30 de marzo de 2012

CON EL 6 Y EL 4.





Una vez leí que "cada quién pone la expresión que su inteligencia le permite".
No me gusta la gente efusiva sino expresiva. Esas personas que saben comunicar sin aburrirte con discursos eternos. Esos que te pueden hacer llorar o reír con una mueca. Esos que, sin aveces pretenderlo, te inyectan energía sólo con mímica.

Esto no es un debate sobre música, sólo he escogido tres retratos que reflejan lo que quiero decir, pero si me preguntaís, diré que me parece gente personal y peculiar. Te gustará su música o no, pero no podrás negar la originalidad, la socarronería o el misterio en sus gestos.

29 de marzo de 2012

ANTES DE LLAMARME NAZI...

Razona, escucha y no te cierres en la idea esa de que quién defiende también al ‘jefe’ es un dictador. Hablemos, dialoguemos y no pongamos etiquetas baratas al que piensa lo contrario a nosotros.

Mucho se está hablando de la Reforma Laboral estos días. Hay algunas cosas que no me convencen, pero no por lo que implican, sino porque de donde no hay no se puede sacar y en un país como el nuestro está claro que ciertos cambios ni queremos, ni sabemos, ni nos interesa aceptarlos.

Pero en cuanto al despido mi idea es clara desde hace mucho tiempo. No hace falta ser sucesor de Franco para estar a favor del despido libre. Las indemnizaciones que tanto gustan no dan más que problemas. A todo el mundo.

La facilidad para despedir no debería asustar tanto ya que eso implica facilidad también para contratar. En Estados Unidos, por ejemplo, se hace algo bastante lógico. Si el empresario necesita empleados los contrata, y si no, no. ¿Dónde está el problema? Da igual que te despidan rápido si puedes volver a encontrar otro trabajo fácilmente.

En España, con las condiciones de contratación y despido que hay, los empresarios tienen pánico a contratar nuevos empleados (eso por no hablar de hacerles fijos). Cuando se va a contratar a alguien se compara el coste que ese empleado supone y el beneficio que puede generar. Si no se esperan ganancias, o lo que es peor, si se preveen pérdidas de dinero, no esperes que vaya a haber un contrato.

Actualmente, cuando hay que reducir plantilla se indemniza a los empleados y los primeros en ser largados a la calle generalmente son los que han entrado los últimos (sencillamente porque las indemnizaciones son más bajas). De esta forma, la empresa no puede elegir quedarse con sus mejores trabajadores y prescinde de ellos para quedarse con antiguos curritos, menos eficientes en muchos casos, que viven agarrados al clavo ardiendo de la indemnización. Ni que decir tiene que la motivación y la actitud de alguien que sabe que va a tener siempre su trabajo se ve, lógicamente, afectada. Tanta protección a lo antiguo impide nuevas incorporaciones, sin experiencia pero con talento, que siempre son necesarias.

Si el despido fuera libre y el empresario no tuviera que amortizar los costes que supone despedir a alguien, habría más dinero y el sueldo no sería tan limitado. Con la forma actual de contratación lo único que se fomenta son los fraudes, los contratos precarios, los falsos autónomos, los contratos ilegales...

De esa forma todo sería mucho más dinámico. Los despidos en nuestro país son algo lento, costoso y que por un lado, suponen gastos para la empresa y por otro, suponen una pérdida de tiempo absurda para el empleado que no puede incorporarse a otra empresa de inmediato.

Me aburre oir discursos del tipo ‘Y cuando tengas 50 años la empresa te echará sin razón porque eres un lastre muy costoso’. ¿En qué cabeza cabe que un empresario con dos dedos de frente vaya a despedir a empleados que realicen bien su trabajo? Que no le dan subvenciones por que la media de edad en la plantilla sea baja, ¿eh? Que si el empleado es bueno, da igual que sea joven o viejo. Por eso lo más justo es que, si es malo, a la hora de despedirle dé igual su edad.

