25 de julio de 2014

¡SALIMOS EN EL PERIÓDICO CALLE DE AGUA!



"Carlota Miranda, bloguera española de origen burgalés. En un determinado periodo de su vida visita Marruecos como turista, un estatus que no tardará mucho en cambiar a otro de  ‘embajadora española de la cultura marroquí’.  Con miles de seguidores, su blog ‘No es nada personal’ lo ha dedicado in exclusive a la cultura marroquí. Para consagrarse como una excelente referencia para todo español que quiera descubrir el país vecino, Marruecos."


Lee aquí la entrevista completa realizada por Salma El Azrak:
http://www.diariocalledeagua.com/noticias_detalle.asp?id=121&c=2

22 de julio de 2014

A VUELTAS CON EL BURKA

(...)

"El problema de esta discusión eterna es que el verdadero argumento a favor de prohibir el burka no aparece nunca en los medios y ni siquiera en boca de los políticos, incluso cuando abogan por la prohibición. Además, es cierto que muchos de éstos utilizan la prohibición del burka con fines xenófobos y electoralistas;  pero eso no tiene que ver con la naturaleza de la cuestión. Como mujer que está a favor de la prohibición del burka en público me parece que los argumentos que suelen darse son poco consistentes y no tienen fuerza para oponerse a lo que parece que es una restricción a la libertad personal de llevarlo. Para dejar sin efecto un derecho fundamental como la libertad individual, el argumento tiene que se de mucho mayor calado que los que suelen darse.


Pienso, además, que hay que tener mucho cuidado en no mezclar y en no convertir cualquier vestimenta de origen musulmán, que a nosotras nos parezca opresiva,  en un problema o motivo de discusión porque eso sí es racista y xenófobo. El hiyab, por ejemplo, el pañuelo, cuyo uso o no uso es obviamente un derecho que no puede discutirse. Llevar o no el pañuelo es una cuestión cultural y religiosa y sí, es sexista pero también es sexista y patriarcal llevar unos zapatos de tacón de 20 cm. Las mujeres musulmanas tienen derecho a ser religiosas, como las monjas con su toca, y tienen derecho a vestirse como les parezca por más que los demás intentemos desterrar el sexismo de todos los ámbitos de la vida, pero no por la fuerza y no fijándonos sólo en lo sexistas que son otras culturas. El pañuelo no impide hacer vida normal, trabajar, relacionarse normalmente, ser ciudadana.

Decir que se prohíbe el burka por seguridad no tiene mucho sentido porque los delincuentes suelen taparse la cara para delinquir y, en principio, no se han prohibido los pasamontañas. Respecto al argumento que usan muchas feministas de que las mujeres son obligadas a usar burka…bueno, en Afganistan seguro que sí, aquí no tanto o no todas. De hecho, la única mujer con burka que he visto en la televisión en España era española y muchas de las que lo llevan en Francia son francesas. La gente se convierte a las cosas más raras y la furia del converso es bien conocida. Por otra parte, la distinción entre libertad asumida y libertad impuesta es complicada de hacer.  A estas alturas no vamos a descubrir hasta qué punto los preceptos culturales y religiosos inciden sobre la voluntad de la gente y de qué manera los dominados terminan asumiendo con entusiasmo el cumplimiento de las normas que les oprimen. Muchas personas pueden asumir y defender libremente valores que parecen contrarios a su libertad, pero así es la libertad.


En mi opinión, el argumento que jamás aparece en los medios y aquel sobre el que deberíamos centrar la discusión es el que afirma que ésta es una sociedad en la que las mujeres hemos luchado, y continuamos luchando, para que la igualdad entre los sexos sea un pilar fundamental del estado de derecho, algo que no es no opcional, sino de obligado cumplimiento. A estas alturas ya no depende de las mujeres, ni de los hombres, decidir si quieren ser o no iguales porque por lo que respecta al estado, somos iguales y éste tiene la obligación de legislar y de crear las condiciones para que esta igualdad sea real y efectiva. La igualdad entre mujeres y hombres es un valor irrenunciable para el estado y la sociedad. No importa que una mujer decida que quiere cobrar menos, o que defienda que su marido tiene derecho a pegarla. El estado tiene que velar porque incluso esa mujer cobre lo mismo y porque ese marido vaya a la cárcel diga lo que diga ella. Permitir un signo clamoroso de desigualdad y de sumisión femenina por la calle es abdicar de esa responsabilidad. La igualdad, o la desigualdad, en sus límites extremos no es optativa.

