6 de noviembre de 2016

POR ELLAS

Creo que no es la primera vez que digo que lo que más me gustó de Irán fueron sus mujeres. No he tratado con gente más rebelde en mi vida. Mujeres con las que conversamos, de tú a tú y sin muros de por medio. Mujeres que nos acogieron en su casa, sin pedirnos nada más que compañía, y con las que descubrimos lo dura que es la realidad en ciertos lugares. Eran chicas como yo, como Cris y como Eva. Más jóvenes. Con niños que ya iban al cole. El reloj biológico de otros así lo había querido para ellas. Personas con sueños, con ilusiones y con ganas de vivir. A pesar de todo. De experimentar, de descubrir y de sentir. Jóvenes que se reían con las mismas cosas que nosotras y disfrutaban como disfruta cualquier ser humano. Nos preguntaban que si nos gustaba nuestro "marido". Una de tantas preguntas que nos hacía pensar. Vacilaban con sus primas y hermanas sobre los mismos temas que vacilo yo con mi gente mientras no dejaban de hacernos preguntas sobre nuestros viajes y nos pedían que les enseñáramos fotos. Continuamente. Andaban por casa como cualquiera, descalzas, con sus leggins negros, su camiseta de manga corta y su moño mal arreglado. Pero por la calle llevan chador. "¿Cómo me va a gustar llevar esto? Es sólo que mi marido es muy celoso". Os prometo que hiela la sangre la naturalidad y normalidad con la que hacen ciertas afirmaciones. "Resignación, Carlota. ¿Qué voy a hacer?". Ni siquiera había elegido con quién casarse. Chavalas coquetas y presumidas que visten de riguroso negro y dejan aparcado el maquillaje para poder entrar a la Universidad. Aunque haya carreras, como la que yo estudié, a la que tengan prohibido el acceso. Les comentábamos que nos había llamado la atención que en el vuelo a Teherán sólo una única mujer llevara la cabeza cubierta. Con un hijab verde oscuro. Y nos miraban con cara de "¿y de qué os extrañáis?" Les obligan a ser musulmanas. O, mejor dicho, a parecerlo. Porque podrán imponer leyes y normas, pero jamás impondrán creencias. Mucho menos a un pueblo culto. Jamás.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada