7 de abril de 2014

SALVADOS DESDE EL OTRO LADO DE LA VALLA

Si hay una razón para seguir viendo la televisión en España, esa es sin duda, la emisión del programa ‘Salvados’ de La Sexta. Hace unas semanas nos sorprendió con un experimento sobre el 23-F que a más de uno nos pareció sencillamente brillante. Una prueba clara de lo fácil que es moldear mentes, inculcar ideas y verdades absolutas y que la gente se las trague sin hacer la más mínima pregunta.

Hasta momento creía que había sido el mejor programa que se había emitido en los últimos años, pero ‘El otro lado de la valla’, contando de forma completamente transparente la escandalosa realidad que rodea al monte Gurugú y a la valla que separa a Europa de África, es la hora de televisión más coherente que he visto en mi vida en un canal comercial en España. Ponerle rostro y voz a un problema tan horrible era necesario y, como suele ser habitual, el programa revolucionó las redes sociales. Parece que despertó más de una conciencia, pero espero que no se quede en una noche de retweets y consiga que más de uno se dé cuenta de que estamos del mismo lado que los miles de subsaharianos que han entrado y entrarán en nuestro país, aunque nos quieran hacer ver lo contrario. Que cuando delante de vosotros se vuelva a hacer un comentario salido de tono lo cortéis por lo sano. Que cuando os crucéis con esta gente no dejéis que los años que habéis vivido infectados por la televisión sean más fuertes que vuestra capacidad para ser personas y para comportaros como tal.


Actualmente sólo el 5% de inmigrantes irregulares entra en España por Ceuta y Melilla. Pero toda la atención se centra en ellos. ¿Casualidad? No lo creo. Los medios de comunicación no dejan de repetir términos como invasión, avalancha y asalto a la valla… En 2005 llegaron a España más de 40.000 africanos y en 2013 apenas hubo 3.600 entradas. ¿Por qué ahora se le llama invasión y hace casi 10 años era sólo una noticia más? Supongo que habrá un interés especial en seguir criminalizando al negro y hacerle creer al blanco que todos sus problemas derivan de que los subsaharianos emigren a Europa y no de los abusos de poder sistemáticos y la corrupción como forma de vida de los dirigentes a los que votan. Es ABSOLUTAMENTE I.N.C.R.E.Í.B.L.E cómo se indigna el personal al ver a alguien que, rodeado de mierda, lucha por sobrevivir - que no vivir -  y lo poquito que se indignan al ver cómo gente podrida de pasta y de poder, a la que hemos elegido, nos quita nuestro dinero y nuestros derechos para seguir bañándose en billetes. Pero eso a la gente se la pela por completo. O eso o nos hemos vuelto locos, una de dos. 

¿De verdad nadie se ha parado a pensar que si realmente se quisiera evitar que estas personas llegaran a Europa ya se habría construido, qué sé yo, un muro de hormigón de varios metros de altura? No sería la primera vez… Nadie duda de la capacidad física de estos hombres pero tampoco tienen superpoderes, aunque a veces lo parezca. Ha quedado más que demostrado que ni las vallas, ni las cuchillas, ni las nuevas mallas antitrepa evitan que sigan pasando, algunos hasta con tobillos, muñecas y tibias rotas. Entonces… ¿por qué no se buscan otras alternativas? A ver si va a ser que, de alguna forma, interesa seguir utilizando a esta gente para no dejar de tener titulares alarmistas y portadas que rellenar que permitan seguir sembrando el odio, el racismo y el miedo.


Como bien dice Sergi Cámara, Marruecos hace de portero de discoteca con España y no hace falta ser demasiado lumbreras para darse cuenta de que si en su momento llegaban desde las costas marroquís cientos de embarcaciones de madera con decenas de inmigrantes a bordo - utilizados como moneda de cambio -  era por que interesaba que así fuera y no porque todos los guardias, con furgones, perros, teléfonos, cámaras y radares, fueran ciegos. Y a día de hoy, si realmente se quisiera, se limpiaría el monte Gurugú en una tarde. Pero, oh sorpresa, eso no ocurre. ¿Por qué? Tú mismo...

“La solución no está en la Guardia Civil”. Es evidente que culpabilizar al último eslabón de la cadena es muy injusto, pero si no son parte de la solución… al menos que tampoco sean parte del problema. Ver a la policía marroquí golpeando a inmigrantes colgados de la valla, mientras la sacuden para agilizar la limpieza, y a la policía española impidiendo que se grabe lo que está ocurriendo es una prueba más que demuestra lo bien que se coopera cuando interesa y la no-transparencia que hay en Ceuta y Melilla.


