necesitábamos una casa en Barcelona, haciendo de madre cuando me daba pereza levantarme de la cama, pendiente de que todo saliera bien. Ella estuvo gratis en Port Aventura. Y en donde haga falta, siempre que sea gratis. Ella estuvo en tantos momentos… Y lo mejor es que estuvo conmigo. 

Y lo sigue estando aunque estemos lejos. Es imposible tener más historias juntas en menos tiempo, joder. Siempre presente, en tantas y tantas frases del día a día y en mis clases particulares de catalán. Nadie consigue como ella hacerme reír de esa forma cuando voy sola por la calle. Hace mucho que no nos vemos y el rencor creado por mi no-despedida, por causas de fuerza mayor, quedará en el olvido cuando volvamos a vernos. Eso lo sabe hasta Kelvin. 

Todavía sigues siendo una enana, pero ¡ay si todas las enanas fueran como tú, reina! :)

MOLTÍSSIMES FELICITATS, ¡NOIA! :)


UNA HOSTIA A TIEMPO QUITA MUCHA TONTERÍA

Cuando llevaba dos meses viviendo en Londres fui de viaje unos días a España. Una de las tardes la pasé en el nuevo centro comercial de Valladolid, y aquello estaba de gente hasta la bandera. Una de las abuelas que por allí pululaba estaba al cargo de su nieto pequeño y, cuando el padre se dio cuenta de que éste se había quedado parado mirando un escaparate de una juguetería (con el consiguiente disgusto que se llevó la pobre mujer al no encontrarlo), el hombre, en un perfecto español de Pucela, dijo: "Este crío hasta que no se lleve una hostia hoy no para". Y me alegra saber que se la llevó.


En ese momento me dí cuenta que no había oído una frase similar (ni que se le pareciera tampoco) durante mis semanas en Londres. Y lo peor es que no creo que la vaya a escuchar. Aquí a los niños se les educa de una forma muy diferente a lo que estábamos acostumbrados a ver en España hace no mucho tiempo. ¿Sabes cómo tratan esas señoras mayores a las figuritas del Niño Jesús? Pues más o menos. Aquí los críos son intocables, tanto literal como metafóricamente hablando. Se les sobreprotege de una forma que da miedo, se les riñe por ser niños, se les consiente cosas que da vergüenza verlas y se les premia por demostrar que están consentidos.


En España, cuando yo era joven, la filosofía ‘una hostia a tiempo ha quitado mucha tontería’ estaba a la orden del día, y no sé en qué momento se decidió que ya no servía para nada. Estamos perdiendo las buenas costumbres, las que de verdad nos caracterizan. Y no hablo de soltar la mano a la primera de cambio, ¿eh? Que una cosa es ser un violento y otra es curarse en salud.

Repito, y no me cansaré nunca de decirlo, que no tenemos nada que ver con el resto de europeos, pero sí con algunos africanos. Ahora parece que todos hemos nacido ricos, que los niños son los que castigan y contestan mal a los mayores, que cualquiera necesita un móvil con Internet para sobrevivir… No sé porqué se nos ha olvidado tan rápido que nuestros abuelos, nuestros padres e incluso algunos de nuestros más jóvenes nacieron y crecieron en un pueblo, viviendo con lo básico, con calles sin asfaltar, con animales en casa y en la calle, con juegos al aire libre, con la abuela cocinando mientras el abuelo trabajaba en el campo o se tomaba el carajillo en el bar, con las niñas en un cole y los niños en otro, con el cura dando cera al que no se portaba de forma muy católica…


Recuerdo que muchos veranos con mis abuelos en Extremadura eran así. La casa por aquel entonces era prácticamente igual que muchas de las que he conocido en Marruecos, y la forma de vida era muy parecida. Desayunábamos higos que cogíamos de la higuera que teníamos, comíamos como si no hubiera mañana, pasábamos horas y horas en la calle, calentábamos el agua en cubos para ducharnos en el patio, meábamos de pie en las letrinas, subíamos a la tienda con 100 pesetas a comprar mil cosas, hacíamos vida en la calle, no podíamos ver la tele si el horno y la lavadora estaban encendidos porque aquello no daba para tanto, las mujeres cotilleaban con las mujeres y los hombres iban al bar con los hombres, yo me ganaba los guantazos por ser la mayor, salíamos cada noche a tomar la fresca y el 'hasta mañana' siempre iba seguido de un 'Si Dios quiere'. Inch'allah. ¡Ah! Y con el coche iba siempre cargado de cosas, metidas en decenas de bolsas de plástico perfectamente atadas, al más puro estilo magrebí.


Así pasaron muchos veranos, en nuestra casa y en la casa de tantas y tantas familias humildes españolas. No sé porqué la gente tiene tan poquita memoria, reniega de todo aquello y critica a países vecinos. Somos los menos indicados para tachar de atrasados a otros, cuando varias de las generaciones que siguen vivas en España han vivido igual - y peor - que muchos de esos países tercermundistas de los que tanto nos gusta hablar. Y hoy en día, con temas tan actuales como el aborto, las represiones policiales o la corrupción, no estamos como para colgarnos medallitas. Un poquito menos de hipocresía y más autoevaluación no nos vendría nada mal.