Así que el problema del burka no es sólo el de las mujeres que lo llevan, al parecer, voluntariamente. El burka es radicalmente contrario a la igualdad entre hombres y mujeres y atenta contra nuestra dignidad y por tanto vulnera una norma fundamental de esta sociedad. El burka nos hace daño a todas las mujeres y visibiliza de manera extrema mandatos religiosos y culturales que convierten a las mujeres en sombras, en no personas, en no ciudadanas, y que son contrarios a nuestros derechos más elementales. El estado tiene que demostrar que la igualdad entre hombres y mujeres no sólo es un derecho de las mujeres, sino que es un mandato fundamental y un valor social que está por encima de las libertades individuales. La libertad individual tiene un límite que es, precisamente, la libertad colectiva, o de lo contrario no hay libertad colectiva. Si se deja a la voluntad de las mujeres someterse o no hasta ese punto, entonces se está vulnerando la libertad de todas las mujeres y el valor social y político de la igualdad como tal. Apelar a la libertad individual para restringir derechos fundamentales es un valor absolutamente neoliberal, como cuando se dice que entre obreros y empresarios la negociación debe ser libre e individual y no colectiva."


Beatriz Gimeno - A vueltas con el burka

13 de julio de 2014

DE ESTO QUE ME LLEGA UN EMAIL Y ME DICE...

Es innegable que este blog cada día me da más cosas buenas. Personas, momentos, regalos, proyectos, experiencias... Desde que era pequeña soy una loca del efecto mariposa. "Algo tan pequeño como el aleteo de una mariposa puede terminar causando un tifón al otro lado del mundo." Un pequeño cambio puede promover grandes cambios en el futuro. Una decisión aparentemente irrelevante puede alterarlo todo. Y no hablo sólo a grandes niveles, hablo de las cosas cotidianas.

Si yo aquella noche de diciembre, por ejemplo, no hubiera ido a hacer de babysitter a aquella casa de un barrio rico de Londres - en la que me encontré decenas de cuadros y libros sobre Marruecos - seguramente no hubiera vuelto a la que en ese momento era mi casa con la idea clara de marcharme de allí para volver al país en el que he sido tan feliz. Y si aquel hombre francés afincado en Reino Unido y con más de 10 años a sus espaldas trabajando en Marrakech no me hubiera dicho eso de 'Y si vivir en Marruecos te hace feliz, ¿para qué sigues en Londres?' igual no hubiera hecho mi maleta a los pocos días para mudarme a Rabat. Si no hubiera recibido aquella señal, seguramente hubiera seguido más tiempo en Inglaterra. O en cualquier otro sitio. Quién sabe. Y no hubiera seguido adelante con este blog, y no hubiera hecho los apuntes de dariya, y no hubiera conocido a la gente que he conocido, y no hubiera hecho el libro de 'Marruecos al cielo', y no... y no... y no...Empiezo a pensar en el efecto mariposa y no puedo parar. No quiero parar.


Pero, a lo que iba. Esta tarde he abierto el email y uno de los mensajes que he encontrado rezaba así:
"Hola Carlota, 
Primero de todo felicitarte por tu blog y por esta iniciativa tuya, eres una gran emprendedora con un futuro estupendo. 
Pues bien, hace un par de semanas, viajando en avión hacia Marrakech (mi lugar preferido por varias razones) una mujer llevaba estos apuntes de dariya para principiantes. ¡Mi sorpresa ha sido enorme al ver en facebook que son tuyos! Suelo leer tu blog con el que me siento terriblemente identificada, así que sin dar más vueltas... Yo también quiero estos fantásticos apuntes. 
Espero tus indicaciones sobre qué tengo que hacer. 
Un fuerte abrazo,
Beatriz"

¡QUE ME MUERO YO DE LA ILUSIÓN, Y DE LAS GANAS, Y DE LOS NERVIOS, Y DE LA ALEGRÍA, Y DE LA EMOCIÓN Y  DE TODO!


Cada uno de nosotros, con nuestras acciones, somos sólo el aleteo de esa mariposa de la que os hablaba. Una persona sola, desgraciadamente, no tiene el poder de hacer nada. Pero muchas personas solas, moviendo las alas al mismo tiempo y sin miedo a hacerlo, pueden conseguir algo grande. Algo muy grande. Esa interrelación causa-efecto se da en todos los eventos de la vida y en nuestra mano está aprovecharnos de ella para hacer historia. Para hacer nuestra historia que - a la larga - es la que importa.

12 de julio de 2014

YA NO HAY ESPACIO PARA EL PERDÓN

De alguna forma, me prometí a mí misma que no difundiría imágenes de este tipo pero está claro que el HORROR es el único que parece ser capaz de despertar conciencias. El silencio nos hace cómplices y si Israel - con el consentimiento de Estados Unidos y sus aliados europeos - sólo siembra el terror y el odio luego no nos puede sorprender tener que recogerlo en Occidente. Y cuando eso ocurra, se nos llenará la boca - una vez más - hablado de terroristas. 


"Hasta el 11-M creíamos que la agonía y el sufrimiento de pueblos lejanos, las guerras libradas en países remotos, no nos afectaban. Los dramas que diariamente se viven en Afganistán, Palestina, Sudán, Pakistán... etc. parecían simples imágenes bidimensionales, sin olor, que se asomaban a nuestras pantallas a la hora de los informativos gracias a profesionales como mi compañero Xosé Couso. Pero el 11-M aprendimos, con sangre, que el eco de los gritos del torturado en una cárcel iraquí, de las bombas en las montañas afganas o de los disparos en los territorios ocupados palestinos podría resonar, amplificado, en las estaciones de tren de Madrid."  