"¿Y qué come esta gente durante los meses que viven en el monte Gurugú?" - dicho con toda la mala leche del mundo. Hasta ahora la versión más extendida era 'pues de lo que roban'. Es innegable que su llegada genera problemas en la zona de Marruecos en la que se encuentran y que su presencia ha hecho que el racismo aumente. De vez en cuando se producen robos en pueblos y ciudades cercanas pero, llamadme inocente, yo creo en el ser humano y dudo mucho que alguien robe comida - u otro objeto que pueda ayudarle a pagar esa comida - por gusto y para joder al vecino. No digo que esté bien, digo que no se le puede decir a un hambriento lo que debe hacer a no se que se esté dispuesto a alimentarle. Viendo los comentarios de algunos supongo que soy la única miserable que robaría comida antes que morirme de hambre. Aún así, a pesar del rechazo que pueden sufrir entres los magrebíes, como bien reconoce uno de los jóvenes subsaharianos en el vídeo, aparte de lo que encuentran en la basura y en el bosque/campo, es la gente de Marruecos - a menudo en las propias mezquitas - la que les proporciona comida y agua. 

"No sabía que había que cruzar una valla para atravesar la frontera." Para mí, una de las caras más tristes de toda esta situación. Sus compatriotas han pasado exactamente por lo que viven ellos pero 'lo que vivimos aquí no se lo decimos a nadie. Es un secreto entre nosotros'. El dolor, la frustración, el orgullo y el engaño que sufren al toparse con la realidad hace que muera con ellos una vivencia que haría que muchos de sus amigos y familiares se replantearan el viaje. 


"No somos monstruos, somos personas como los españoles." Y nunca dejará de llamarme la atención que seamos nosotros los que tenemos miedo y no ellos. Son seres humanos, con una familia que llora por su situación y con sueños basados en lo que han vivido, que buscan un futuro digno huyendo de un país colonizado y explotado. La riqueza del Norte empobrece al Sur y lo que aquí consumimos es lo que financia esa explotación y les lleva a saltar una valla que también financiamos. Si bien es prácticamente imposible dejar de consumir, en el peor sentido de la palabra, viviendo donde vivimos, al menos que nunca nos falte la decencia, la dignidad y la humanidad para no tratar como animales a personas que viven como viven para que nosotros vivamos como vivimos. 

"En el desierto del Sáhara se nos acabó el agua y la buscábamos allí donde iban los camellos a beber". "Mi hermano pequeño estaba entre la multitud y fue arrollado por el coche de policía que aceleró para aplastar a la gente." Si alguien, aunque sólo fuera por un momento, se pusiera en el lugar de esta persona no habría tantos millones de ignorantes soltando barbaridades por la boca.



Pero si me tengo que quedar con un momento de todo el programa sería ese en el que algunos de los inmigrantes del CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes) escuchan a sus compañeros gritar desde lo alto de la valla 'Bosa, Bosa' (Victoria, Victoria) y llegan corriendo hasta donde se encuentran. Una de ellos es Mirelle, la joven camerunesa de 15 años que se ha convertido en la primera mujer en saltar la valla. Si todavía estás vivo anoche se te debieron poner los pelos de punta al ver el sufrimiento y la alegría en estado puro. Sus lágrimas y sus cánticos nos recuerdan que, si aún queda algo de humanidad, los chicos del monte Gurugú no deberían ser los únicos con problemas para conciliar el sueño...

6 de abril de 2014

OBJETOS CURIOSOS QUE SE ENCUENTRA UNO EN MARRUECOS

No importa las veces que lo hayas visitado; Marruecos nunca deja de sorprenderte. Son miles las situaciones que siempre captan tu atención: chavales enganchados en la parte de atrás de autobuses y trenes para viajar gratis, mecánicos que ríete tú de los de la Fórmula 1 y electricistas rodeados de cables arreglando instalaciones imposibles, apaños en tiendas, bares, hostales, etc. que ayudan a salir del paso con un ingenio que te dejan loco... Situaciones y también objetos curiosos que, bien porque no los has visto nunca o bien porque los tenías ya olvidados, consiguen arrancarte una sonrisa.

- ¿Quién no ha tenido uno de estos juegos de agua? Los que no hemos crecido rodeados de millones de aparatos tecnológicos sentimos cierta nostalgia al recordar viejas glorias de nuestra infancia que lograban sacarnos de quicio. Horas y horas jugando con aquella simple maquinita que, por arte de magia, hacía revolotear por el agua pequeños aros de colores. ¡Y ese ruidito que hacía el agua al pulsar los botones! Como diría uno que yo me sé... ¡Qué flipe, nen!


- Mientras en Occidente las mujeres crecemos con un referente que lo carga el diablo, en algunos países las niñas crecen con un referente parecido pero más religioso. Unos apuestan por vender ‘belleza’ y otros ‘pureza’. La realidad es que si nuestra Barbie fuera una mujer real, mediría 1.80 m, pesaría menos de 55 kg y sus medidas serían 96-45-84. Y si la Barbie árabe fuera un ejemplo a imitar, la inmensa mayoría de las mujeres en Marruecos estaría actuando mal por no vestir como la muñeca. Pero como ni tenemos esas medidas ni las musulmanas son peores musulmanas por no vestir como Jamila, estos juguetes infantiles, en mi opinión, no hacen ningún bien a nadie.