‘El despido libre es cosa de dictadores.’ Pregunta en Alemania, en Reino Unido, en Estados Unidos, en Dinamarca... a ver si piensan lo mismo.


‘Esa forma de despido atenta contra los derechos de los trabajadores.’ ¿De verdad alguien cree que tengamos más derechos aquí que en cualquiera de los países mencionados antes? Si tu respuesta es afirmativa mi única recomendación es que te acuestes y descanses, que tanto trabajar va a terminar por volverte loco...

Y a modo de reflexión personal me gustaría plantear una situación, a nivel más 'casero.' Mañana decides tener en tu casa a una persona que haga las labores domésticas o que dé clases particulares a tus hijos. Si al cabo de unas semanas ves que no se realiza el trabajo como es debido ('Y ¿quién eres tú para decir si alguien trabaja bien o no?' 'Pues la dueña de la casa, !chato! Ni más ni menos') ¿no es lógico, razonable, sensato, normal y justo dejar de dar trabajo a esa persona para contratar a otra que consideres mejor? Y me da igual la razón por la que se le considere mejor; como si le quieres contratar única y exclusivamente porque es negro o no la quieres en tu casa porque es pelirroja y crees que dan mala suerte, por ejemplo. Si en tu casa entra quien quieres, ¿por qué en tu empresa, que es tu dinero, no vas a poder contratar y despedir a quien te salga de las narices?

VERGÜENZA DE MI PAÍS

Un defensor de los derechos de los trabajadores que no ha trabajado en su vida y tiene un sueldo de todo menos obrero. Hipócritas que encima intentan que traguemos con que nuestros derechos los hemos conseguido gracias a ellos. Personas con la bandera comunista que en el día a día no te dan ni un cigarro. Huelgas generales que llegan 8 años tarde y provocarán unas pérdidas bestiales en el momento menos oportuno. Piquetes informativos que un día normal estarían detenidos. Gente a la que se le llena la boca hablando de derechos y la palabra deberes no sabe si va con b o con v. Chavales cegados con la idea de cambiar el sistema sin saber cómo funciona. Defensores a ultranza de partidos de izquierdas que llevan al extremo el ‘aquí se hace lo que yo diga y punto’.(Cuando el jefe les dice lo mismo no sé porqué les molesta tanto.) Hijos de puta que defienden el socialismo para los demás y el capitalismo para ellos. Inocentes que tienen la ilusión de salir de la crisis sin trabajar. Tontines ondeando la bandera roja que no se irían a Cuba ni de viaje de fin de carrera. Curritos que atacan a empresarios diciendo ‘claro, como tú te levantas a la hora que te da la gana...’ Sindicatos que cuando les untaban bien de pasta no lloraban. Trabajadores engañados que creen que los sindicatos dan la cara por ellos. Sociedad en la que unos tienen derecho a huelga y otros no tienen derecho a trabajar. Bándalos tirando piedras, prendiendo fuego a contenedores, alterando el orden público, agrediendo a dueños de negocios que sí quieren abrir... y policías tachados de criminales por dar palos. Jóvenes sin formación pertenecientes a la generación que mejor ha vivido en la historia de España que creen que el estado del bienestar es eterno. Españoles que no se dan cuenta que esta huelga no tiene ni pies ni cabeza, la mires por donde la mires.

27 de marzo de 2012

NUESTRA PREFERIDA

Hoy es el turno de uno de nuestros platos preferidos, sin duda. La harira o ‘sopa del Ramadán’ como dicen algunos. Se consume durante todo el año, pero de una forma más especial en este mes sagrado para los musulmanes. Los fieles rompen su ayuno diariamente con la harira. A continuación toman batidos, zumos, leche, dulces e incluso algún pastel. Y después de un rato ya, para sorpresa de muchos, consumen el plato principal. (Ya os dije que, aunque parezca una ironía, en Ramadán hay muuuucha comida.)