(El Palestino - Antonio Salas)


8 de julio de 2014

FUEGO CAMINA CONMIGO


Le dije: 'Monta que te llevo al sol'. Me dijo: ¡Qué tontería, arderás!  Le dije que no pensaba ir de día y se reía. 'Ya verás' -  le decía - 'si te fías de este guía...'  Dicen que cuando llegas hay un flash y me creía. Me daba alas, parábamos a dar caladas en coordenadas desordenadas, sentados en el Meridiano de Greenwich. Dejábamos colgar las piernas, sabiendo que la búsqueda era eterna y que hay muchas paradas a lo largo del camino y que lo importante no es llegar sino el camino en sí.

Miramos atrás y supimos que nadie volvería a vernos más...

Kase O

7 de julio de 2014

QUIERO IRME DE VOLUNTARIADO A MARRUECOS

Si estás pensando en ello, probablemente lleves tiempo buscando en Internet asociaciones, ciudades, programas, pueblos, organizaciones, actividades... Lo que sea con tal de poder ir de voluntariado a Marruecos. Y es muy probable que aún no hayas encontrado nada de tu agrado. En primer lugar, porque la información sobre cómo hacer un voluntariado en el país no es muy abundante y la que hay, a menudo, no es lo suficientemente clara. Y, en segundo lugar, porque los precios de algunos invitan a sospechar que ayudas más al responsable que al que tiene una necesidad real. Además, tristemente, son muchos los que se centran demasiado en el disfraz de voluntario en África sin tiempo para pensar en que, por desgracia, hay millones de personas que necesitan ayuda.

He recibido numerosos mensajes en los que me escribís interesados en que os cuente mi experiencia como voluntaria en Marruecos y, si la tuviera, lo haría encantada. Pero, como algunos ya sabéis, nunca he trabajado como voluntaria allí. Siempre que he ido lo he hecho por mi cuenta así que cualquier cosa que pudiera contaros al respecto sería de oídas y nunca basándome en algo que yo haya vivido con alguna asociación.

Por eso hoy, Laura Castilla, una joven española que sabe bien lo que es vivir una experiencia de este tipo, os quiere hablar de su vivencia y de lo que para a ella ha supuesto el formar parte de una gran familia.


"La experiencia de hacer voluntariado es algo que siempre cambia la vida de quien lo hace, pero si a eso le sumas que estás en Marruecos, probablemente sientas que es de las experiencias más maravillosas que has vivido.

En el país vecino existen diversas asociaciones que se centran en tema muy variados, pero uno de los más comunes en Marruecos es el de la alfabetización de mujeres, especialmente en el ámbito rural. Mujeres cuyos padres las privaron de una educación cuando eran muy jóvenes. Mujeres con una autoestima muy baja que, de alguna forma, te transmiten que nunca podrán perdonarle a sus progenitores que les negaran ese derecho. Lamentablemente, es una realidad bastante extendida en Marruecos y no es difícil encontrar asociaciones que luchen por cambiar esta situación. En estos casos, es cierto que las mujeres voluntarias suelen ser mejor recibidas por las marroquíes que los hombres. Se sienten más a gusto y te lo demuestran cada día. Te cuidan como a una hija y, una vez que eres capaz de ganarte su cariño, nunca te faltará de nada.


Como comentaba, hay muchos tipos de asociaciones pero - basándome en mi experiencia - recomiendo una que está muy abierta a recibir todo tipo de voluntarios y voluntarias siempre que estén dispuestos a portar su granito de arena al mundo, ambas en el norte de Marruecos. 

En la ciudad de Martil  - a 11km de Tetuán - está el Centro Cultural Lerchundi de Martil. Si tuviera que describir Lerchundi, sin duda, hablaría de pura magia. Se trata de un centro donde se reúnen jóvenes de todo el mundo para intercambiar opiniones, ideas, experiencias, vivencias... Un intercambio de culturas muy enriquecedor, siempre desde un enorme respeto que en Occidente hace tiempo que se ha perdido. Es un centro donde básicamente se estudia idiomas, pero gracias a la increíble labor que realizan, se aprende mucho más que eso.
Hablando con voluntarios y alumnos te das cuenta del gran lazo de unión que se crea entre todos. No importa que no seas una persona de idiomas, porque si tú quieres ayudar siempre tienes algo que aportar. Lerchundi tiene una página de facebook con los diferentes talleres y actividades que se van realizando a lo largo del año y con los contactos a los que puedes dirigirte si quieres colaborar con ellos. Además, tienen un blog que, aunque no está actualizado, también te puede servir de ayuda.

Mi experiencia personal con estas asociaciones me ha hecho sentir que, en comparación con lo que ellos me han acabado aportando a mí, yo apenas he aportado apenas nada. Pero es precisamente esa sensación la que hace que nunca quiera dejar de volver a repetir."