- Cancionero infantil que logra sacar el lado más entrañable de cualquiera. Títulos de canciones que somos incapaces de leer sin cantarlos. Al pasar la barca me dijo el barquero: “Las niñas bonitas no pagan dinero.” Yo no soy bonita ni lo quiero ser. Yo pago dinero como otra mujer… Sin palabras.


- Morenitas, muchachitas… UPA Dance traspasó fronteras y hasta fue traducido al francés. Lola, Pedro, la hermana de la Pene, Jero, Tito Rober… Con los años, gracias a Dios, nos hemos dado cuenta de que lo único bueno que salió de aquella serie fue el descubrimiento del bombón cubano Yotuel Romero. A ese sí que le cantaríais una y mil veces aquello de Sámbame con todo tu cuerpo, túmbame de pies y manos, sáltame y comienzame a provocar sin miedo... ¿eh, pajarracas?


- En la viña del Señor hay gente pa’ tó y si quieres inculcar a los niños una serie de tradiciones y costumbres ¿qué mejor manera de hacerlo que utilizando juegos educativos e inofensivos para ir calando poco a poco en el crío y venderle lo que está bien y lo que está mal? "Cuanto antes se lo enseñemos, menos nos costará hacérselo entender" parece ser el lema de muchos, tanto a un lado como al otro.



¿Tienes alguna foto de otros objetos curiosos que hayas encontrado en Marruecos o en otros países árabes? ¡Ponte en contacto conmigo y compártela con nosotros!

26 de marzo de 2014

LAS 9 COSAS QUE MÁS ME LLAMABAN LA ATENCIÓN AL VOLVER A ESPAÑA DESDE MARRUECOS

Cuando volví a España después de haber vivido en Marruecos hubo varias cosas que me llamaron durante bastante tiempo la atención. Empaparte al máximo de la cultura de un país, disfrutar de forma tan intensa de lo que te rodea y hacer que lo que vives vaya siempre contigo te convierte, de alguna manera, en una extraña cuando vuelves a casa. Durante mi tiempo en Marruecos sólo vine a España por tres noches, para hacer dos entrevistas de trabajo en Madrid y Barcelona, y nada más pisar mi país ya estaba deseando volverme. No sé bien cómo explicarlo pero en ese momento no estaba a gusto, me sentía incómoda, fuera de lugar… Quería volver a casa. Mi otra casa.


Durante esos cuatro días apenas me dio tiempo a desconectar de Marruecos (si es que alguna vez he llegado a hacerlo). Hablaba como si aún estuviera allí, como si llevara toda una vida en el país vecino, y no fui consciente de detalles que meses después, cuando volví definitivamente, me llamaban la atención en mi propio país. Cuando por fin asimilé que ya no estaba en Marruecos sino en España había una serie de detalles cotidianos en los que siempre me fijaba...

1. Mujeres fumando… ¡y en la calle! Algunas de ellas señoras mayores. Tardé tiempo en dejar de verlo como algo raro. Aunque las hay, especialmente en las grandes ciudades, en Marruecos no es habitual ver a mujeres fumar.

2. Niños llorando a todas horas. En el metro, en la calle, en las tiendas, en el supermercado… ¡Qué cruz! Había tardado muy poco en acostumbrarme a la buena costumbre marroquí de no llorar por memeces y echaba de menos más que nunca las sonrisas de los críos, especialmente cuando juegan en la calle, al escuchar a tanto renacuajo protestar, berrear y lloriquear a santo de nada.


3. Limpieza y luz artificial por todas partes. Marruecos no es el país más limpio del mundo y es muy habitual ver basura por la calle (botellas, plásticos, cáscaras de frutas, cajas…), especialmente en los barrios más humildes y en las zonas menos turísticas de las medinas. Por eso, al llegar al Aeropuerto de Barajas y poder ver casi mi reflejo en el suelo me sentí en otro mundo. ¡Pero qué limpio, tú! Y lo mismo me ocurría con las tiendas, todas iluminadísimas - tanto por fuera como por dentro - incluso estando cerradas. ¡Pero qué derroche, tú! 

4. Gente mayor allá donde mires. Sobre todo cuando llegué a Castilla y León y no dejaba de ver ancianos. A pesar de que la natalidad en Marruecos va en continuo descenso y que ha aumentado considerablemente el nivel de vida (73-75 años), la cantidad de jóvenes y niños que hay en el Maghreb es increíble. Se estima que más del 25% de la población marroquí tiene menos de 15 años y pasar de esa realidad a la de la comunidad con la población más envejecida de Europa no fue fácil.