La receta casera es bastante elaborada y lleva infinidad de ingredientes tales como lentejas, carne de ternera o cordero, cebolla, tomate, pimienta, aceite, garbanzos, especias varias... Así que lo mejor será viajar a Marruecos para disfrutar de una auténtica harira, como ‘las que hace una madre’.

Pero aquí en España existe una imitación que, a pesar de ser artificial, tiene un sabor que no te dejará indiferente en absoluto. Las comparaciones son odiosas pero para salir del paso en un momento dado puede valer. Es una sopa de sobre, de la marca Maggi, que también se vende en las tiendas de alimentación Halal. Viene en una caja anaranjada similar a esta.


Está fabricada en Marruecos y las instrucciones principales aparecen en francés y en árabe. Para los que dominamos ambos idiomas no hay ningún problema, pero para los de la LOGSE... ahí van algunas recomendaciones.

Dentro de la caja hay dos sobres que hay que utilizar a la vez. Ponemos el agua en una cazuela y echamos todo su contenido antes de que empiece a hervir. Hay que mezclarlo y llevarlo a ebullición, removiendo continuamente que si no se pega (acordaos de lo que os digo). Después se tapa y se deja cociendo unos 10 minutos a fuego lento según las instrucciones. Pero, para mi gusto, es mejor dejarlo casi 20 minutos, hasta que veamos que la sopa empieza a ‘espesar’ un poco. En ese momento, y para darle el gran toque, se le echan dos huevos sin cocer. Directamente a la cazuela. Sin cáscara, claro. (Que todo hay que decirlo).


En Marruecos se toma muy muy caliente, que para algo son africanos, y se sirve en un cuenco o un bol. Normalmente se sorbe, nada de cucharas. (Ya hablaré algún día de la grandísima diferencia entre comer con cubiertos y comer con las manos, como bien se hace allí.)

Tiene un sabor muy intenso, muy bueno, muy particular. No es una harira casera como Dios manda pero bueno... peores cosas os habréis llevado a la boca, pájaros.


¡Salud, familia!

25 de marzo de 2012

¡AL RICO TÉ MORUNO!

Nadie que haya estado en Marruecos opina lo contrario. El té moruno a la hierbabuena es, sin duda, uno de los mayores placeres de los que disfrutar por allí. Se toma a todas horas, en cualquier época del año, a cualquier temperatura, en cualquier lugar, con cualquier compañía... Té, té y más té.




Hay tantas formas de prepararlo como os podáis imaginar, pero una de mis preferidas es, sin duda, ésta.

Preparación:

Echamos la cantidad de agua que se desee en una cazuela y la ponemos a calentar hasta que empiece a hervir. Mientras tanto, en la tetera con la que se servirá el té, ponemos en primer lugar el té y posteriormente el azúcar (no hay que venirse arriba con la cantidad, que luego ya habrá tiempo de añadir más). Echamos el agua hirviendo dentro y la colocamos encima del fuego unos 3-5 minutos.

Posteriormente añadimos la hierbabuena bien lavada, lo dejamos reposar unos minutos y ya está listo para servir! Si queremos que el té sepa mejor aún es conveniente servirlo en vasos que también contengan hierbabuena.


El té supongo que lo venderán en millones de sitios, pero yo recomiendo comprarlo en cualquier tienda de alimentación Halal de árabes/musulmanes (que no pasa nada por entrar, tranquilos). Es baratísimo para la cantidad de tés que puedes hacer y normalmente viene en cajas negras similares a esta.


Es muy común ver cómo los marroquís llenan los vasos, los vacían de nuevo en la tetera y vuelven a llenar los vasos en repetidas ocasiones, bien sea para enfriarlo o para que se mezcle bien todo el azúcar.

A la hora de servirlo, lo ideal es hacerlo con espuma arriba. De ahí que sea muy habitual hacerlo con la mano cuanto más alta mejor. Pero ¡con cuidado! Que si no, como bien diría el pequeño Emmanuel, 'Oh, oh...'



¡Disfruten!