7 de noviembre de 2013

NUNCA DISCUTA CON UN TONTO, PUEDE QUE LA GENTE NO APRECIE LA DIFERENCIA

Como ya comenté hace unos días, gracias a este blog he conocido a gente increíble, he compartido experiencias, he cambiado de opinión una y mil veces, he crecido, he mostrado parte de mi vida… Tener un blog son todo ventajas, aunque a veces tengas que lidiar con personas con las que es muy aburrido hacerlo.

Una de las aplicaciones disponibles en esta página consiste en poder mandarme mensajes privados a través del email, sin necesidad de escribir el correo del remitente. Hasta ahora, todo el que se había tomado la molestia de hacerlo, ha sido para enviarme mensajes de apoyo, de felicitación, de interés, de críticas constructivas, de sugerencias… etc. También ha habido comentarios irónicos, inteligentes y con gracia. Con mucha gracia. Pero como tiene que haber todo en la viña del Señor (qué católica estoy últimamente) hoy me ha llegado un mensaje diferente a todos los demás que reza así:
'vete a comprar visitas a tu puta casa enferma friky y no hagas q la gente pierda su tiempo con titulos de mierda

Atentamente,
tuputoiphone | asdf@hotmail.com'

¡Olé ese anónimo valiente! Como digo, es la primera vez que alguien se toma la molestia de mandarme un mensaje privado para decir semejante gansada. Es la primera vez en el blog, pero en la vida nos tenemos que cruzar más a menudo de lo que nos gustaría con gente así.


En primer lugar, el supuesto email no debe ser real. Una persona que no asume lo que opina no es de fiar. Alguien capaz de opinar sin ser consecuente con su idea es imbécil. O porque le da vergüenza, o porque el anonimato le da un pseudo-poder o porque todavía tiene bastante que madurar. Aunque mucho me temo que son las tres cosas. Invito desde aquí a ‘miputoiphone’ a que mande su email y/o su foto para que así todos podamos identificar al revolucionario sin causa. A ver si entre todos podemos ayudarle.

En segundo lugar, puestos a inventar un email, ha decidido poner de manifiesto su capacidad creativa e innovadora. Si la opinión tiene poco fundamento, era de esperar que su ‘carta de presentación’ fuera algo parecido.


En tercer lugar, firma con ‘tuputoiphone’ porque está indignado. ¿Ves que rápido se indigna la gente? ¿Ves que fácil es provocar a cierto tipo de personas? Es increíble. Se creía que todo era tan fácil como entrar en un blog y que por pedirlo se le fuera a regalar un Iphone. Le ha indignado ser tan inocente y muestra su enfado por no hacer sido capaz de preveerlo. Si no no sé a qué viene tanto mosqueo, la verdad. Ni que fuera yo Bin Laden. Ah, y lo de 'Atentamente' se escribe de forma automática, por si alguien lo había dudado.

En cuarto y último lugar, si para expresar una idea necesitas atacar a la otra persona es que el fundamento de la misma es tan débil como tu capacidad para parecer inteligente.


¿Qué quiero decir con todo esto? Que todos los días amanece un tonto, el caso es dar con él. Pero basta con hacer caso omiso. Lo normal es que en tu camino te encuentres con mucha gente como esta, gente que intenta dar a entender que tu forma de vida no es válida, que tus ideas van en contra de las de la mayoría, que tu manera de hacer las cosas no sirve para nada, que tus inquietudes son inútiles y que tu ilusión te la puedes meter por el culo. Pero no pasa nada. No todo el mundo es feliz y sus actos lo demuestran. La gente no está bien. ¿Qué persona a gusto con su vida, con cosas que hacer y con inquietudes se sienta una tarde a mandar un mensaje así? Obviamente nadie que merezca ser escuchado. No olvides nunca que si alguien intenta hacerte ver que no puedes conseguir lo que te propones es porque él no pudo hacerlo antes. Es así de duro.

29 de octubre de 2013

LLÁMAME PERRO PERO DAME DE COMER

Un país como Marruecos hace las delicias de todo aquel que tenga cierta adicción a lo desconocido, inquietud por las cosas diferentes, pasión por aprender siempre de la experiencia  y curiosidad e interés por lo que le rodea.