5. Nadie habla con nadie por la calle. Con nadie que no conozcan y, a veces, con los que conocen tampoco. La gente va a lo suyo, con sus cascos, su móvil, su periódico, su libro… La mayoría está en la calle porque van a algún lado y no por querer estar en la calle pasando el rato. De ahí que cada uno esté a lo que está y no se pare demasiado a hablar, a reír, a discutir, a hacer una gracia, a jugar con el niño, a piropear a la chica o a preguntar algo al señor mayor.


6. Todo es de mala educación o está prohibido. Esa era la sensación que tenía en España al volver de Marruecos. Comer con las manos, fumar en el bar, coger comida del plato de otro, quitarse los zapatos para poner los pies encima del asiento, beber en la calle, tumbarse de mala manera en el bus o el tren, no pedir por favor y dar las gracias por cualquier cosa, sentarse en el suelo de la estación, hablar en alto… Todo es de mala educación o está prohibido. La sensación que tienes cuando vas desde España a algún país del norte de Europa es la misma que tienes cuando vienes desde Marruecos a España.

7. No entrar en tiendas para evitar regatear. Lo tengo perfectamente interiorizado cuando estoy allí, ‘pregunta sólo por el precio de lo que vayas a comprar seguro’. Me da muchísima pereza hacer compras en Marruecos, especialmente cuando se trata de objetos ‘para los de fuera’ como mochilas de cuero, estuches, pasminas y similares. Por eso, al volver a España, inconscientemente evitaba acercarme demasiado a ciertas tiendas pequeñas y me costó hacerme a la idea de que aquí cuando a un dependiente le dices en su idioma ‘No, gracias’ normalmente entiende ‘No, gracias’.

8. Ver a gente besarse (¡y de qué manera!). Las muestras públicas de cariño entre una pareja son muy poco habituales en Marruecos y casi nunca van más allá de una carantoña o de un abrazo amistoso. Por eso, al volver a España me parecía todo un atrevimiento que la gente demostrara su pasión en plena calle. Como dice Bárbara, "yo española y tan liberal veía a dos novietes dándose amor y pensaba sin querer: ¡Uy, qué maleducados!" De la misma forma, me chocaba ver a chicas maquilladas como una puerta, en minifalda o con ropa provocativa y automáticamente pensaba: '¡Pero dónde irán así vestidas!' como si por un momento me hubiera convertido en una abuela typical spanish.


9. Los taxistas en España no escuchan el Corán. Si bien es cierto que escucharlo mientras trabajas no es un requisito indispensable para ser taxista, es habitual montarse en un taxi y que se esté reproduciendo el libro sagrado del Islam. Sin tener ni idea de lo que dice, llega un momento en la vida de todo español residente en Marruecos que lo tomas como algo normal, deja de llamarte la atención y hasta te relaja y te hace sentir a gusto al notar que estás donde quieres estar.

Aparte de eso, por todos es sabido que los vehículos usados como taxis en Marruecos suelen estar entre destrozados y muy destrozados, al menos estéticamente. Cuando llegué a Burgos y me monté en un taxi para volver a casa desde la estación, sin esperar a que llegaran otros 4 o 5 pasajeros - que nunca hubieran llegado - para compartir todos juntos y apretados el viaje, estaba puesto Danza Kuduro (¡infieles todos!) y no pude evitar pensar en el inconfundible sonido del Corán. De la misma forma que tampoco pude evitar decirle al buen hombre: ‘Joder, qué coche más bien cuidado ¿no?’. Me miró y creo que intentó averiguar de qué selva me había escapado pero, por educación, no llegó a preguntármelo…

25 de marzo de 2014

LA FAMA AL SERVICIO DE LA SOLIDARIDAD

"La peor crisis humanitaria del siglo XXI se está desplegando ahora en Oriente Medio. La respuesta internacional a esta crisis es insuficiente para la gran escala de esta tragedia humana. No podemos conocer su dolor. Se necesita mucha más ayuda humanitaria y sobre todo que se alcance un acuerdo político.” - Angelina Jolie













21 de marzo de 2014

¡SALIMOS EN 'BLOGS DE VIAJES Y TURISMO'!


[ "No te lo tomes como algo personal" es un blog maduro, revoltoso, inteligente, lúcido y espontáneo. Un espacio lleno de vida, directo y sensato, con principios y valores muy bien definidos. Una burbuja de aire fresco, repleta de pequeños tesoros. Un blog de visita obligada para todos los que queráis disfrutar de una buena dosis de todo lo que Carlota y el país que le robó el corazón pueden ofreceros. ]

Lee aquí el artículo completo:

http://blogsdeviajes.wordpress.com/2014/03/21/no-te-lo-tomes-como-algo-personal/