El síndrome del nuevo rico ha hecho mucho daño a nuestro país y tanto progreso en tan poco tiempo no podía salir bien, porque no ha sido real. Para que lo sea debe hacerse de forma progresiva, valga la redundancia, y pasar de tener abuelos que ni siquiera han ido al colegio a vivir como estamos viviendo ahora… Ojo. Parece que no conocemos de dónde venimos y así es muy difícil saber a dónde vamos. Joder, que es que ya lo decía el señor Isidro hace unos años. Que esto va a terminar pero que mu’ mal, ¿eh? Y peor aún sabiendo que, actualmente, la crisis menos grave que hay en España es la económica...

             

4 de diciembre de 2012

CREE EN TODO LO QUE ALIMENTE TU ALMA

Y por eso creo en ella. Ningún cantante ha conseguido atraparme nunca de la forma que ella lo hace. Me engancha con su música, su voz, sus gestos, sus palabras. Sin un minuto de radio ni de televisión ella es capaz de hacerlo. Antes de que ellos me boicotearan, yo misma me boicoteé. Cada vídeo nuevo que veo es una razón más para seguir escuchándola. Y si encima lo hace en español... ¿para qué queremos más? A partir del minuto 2:55!

'Todos tenemos una responsabilidad enorme en nuestra vida diaria, pero más aún cuando tenemos la palabra.
Debemos denunciar, debemos ayudar...'

1 de diciembre de 2012

HASTA LAS ÚLTIMAS CONSECUENCIAS

'Ibrahim Qashush dirigía las manifestaciones en Hama (Siria). Con esta canción consiguió reunir a más de medio millón de personas. Pero al régimen no le bastó acabar con su vida, sino que también le arrancó, literalmente, la garganta como castigo por haber cantado en contra de la dictadura de Alassad. El régimen sirio ha conseguido callar su voz, pero no la de los millones de sirios y no sirios que la siguen cantando hasta la saciedad...'

23 de noviembre de 2012

ELLOS DICEN QUE ESTABA ESCRITO

Gente que se cruza en tu camino en el momento y en el lugar más inesperado. Gente con la que conectas desde el primer segundo. Gente con la que poder hablar de todo. Gente con la que compartir valores, ideas, sueños y formas de ver la vida. Gente con la que sabes que siempre puedes contar. Gente con la que reencontrarte una y mil veces. Gente con la que poder ser uno mismo. Gente humilde con personalidad e iniciativa. Gente legal, que vibra y pone el corazón en lo que hace. Gente que te hace la vida más fácil. Gente que da siempre soluciones, no problemas. Gente con la que nunca miras el reloj. Gente con la que recordar historias pasadas y organizar planes nuevos. Gente que siempre te lía. Gente con la que tener tantas cosas en común. Gente que parece que conoces desde siempre. Gente que te trata, te valora y te respeta más que nadie. Gente que te inspira demasiada confianza. Gente que te da sin esperar nada a cambio. Gente que te contagia su energía. Gente con la que no da miedo comprometerse a nada. Gente que razona con el corazón. Gente que apareció de repente. Y apareció para quedarse. Esta... esta es la gente que me da la vida.

 


12 de noviembre de 2012

LA OTRA CARA DE LONDRES

Ella es Nora, una mujer tunecina que lleva más de 30 años fuera de su país buscándose la vida. Ha pasado por Argelia, Francia, Catar, España, Egipto… y tantos otros países. Los últimos años ha estado aquí, en Londres, con su pequeña tienda de comida al lado de mi casa. Gracias a ella he podido comer caliente muchos días y con sus recetas, sus charlas mañaneras, sus productos y sus buenos deseos ha hecho que en estos casi tres meses no me haya sentido tan lejos de Marruecos. Vivir en Inglaterra no es fácil, y encontrarte con gente que cada día te pregunta qué tal estás, cómo está tu familia y tu gente, y que se interesa por tus cosas… siempre se agradece.

Pero ahora las cosas van muy mal y pronto va a tener que dejar su tienda, porque con lo que gana no es suficiente para pagar el alquiler, las facturas, el transporte y todo lo que vivir en una ciudad como esta conlleva.  Es imposible ahorrar aquí y en el momento en el que te quedas sin trabajo estás muerto. Esta mañana, cuando he ido a comprar y a charlar con ella como muchos días, ha venido el dueño a meter presión, a pedir lo que es suyo, lo que Nora no le puede dar. No business, no business. Y en cuestión de días su tienda cerrará, para siempre.


No sabe qué va a hacer, tiene la sensación de haber perdido mucho tiempo de su vida para nada. Trabajando más de 12 horas cada día para pagar una casa y comer. Y eso no es manera de vivir. Su mayor deseo es volver a su país, con su gente, su idioma, su clima, su comida… Volver a un país en el que pueda vivir el Islam como ella cree que debe hacerlo y donde pueda disfrutar un poquito más de la vida. Pero no tiene suficiente dinero para comprar tan deseado billete de ida.

No perderemos el contacto porque intentaremos saber siempre la una de la otra y sé que muy pronto nos volveremos a ver, quizá en torno a una mesa con harira, dátiles, zumo de frutas y alguno de esos platos típicos que intentaba hacerme aprender a cocinar. Ha vivido muchas cosas y sabiendo lo que sabe de mi vida me ha dicho que no pierda el tiempo, que aprenda todo lo que pueda, que conozca gente que me haga feliz, que olvide todo lo que no necesito, que ahorre siempre que sea posible, que nunca piense en dinero antes que en todo lo demás y que vaya donde vaya me desea lo mejor. Inch’allah, Nora. INCH'ALLAH!

9 de noviembre de 2012

NO CONFUNDAS EL OBJETIVO CON LOS MEDIOS

Tienes que creer en ti mismo para ser capaz de cambiar su juego. Tenemos que ser fuertes para hacer frente a las mentiras de los que nos condenan injustamente. Si nos escapamos por las ventanas es porque ya nos han cerrado todas las puertas. Nos ahogamos, nos falta el aire... Queremos salir de esta jaula. Ya que estamos vivos lo vamos a intentar. Rechazamos las barreras, Babilonia crea malos hábitos y maneras de pensar que quitan el aliento. Adoctrinados para sentarnos y aceptar un mundo que no hemos elegido. Mientras vivamos vamos a ser nosotros mismos, dignos representantes de nuestros sueños. Cree en todo lo que alimenta tu alma, la fe estará siempre de tu lado.  Levanta la cabeza, aunque sea difícil. Siéntete realizado y date cuenta de que la luz es quien hace a la sombra. Y la luz nunca se extingue… - Keny Arkana


8 de noviembre de 2012

VIVIR EN LONDRES ES PSICOLÓGICO

¿A dónde? A Londres, sin duda. Una ciudad como esta es capaz de darte lo que buscas, a cambio de quitarte todo lo demás. Una ciudad que engancha, con todas sus cosas buenas y sus cosas malas.

Es una ciudad bonita, siempre. Y más aún ahora en otoño. Aunque los días suelen ser grises, hay colores por todas partes. En los parques, en las calles, en los autobuses, en las casas, en la gente, en las tiendas… Vivir en una ciudad tan dinámica hace que te sientas vivo, aunque cada día, sin que te des cuenta, va matándote un poquito.


En un lugar como este nunca llegas a sentirte completamente extranjero. Escuchar mil y una lenguas diariamente y no sentir que eres de fuera es brutal. Londres no es de nadie y es más fácil encontrar inmigrantes que locales. Y eso siempre es una suerte. (Ya está, ya lo he dicho). Cruzarte cada día con tantísimas personas que están o han estado en tu misma situación hace que todo sea un poquito más fácil. 

Aquí se respira libertad por todas partes. Londres es enorme y puedes perderte sin encontrarte con nadie, puedes vestir como te dé la gana sin que nadie te mire... Ciudades españolas como Barcelona o Madrid son multiculturales y cosmopolitas, pero en Londres vas a una tienda y te atiende una mujer musulmana vestida de negro a la que sólo se le ven los ojos, una yankee rubia con un escote hasta el ombligo, un pakistaní con el turbante o una señora que a tu juicio ya debería estar más que jubilada. Pero esto es Londres, hay sitio para todos y a nadie le sorprende nada. Esto es ser multiracial, lo demás es todo apariencia.


El gran ‘pero’ es que los ingleses hablan inglés, aunque yo siempre lo he visto más como un reto que como una barrera. Me encanta este idioma y aprenderlo in situ es una grandísima oportunidad. Pero no es sencillo... Da igual cuántos viajes de 3 semanas a Irlanda hayas hecho, cuántas series hayas visto subtituladas o cuántas clases particulares hayas dado. Vienes a vivir aquí con un nivel supuestamente alto y cuando ves el percal lo más elaborado que se te ocurre decir es ‘What?’. Es imposible ser uno mismo en otro idioma y pobre de ti si intentas ser irónico...


Tengo la inmensa suerte de estar viviendo y disfrutando sólo de la cara buena de Londres, ya que ni tengo que pagar un alquiler, ni tengo que estar pendiente de las dichosas bills, ni tengo que comprar comida. Pero nunca hay que olvidar que trabajar y (sobre)vivir aquí es bastante más duro que en cualquier otra ciudad, porque sin dinero no puedes ni poner un pie en la calle.

¿Lo peor de esta ciudad? Para mí, la comida, el clima y la falta de persianas. ¿Sabes esa gente de ‘Españoles por el mundo’ que lleva años y años viviendo fuera y cuando les preguntan ‘¿Qué es lo que más echas de menos?’ sólo se les ocurre decir, con una mezcla de nostalgia y resignación, 'la comida'? Pues eso.


Y si al no comer caliente le sumas que nadie, por muy inteligente que pueda parecer, utiliza persianas… no hay español que sea completamente feliz aquí. ¿Qué locura es esa de despertarse cuando amanece? Pero bueno, si eso nos sirve también para valorar un poquito más todo lo nuestro, bienvenido sea.

