Mostrando entradas con la etiqueta Marrocos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marrocos. Mostrar todas las entradas

15 de junio de 2014

HISTORIA DE UN AMOR LOCO

Anochecía en la ciudad y las llamadas a la oración desde las mezquitas lo envolvían todo. Los fieles se preparaban para romper el ayuno y él sólo pensaba en comérsela a besos. Durante el día se evitaban. Debían evitarse, aunque a ella le doliera que así tuviera que ser. Pero al caer la noche se buscaban. Y siempre, siempre se encontraban. Ellos ni siquiera lo sabían pero habían vivido para encontrarse. Se acompañaban a estar solos. Se perdían juntos y disfrutaban de ese momento que, a pesar del paso de los años, no dejaba de ser único. Ese instante mágico que duraba horas. La sensación de estar solos en el mundo, de que no existía nada más que su olor y su calor. Un mundo por descubrir, dos cuerpos por explorar. Sus susurros calaban hasta los huesos y sus palabras le hacían estremecer. La eterna tentación. Un aire de vida incontrolable que arrasaba todo a su paso. Silencio. El olor de la colada y la brisa de verano que les abrazaba. Sus manos. La farola de la calle que iluminaba vagamente la azotea y, sobre todo, la luz de sus ojos. De sus ojos negros. Su calma y su tempestad. Las ganas de parar el tiempo para siempre y poder hacer de su ilusión una eternidad. De unirse para ser una única persona. La persona que siempre desearon ser. Una persona especial. Confidentes y amantes. Hermanos y cómplices. Ellos. Dos locos que se respetaban tanto como se adoraban. Que se amaban tanto como se admiraban. Estaban locos el uno por el otro. Juntos se sentían a salvo, en paz. Se sabían invencibles. Él era su ángel de la guarda, el mismo que le había enseñado a volar. Y ella… ella era la única que le había visto llorar como en su día lo hizo el mar.

Carlota Miranda