Como siempre digo, hay un profundo desconocimiento de la cultura árabe en general. No sólo no se saben muchas cosas sino que la mayoría de las que se saben, se saben mal. Cuando hace poco menos de un año dije que en cuestión de días cambiaba Londres por Rabat fueron varios los que me miraron con recelo, especialmente cuando a su pregunta de '¿Por qué?' mi respuesta era que 'entre otras cosas, porque me encanta su cultura'. Tener que escuchar después frases del tipo... ¿o sea que te gusta que lapiden a las mujeres? o ¿te parece bien entonces necesitar una autorización de tu marido para conducir? es tan duro como frustrante, porque saber que algunas batallas están perdidas antes de haberlas empezado es difícil de asimilar.


Pero a lo que voy, una de las tantas cosas curiosas que llaman la atención cuando viajas y sobre todo cuando vives en Marruecos es que no hay perros. Gatos todos los que quieras, pero perros no. No hay perros en la calle, no se venden perros, ningún marroquí pasea perros, nadie tiene un perro… El cariño que el mundo musulmán tiene a estos animales es inexistente, hasta tal punto que son considerados impuros. Es por eso que muchos de los insultos más ofensivos en árabe están directamente relacionados con este animal. Algunos recordaréis aquel episodio en el que un periodista iraní le lanzaba un zapato a Bush (otra de las grandes ofensas) mientras le gritaba "¡Perro!" Para nosotros puede ser una simple anécdota, pero para otros un gesto como ese conlleva muchas más cosas.


El origen de todo parece remontarse al profeta Mahoma, pero la realidad es que, por la razón que sea, no les gustan nada los perros. Consideran que no es oportuno tenerlos en casa precisamente porque son animales y deben vivir como tal. Por eso y porque se dice, se cuenta, se rumorea que “donde hay un perro no entran los malaika”.  Es decir, que los ángeles, los buenos espítirus y/o las buenas vibraciones no entran. Les produce un enorme rechazo un animal que mete el morro en todo lo que pilla, que huele los excrementos de otros perros, que se lame su propio sexo… Es por eso que no les gusta que un perro les toque y mucho menos soportan que les chupen. Según su teoría, no es nada higiénico y cuanto más alejados estén mejor. De hecho, si ocurre el fatal incidente, se deben lavar antes de poder volver a rezar.

Recuerdo cuando salía con Melissa a pasear a su pequeño perro. Una mañana nos acercamos a dar algo de comida  a una subsahariana que estaba pidiendo en la calle con su bebé en brazos y al vernos se puso muy nerviosa y no dejaba de hacer gestos con la mano diciendo: "Out! Out! Out!" O con Laura, cuando la gente nos miraba raro al pasear por un parque con su perrazo. Su perrazo negro, para más INRI.


Igual que no comen cerdo por tradición y por las miles de enfermedades y muertes que en su día conllevó su consumo, tampoco sienten especial devoción por unos animales de los que en Occidente se tiene una imagen totalmente opuesta a otros tantos cientos de millones de personas. ¿Es su idea menos válida que la tuya? Obviamente no, cada cultura es diferente y hay que saber apreciar las diferencias de forma positiva. Cada persona es como es y no se deben utilizar estas características propias de una mentalidad como arma arrojadiza para atacar. Son peculiaridades inofensivas que no hacen mal a nadie. No pasa nada porque no les guste convivir con ciertos animales, igual que tampoco pasa nada porque no coman cerdo. De hecho… mejor así, a más tocamos los demás.

SÓLO A QUIEN MEREZCA SER ESCUCHADO

24 de octubre de 2013

LO ESTAMOS DANDO, LO ESTAMOS REGALANDO!

Turno ahora para la Merluza con aceitunas negras. ¡Fácil, rápido y muy sano!

Ingredientes para 4:

- 6 filetes de merluza.
- 3 tomates en rodajas.
- 1 cebolla
- 70 gramos de aceitunas negras sin hueso.
- 1 diente de ajo.
- Aceite de oliva, sal, orégano, pimienta y 3 hojas de laurel.

Preparación:

1. Cortar la cebolla en rodajas y ponerla en la base del molde para meter al horno.
2. Colocar los filetes de merluza encima.
3. Poner las rodajas de tomate también, añadiendo sal, pimienta y orégano al gusto del consumidor.
4. Picar las aceitunas en pequeños trozos junto con el ajo y un chorrito de aceite.
5. Colocarlo encima de todo lo anterior junto con las hojas de laurel.
6. Meterlo 15 minutillos al horno y... ¡voilà! Como dicen en Marruecos, ¡bsaha w raha!