En definitiva, Londres es la gran ciudad. Conocer gente de países que ni siquiera sabías que existían, poder ir al comprar a las 9 de la noche, nuevos planes cada día, imaginar la vida de la fauna que te vas encontrando, los mercados, poder viajar por el mundo sin moverte, la falta de monotonía, el contraste entre el silencio de los barrios y el ruido del centro, la variedad por todas partes, la sensación de que siempre hay algo que descubrir... Un lugar increíble, pero para vivir una temporada cuando eres joven. Que sino corres el riesgo de acabar completamente demenciado. Y eso… eso jo crec que no cal

22 de octubre de 2012

DONDE LAS PALABRAS NO HACEN CASO A LA RAZÓN

- Mi corazón es traicionero - dijo el muchacho. No quiere que continúe.

- Eso es bueno - respondió el Alquimista -. Demuestra que tu corazón está vivo. Es natural que se tenga miedo de cambiar un sueño por todo aquello que ya se consiguió.

- Entonces, ¿para qué debo escuchar mi corazón?

- Porque no conseguirás jamás mantenerlo callado. E incluso si finges no escuchar lo que dice, él estará dentro de tu pecho repitiendo siempre lo que piensa sobre la vida y el mundo.



- ¿Incluso aún siendo traicionero?

- La traición es el golpe que tú no esperas. Si conoces bien tu corazón, él jamás lo conseguirá. Porque tú conocerás sus sueños y sus deseos, y sabrás tratar con ellos. Nadie logra huir de su corazón. Por eso, es mejor escuchar lo que él dice. Para que jamás venga un golpe que tú no esperas.

18 de octubre de 2012

11 de octubre de 2012

VIVIR PARA CONTARLO

'El continente olvidado por excelencia, la cuna del hombre. Cuando pisas su tierra queda impregnada en ti y va contigo allá dónde vayas. Su textura puede ser suave como la seda o bruñida y trabajada como las manos de sus hombres y mujeres. África es espeluznantemente bella , capaz de lo mejor y lo peor. Es capaz de evocar tristeza y alegría al mismo tiempo, arrancarte una carcajada y desplomarte en un sollozo. A veces dormida y desconsolada, otras eternamente viva. Su ritmo a veces te arrastra y atropella , otras te mece lentamente y acuna el estrés característico de Occidente en un sopor pausado y profundo. Sentirla y vivirla te llena de energía a la vez que te inmoviliza. Su aroma natural a tierra y a hoja a fruta puede embriagarte, pero esa naturalidad sin falsos perfumes sintéticos también puede llegar afixiarte. Sus gentes duras, aparentemente impenetrables, te abrazan y acogen sin esperar nada a cambio. Los niños inocentes y puros te dan lecciones de vida. África, la madre naturaleza, la tierra saqueada. Lugar de culturas ancestrales, la gran desconocida. Sus ritmos y danzas te hipnotizan. A veces vibrante y sonora, otras tan callada y silenciosa. África, la tierra de las contradiciones, no deja a nadie indiferente...'

Texto e imagen de Paula Muñoz Antón.

5 de octubre de 2012

AYER EMIGRÓ MI HIJA

'Ayer me despedí de mi hija. Emigra en busca de un futuro que no ha podido encontrar en su país y que la sociedad, o sus padres, no le ha sabido dar. Es extraordinariamente frustrante para un padre ver marchar a sus hijos, pero mantenerlos a costa nuestra no es opción porque supondría llevarles a una situación en la que quedarán atrapados sin futuro.

Ahora se trata de rebelarse contra quienes se refieren a su generación como la generación perdida. Marchar le ha costado quedarse sin pareja, por lo que el llanto, apagado, que oía por la noche desde mi cama, se me hacía aún más amargo.
Como muchos jóvenes de su edad, mi hija ha completado su formación profesional con el paso cambiado. En la primavera regresó a España con la intención de buscar un empleo en España, en lo que fuese pero a poder ser "de lo suyo". Consiguió algunas entrevistas de trabajo, pero las condiciones siempre eran abusivas: salario de becario, 400 € al mes, para una persona con una licenciatura, un master, que domina cuatro idiomas y con experiencia laboral en el extranjero. Estos sueldos no le darían ni para comer ni para alquilar una habitación en las ciudades donde le ofertaban estos empleos. Tendría que tener una ayuda de sus padres, a lo que, por supuesto, estamos dispuestos. Pero ella no quiere seguir dependiendo de nosotros, con una ayuda que, de hecho, estaría subsidiando a los empresarios que abusan de nuestros jóvenes.

Este verano han pasado por casa, para despedirse, muchos amigos suyos. Sus conversaciones siempre giraban en torno a lo mismo: la depresión de la crisis, los despidos o el miedo a ser despedido, los abusos de los empresarios que, aprovechándose de la crisis imponen condiciones leoninas, despidiendo a buena parte de la plantilla para que los "supervivientes" hagan el trabajo del resto, intimidados por la amenaza de ir a la calle. Me pareció que se sienten culpables y quizá -como a todos- algo de culpa les corresponde, pero no el peso excesivo que estamos cargando sobre ellos.
La emigración no es nueva en nuestro país, pero pensábamos haberla dejado atrás en el siglo XX y haberla cambiado por la movilidad internacional. Pensábamos que nuestros jóvenes se formaban y maduraban en un país moderno, avanzado, miembro destacado de la Unión Europea, con euros en su bolsillo, y pujando por entran en el G8 ante el asombro del mundo. Todo eso era una ilusión, un escenario de cartón piedra.
Como padre me siento inmensamente frustrado y fracasado. Los padres siempre anhelamos que nuestros hijos conozcan una vida mejor que la que nosotros tuvimos, y así ha sido al menos desde que la Guerra Civil nos hizo tocar fondo. Ochenta años después estamos cayendo en barrena en una involución económica y política que amenazaba con arrastrarnos por el túnel del tiempo hacia la España de mi infancia en los años 1960, a la que ya estamos llegando en muchas cosas. ¿Qué futuro espera a una sociedad en la que sus jóvenes solo tienen la opción de desaparecer o amoldarse a condiciones laborales las más de las veces abusivas y requiriendo del subsidio de sus padres?

Los medios de comunicación les llaman, y me repugna que lo hagan, la generación perdida. Pero ¿acaso no somos nosotros -los de mi generación, nacidos entre 1950 y 1970- los del gran batacazo? Una generación de irresponsables: los unos por lanzarse a la fiebre del oro pensando que se vendían duros a peseta, los otros, entre los que me cuento, por mirar para otro lado. Con un sistema político degradado basado en partidos clientelistas que se alimentaban, y todos lo sabemos, de la burbuja inmobiliaria y los pelotazos urbanísticos. Financiación ilegal de partidos y dinerito para el bolsillo de los más descarados . Muchos declaran ahora, pobrecitos, que las pasan "canutas" con sus sueldos públicos... y es así porque ya no reciben los "extras" que a tanto oportunista trajo a la política. Repugnante, pero todos lo sabíamos.
Al menos la justicia está, pacientemente, haciendo aflorar esos delitos, aunque lo que salga a la luz no sea más que la punta del iceberg. Espero que también les llegue el turno a los colaboradores necesarios: los banqueros, que en vez de tener que dar cuentas de su actuación se deben estar riendo a carcajadas tras la publicación de los nuevos presupuestos del Estado en los que pagamos el rescate a los bancos a costa de nuestra salud y educación. Con ayuda de los políticos, que libraron a los banqueros de toda regulación efectiva.

Nadie pide perdón a nuestros jóvenes. Yo lo quiero hacer desde aquí, por la responsabilidad, quiero creer que poca, que me toca.


Acostumbrados a comulgar con rueda de molino, ya no nos da escalofríos saber que la cifra de desempleo entre nuestros jóvenes supera el 50 % (sin contar, claro está, con los que ya se han ido, que son multitud). Mientras la Roja siga metiendo goles y Cristiano esté alegre seguiremos embotados y aceptando con resignación estos males que se nos han echado encima, sin que nadie asuma responsabilidades y nadie pida perdón.
Deberíamos hacer todos un esfuerzo gigantesco para asegurar un futuro a nuestra juventud, porque ese futuro es también el nuestro. Una sociedad cada vez más envejecida que tendrá un porcentaje de jubilados enorme que solo se podrá sostener con una población laboral dinámica y productiva, la misma que estamos enviando al extranjero o arrinconando en los hogares paternos. 
Nos hemos dado el gran batacazo, pero pongámonos en pie, sacudámonos el polvo y pongámonos a caminar, aunque para ello tengamos que librarnos del enorme peso de la incompetencia política que en buena medida nos ha traído a donde estamos.
Deseo que mi hija y todos los que como ella se han ido a la emigración, sean felices y puedan en un futuro cercano regresar a su país para contribuir, con su capacidad, a nuestro futuro.'

Artículo completo AQUÍ.

30 de septiembre de 2012

CELEBRANDO QUE SEGUIMOS VIVOS

Deja que la vida te despeine.

He aprendido que hay que dejar que la vida te despeine. Por eso he decidido disfrutar de la vida con mayor intensidad. Este mundo está loco, definitivamente loco: lo rico, engorda. Lo bonito sale caro. El sol que ilumina tu rostro arruga y, lo realmente bueno de esta vida, te despeina. Hacer el amor, despeina. Reírte a carcajadas, despeina. Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina. Quitarte la ropa, despeina. Besar a la persona a la que amas, despeina. Jugar, despeina. Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina. Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones tan altos esa noche, te deja el pelo irreconocible.


Así que, como siempre, cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado. Es ley de vida, siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa que la que elija no montarse. (...)

Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la persona que quiero ser. Por eso, mi recomendación es: entrégate, come sano, besa, abraza, baila, enamórate, relájate. Viaja, salta, acuéstate tarde y levántate temprano. Corre, vuela. Canta. Ponte guapa, ponte cómoda, admira el paisaje. Disfruta. Y, sobre todo, deja que la vida te despeine. Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.

24 de septiembre de 2012

ES SER LEAL TAN SOLO A LO REAL

"Creo que mi mejor consejo es que disfruten de cada momento porque no volverá, y que salgan a conocer mundo, a conocer otras realidades y otras personas que les enriquezcan y les haga abrir los ojos, crecer y madurar. Y que lo hagan todo siendo fieles a sus principios y valores, siendo personas íntegras y sobre todo, teniendo respeto por ellos y por los que les rodean."

23 de septiembre de 2012

WHEN MUSIC HITS YOU FEEL NO PAIN

Bob Marley had this idea. Kind of a virologist idea. He believed that you can cure racism and hate; litterally cure it, by injecting music and love into people's lifes. When he was scheduled to preform at a peace rally, a gun man came to his house and shot him down. Two days later he walked on stage and sang. Somebody asked him, "Why?" He said, "The people who are trying to make the world worse are not taking a day off. How can I? Light up the darkness."

21 de septiembre de 2012

CULTURA, MÚSICA Y DIGNIDAD

- Dime, ¿qué piensas sobre la violencia juvenil en América, especialmente en la comunidad negra e hispana? ¿Qué opinas de esas bandas?

- (...) ¿Violencia? ¿Qué hizo Estados Unidos volando a Bosnia, o a Irak? Siempre quiere demostrar que es el verdadero asesino; es la misma mentalidad que tienen esos gángsters. Y hasta que no deje de ser así, no pararán. Me gustaría poder pedir que paren la violencia, quisiera poder decir que la violencia no es buena...

- ¿Por qué no puedes?

- Porque no es realista. Ya sé que la violencia no es buena, todo el mundo es consciente de ello. Pero hay situaciones en las que no hay salida. La buscamos, pero hasta que no la encontremos no nos pueden pedir que dejemos de vivir así. América no nos puede pedir que acabemos con la violencia. No le puedes decir a un hambriento lo que tiene que hacer, a no ser que estés dispuesto a alimentarle.   


Tupac Shakur - Entrevista desde la cárcel
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19 de septiembre de 2012

IMPOSIBLE RESUMIRLO EN UNA FRASE

Sin duda, ese sería uno de mis mayores deseos en la vida. Poder verle crecer, día a día. Ayoub es la persona que más me ha llenado en tan poco tiempo. Siempre que no estoy con él le echo de menos y pienso en tantas y tantas historias que me ha hecho vivir. Pero a día de hoy, viviendo en Inglaterra, es cuando más le necesito. Le comparo con cualquiera de los niños de esta ciudad y me entran ganas de cambiar el mundo. Me entran ganas de gritar que esto no es educación. Me entran ganas de explicar que esto no es inteligencia ni talento. Me entran ganas de confesar que esto no es felicidad.


Nunca he conocido a nadie igual. Tanta humildad, tanta energía, tanta sensibilidad, tanta vitalidad, tanta alegría, tanta bondad, tanto carácter, tanta personalidad. Tiene muchos tipos de sonrisas, y todas te iluminan la vida. Tiene mil bailes para dedicarte, y mil anécdotas que regalarte. Tiene el don de hacerte feliz sin apenas intentarlo. Intento ser capaz de reír como llora él, pero aún me queda mucho por aprender.


Me emociono siempre que hablo de él. Nadie sabe realmente lo que daría por tenerle ahora mismo conmigo. Que me despertara con una de sus canciones. Que me abrazara y me dijera una de sus frases ya míticas. Que me vacilara y demostrara más ingenio que cualquier adulto. Que me inyectara una buena dosis de ilusión. Este pequeñajo me ha dado tantas cosas y tan buenas que donde quiera que esté, sólo pienso en volver a verle. Y es que, como ya dije una vez, si la vida fuera justa nos dejarían seguir bailando. 

Por todo esto…

8 de septiembre de 2012

Y YA VAN 23...

"The journey in life is like reading a book, those who never leave home never get off the firt page."

2 de septiembre de 2012

¡ HASTA QUE NOS OLAMOS !

Ha llegado el momento. Ha llegado el momento de hacer la maleta y marcharme al extranjero. Por fin. Estos últimos cinco años no han sido fáciles ya que el sacrificio sin ilusión es muy difícil de llevar. Pero ahora empieza una etapa nueva en mi vida. Una etapa muy esperada, en un país diferente, con aire fresco. Mucho aire fresco. Soy consciente de que las cosas no serán fáciles, pero me sobran las ganas y eso siempre facilita las cosas.


Me marcho a vivir a Londres, hasta que el cuerpo aguante. Y luego… ¿quién sabe? A día de hoy tengo miles de destinos e ideas en mente, pero el mundo evoluciona y nosotros debemos evolucionar con él, porque sino estamos muertos. Ya lo dice Keny Arkana; somos jóvenes y tenemos la rabia de llegar hasta el final y de ahí hasta donde quiera llevarnos la vida. Y si ella lo dice... 

¡HASTA LA VISTA, FAMILIA!

29 de agosto de 2012

¿DÓNDE ESTÁN LOS SUEÑOS POR LOS QUE LUCHÁBAMOS?



Hemos picado el anzuelo. Cuando el miedo habla, el pueblo consiente. 
Diez años de amenazas terroristas orquestadas de cabo a rabo, 
es el arte de organizar dramas para orientar a la opinión pública.

27 de agosto de 2012

EN CUESTIÓN DE UNA SEMANA...

- ¡Buenos días!

- ¡Buenos días!

- ¿Has visto? Buenos días con una sonrisa sincera. A mí me suelen saludar con la cara como de madera... Siempre me digo 'si te sonríen, desconfía'. Pero mira, me niego a sospechar de la primera sonrisa del día. Voy a nadar entre las nubes, quiero sentir el cosquilleo ese que sólo sientes cuando subes. Me piro lejos, para irme de aventuras. No sé lo que me espera y eso es lo que más me gusta. Ya me buscaré la vida cuando llegue. Por favor, decidle al piloto que despegue ya y que me lleve. Estoy nerviosa, pero estoy más emocionada. Gracias por la sonrisa, ¿eh? Mi gran viaje ha comenzado.


25 de agosto de 2012

ES LA LUCIDEZ FRENTE A LA ESTUPIDEZ QUE EXISTE

Samia Yusuf Omar era una joven somalí de 21 años que tenía un sueño, ser una gran atleta. Compitió en los Juegos Olímpicos de Pekín con tal sólo 17 años y, a pesar de llegar en última posición, demostró que su ilusión y coraje eran más fuertes que las condiciones sociales y económicas que la rodeaban. Ella misma definió su participación como una experiencia bellísima y, pese a todas las dificultades, siguió entrenando en el 'estadio' de su ciudad para poder volver a participar en unas Olimpiadas.

Este verano, decidió alejarse del hambre, las guerras y la precareidad que vivía en su país, así como de todas esas voces intolerantes que la juzgaban y atacaban simplemente por el hecho de ser mujer. Luchó por encontrar un futuro deportivo y personal digno y viajó a Etiopía con la esperanza de encontrar un entrenador que la llevase de vuelta a unos Juegos Olímpicos. Pero las cosas no fueron como ella esperaba y, después de que su madre vendiera algunas pertenencias para poder financiar el 'viaje', Samia viajó hasta Libia. Allí tomó una patera que debía llegar a Italia, pero que nunca lo hizo.

El mar fue el último infierno que esta joven tuvo que vivir. Su meta era llegar a Occidente y pagó con su vida su tremendo espítiru de superación. 

Por desgracia, la historia de Samia no es la primera ni será la última. Este viaje tiene nombre y apellidos pero cientos de personas anónimas fallecen cada año en aguas del Mediterráneo con una única idea en la cabeza:  huir de un futuro vacío.

PONTE TÚ EN SU LUGAR: http://notelotomescomoalgopersonal.blogspot.com.es/2010/08/ponte-tu-en-su-lugar.html

6 de agosto de 2012

MATANDO POR ÉL, POR PONERLE APODOS

" Los que peticionan son ateos y definen su estilo de vida como sigue. El ateo se ama a sí mismo y a su prójimo en vez de a un dios. El ateo sabe que el paraíso es algo por lo cual deberíamos trabajar ahora (aquí en la tierra) para que todos los hombres juntos lo disfruten. El ateo cree que no puede obtener ayuda a través de la oración, sino que debe encontrar en sí mismo la convicción y la fuerza interna para encontrarse con la vida, aferrarla, someterla y disfrutarla. El ateo cree que sólo en el conocimiento de sí mismo y de su prójimo puede encontrar el entendimiento que lo ayudará a vivir una vida plena de logros.


Por lo tanto, busca conocerse a sí mismo y a su prójimo más que conocer a un dios. El ateo sabe que debería construirse un hospital en vez de una iglesia. El ateo sabe que se debe realizar una acción en vez de rezar una plegaria. El ateo lucha por involucrarse en la vida, no escaparse hacia la muerte. Quiere que la enfermedad sea sometida, la pobreza derrotada, y la guerra eliminada. Quiere que el hombre entienda y ame al hombre. Quiere una forma ética de vida. Sabe que no podemos poner nuestra confianza en un dios, ni enfocar acciones con una plegaria, ni tener esperanza de que los problemas se terminen en el más allá. Sabe que somos los cuidadores de nuestros hermanos y de nuestras propias vidas; que somos personas responsables, que el trabajo se hace aquí y que el momento es ahora. " 

[Madalyn Murray, preámbulo a Murray vs. Curlett, 27/04/1961]

29 de junio de 2012

¡ ALLÁ VAMOS !

COSAS QUE HACER ANTES DE MORIR:

#17. PASAR UN MES EN MARRUECOS
 "Viajar casi nunca es cuestión de dinero, sino de coraje. Pasé gran parte de mi vida recorriendo el mundo como un hippie y ¿qué dinero tenía entonces? Ninguno. Apenas tenía para el billete, pero aún así creo que fueron los mejores años de mi juventud: comiendo mal, durmiendo en estaciones de tren, incapaz de comunicarme por culpa del idioma, viéndome obligado a depender de otros incluso para encontrar un techo donde pasar la noche.
Después de mucho tiempo en la carretera, escuchando una lengua que no entiendes, usando un dinero cuyo valor no conoces, caminando por calles por las que nunca has pasado, descubres que tu antiguo Yo, con todo lo que ha aprendido, es absolutamente inútil ante esos nuevos desafíos y empiezas a darte cuenta de que, enterrado en el fondo de tu subconsciente, hay alguien mucho más interesante, aventurero, abierto al mundo y a las nuevas experiencias."

28 de junio de 2012

A LAS COSAS POR SU NOMBRE

No es la primera vez que Sara Carbonero mete la pata. Y seguro que la de anoche no será la última. Tras terminar el partido, la joven entrevistó a Andrés Iniesta, preguntándole si le hubiera gustado tirar un penalti en la semifinal. El futbolista, sorprendido, dijo: ‘Sí, bueno, de hecho he tirado el segundo…’ Joder, una cosa son los fallos del directo y otra ya esto, que es para echarse a llorar.

 

Mucho se está hablando últimamente en las redes sociales de la periodista (?). Y, sinceramente, me parece lógico y normal. La chica ha conseguido, por méritos propios, ser tres días seguidos Trendic Topic mundial con el ya famoso 'Gracias, Sara'. Y no es para menos. Algunos tachan de machistas comentarios ingeniosos totalmente justificados, cuando lo verdaderamente machista es que esté donde está por tener una cara bonita. Si la tía no lo hace bien, no lo hace bien. Y punto. Da igual que sea mujer. A ver si ahora, porque la chica sea atractiva, no se la puede criticar como a cualquier otro...

22 de junio de 2012

DIJISTE LAS PALABRAS QUE SIEMPRE HABÍA SOÑADO ESCUCHAR


"In the summer of 2000-2001, high school had ended and it was time for college. I did everything in my power to take you with me, but you didn't wanna go. You said I needed to become a man and that I counted on you way too much. So you left me - feeling unsure, unloved and confused. How could you not love me anymore? 
You've had my heart since I first laid eyes on you. I woke up to the thought of you and went to sleep with my heart with you. You completed me and now you was leaving me. How? How could you? You left me with nothing to do, no one to turn to... You help mold me into the man that I am today. You were the one that understood me, but I knew deep down inside you were gonna come back to me. 
So I practiced on ways that I could love you more, and for you to never leave me again. And then 2001-2002 came and you said the words that I've always dreamed of hearing. 
'From Robbins, Illinois, 6 foot 4 Guard... Dwyane Wade.' 
And we fell in love all over again. To my first love, the game of Basketball... I love you."
Dwyane Wade

QUEREMOS LO QUE NOS MERECEMOS




Lo único que podíamos dejar como herencia era cultura, música y dignidad. 
Eso era todo lo que teníamos.

9 de junio de 2012

SÓLO ERES LIBRE CUANDO NO TIENES NADA QUE PERDER

¿Y a ti qué se te ha perdido en Marruecos? Esa es la pregunta que la gente suele hacer. He de reconocer que la respuesta no es fácil, pero todo podría resumirse con ‘el nivel de exigencia’. Cuando estás allí no te llegas a dar cuenta, pero cuando vuelves a casa es cuando realmente  aprendes la lección. Cuanto menos se necesita, más feliz se es.

Viajar a Marruecos supone no pensar en reservar alojamiento. Supone no planear prácticamente nada. Supone no comprar cosas que no necesitas. Supone pagar por los productos lo que realmente valen. Supone tener anécdotas e historias para aburrir. Supone volver a lo básico. Supone aprender a disfrutar con lo que hay, no con lo que se consigue con dinero. Supone vivir el día a día, de una forma humilde, pero no por eso menos digna.


En un país como Marruecos fluyen situaciones que en España no ocurren ni forzándolas. Mucho menos en Europa. Y sólo alguien que lo haya vivido entiende realmente lo que quiero decir.

Cada viaje hay miles de cosas nuevas que te llaman la atención, no importa las veces que hayas ido anteriormente. Unas para bien y otras para mal, claro. Pero de las malas ya hablaremos más tarde.

El respeto a la gente mayor y el cariño especial a los niños está siempre presente. La unidad familiar está por encima del dinero y de cualquier otro interés. Todo el mundo habla con todo el mundo, todo el mundo ríe con todo el mundo, todo el mundo discute con todo el mundo. Nadie habla de crisis. La gente es alegre, generosa y hospitalaria. Muy, muy, muy hospitalaria.


Desde este lado del estrecho puede parecer mosqueante que alguien que te acaba de conocer te invite a comer a su casa con toda su familia. Puede parecer sospechoso que te pidan que te quedes a dormir esa noche y todas las que vendrán después. 'Quédate un año'. Puede parecer sorprendente que te regalen algo que realmente necesitan. Pero es que ser generoso es eso; no dar de lo que te sobraPuede parecer inquietante que te invite a su boda el amigo de esa persona a la que acabas de conocer. Puede parecer raro que el dependiente de una tienda en la que no has comprado nada te invite a pasar a tomar el té. Pero en Marruecos pasa todos los días. Está claro que no te puedes fiar de todo el mundo, pero para eso tenemos el sentido común. Está claro que no hace falta hablar con cualquiera, pero cualquiera puede convertirse en alguien especial.

Marruecos es un lugar increíble, y su gente lo es más aún. Animo, de verdad, a todo el mundo a que se olvide de lo que le han contado, que ‘baje al moro’ - preferiblemente con alguien de allí - y que compruebe lo que hay. No pretendo que cambie la mentalidad de medio Occidente, sólo quiero que tanto del país como de su gente se tenga la imagen que realmente merecen. Nada más.