1 de febrero de 2015

AÚN QUEDA MUCHO POR HACER

Corría el año 2013 y yo acababa de volver de vivir en Rabat. Aquella había sido probablemente la mejor experiencia de mi vida y tenía los sentimientos más a flor de piel que nunca. La vuelta a la realidad en España fue difícil, especialmente cuando nada más llegar me hicieron una entrevista de trabajo, cuanto menos, peculiar. Una importante empresa de ingeniería del norte de nuestro país se había interesado por mí y, como tantos otros jóvenes españoles, acudí a la entrevista sin demasiadas expectativas.

Nada más llegar me recibió un hombre trajeado, de unos 45 años. Entramos en una pequeña sala en la que sólo había una mesa blanca redonda con varias sillas del mismo color a su alrededor. Un sala en la que hacía un frío que me impidió quitarme el abrigo en un buen rato. Después de desearme unos buenos días lanzó su primer perla:
- ¿Crees que ser mujer es un handicap a la hora de desarrollar un trabajo de ingeniería?
Esto empieza fuerte, pensé. Quise creer que aquello era más parte de su trabajo que de su personalidad pero eso no evitó que me sentara como me sentó.
- Para mí evidentemente no. Lo será en todo caso para aquellas empresas que no quieren contar con mujeres sólo por el hecho de ser mujeres…
  
Después de varios minutos leyendo el escueto currículum de una joven ingeniera de 24 años me dijo:
- Así que vivías en Londres y, sin tener nada allí, decidiste marcharte a vivir a Rabat..
- Ahá
- ¿Y a quién se le ocurre cambiar Inglaterra por un país... árabe?
Aunque dijo ‘árabe’ con todo el rintintín que se podía esperar al menos no dijo un país moro o alguna lindeza típica. Y eso, quieras que no, me alivió un poco…
- En Londres no estaba bien, no era mi sitio y sabía que allí no lo encontraría nunca. Por eso decidí marcharme a Marruecos, porque no tenía nada que perder. Porque quise y porque pude.
- ¿Ya habías estado antes?
- Sí, claro. Bastantes veces...
- ¿Y cómo lo conociste?
- Hace ya unos años, cuando viajé con unas amigas…
- Con algún viaje organizado supongo, ¿no?
- No, no… siempre por nuestra cuenta.
- ¿Y no os daba miedo que os pudiera pasar algo?

(…)


Aquello más que una entrevista de trabajo se estaba convirtiendo en una discusión típica en la barra de un bar y, en contra de mi filosofía, empecé a tomarme las cosas como algo personal.
- ¿Miedo? ¿Has estado alguna vez en Marruecos?
- No…
- ¿Entonces?
Después de un largo silencio, y volviendo al recurridísimo Londres me dijo:
- Dices que te marchaste de Londres porque no estabas a gusto y no estabas haciendo lo que querías...
- Ahá...
- Eso me hace dudar de tu capacidad para afrontar la realidad y para hacer cosas que no quieres hacer. Aquí tendrás que hacer cosas que no te gusten, que te moleste tener que hacer… Es parte del trabajo.-Bueno, supongo que es normal. Lo aguantaré hasta que crea que no me compensa seguir haciéndolo, ¿no?
(…)
- Con una personalidad tan fuerte intuyo que habrás tenido muchos problemas con tu entorno... (amigos, familiares...)
- Sinceramente, no tantos como puedas imaginar…

Y tras más de 40 minutos de conversación, de entrevista más personal que profesional, el hombre trajeado quiso finalizar la entrevista.
- Bueno, Carlota… Última pregunta y ya te dejo marchar. ¿Qué quieres ser de mayor?
No vacilé ni un microsegundo en mi respuesta y, para sorpresa suya, me salió del alma decir:
- Feliz.
- ¿Cómo?
- Feliz, ¿no?...
Aquel hombre que presentaba una actitud tan.. tan así, dejó los papeles en la mesa y echó su silla para atrás. Después de unos segundos me dijo:
- ¿Sabes que llevo más de 7 años haciendo entrevistas y nunca me habían contestado eso?
- Será broma...
Hizo un gesto de ‘negativo’ con la cabeza y sorprendida dije:
- Pues para que veas cómo está el patio...
Sinceramente, no salía de mi asombro y antes de que pudiera volver a decir nada le pregunté:
- ¿Y qué te contesta la gente? ¿Jefa de Planta? Jajajajajaja

Me hizo alguna pregunta más pero fue él mismo quién dijo:
- Bueno, mejor damos ya la entrevista por finalizada. Me has dejado un poco descolocado…
Ha sido la primera y la última vez en mi vida que vivo una entrevista de trabajo similar. Una entrevista para un trabajo al que, por cierto, me cogieron. Suerte que la misma tarde que empecé allí me llamaron para decirme que otra empresa quería contar conmigo... Hamdulillah. Un solo día trabajando y ya me dio tiempo a tener conversaciones tan peligrosas con algunos de los trabajadores como estas:
- Ok, cualquier duda ya os preguntaré para que me echéis una mano.
- O las dos si quieres...
- ¡Hombre! ¿Qué hace una chica por aquí?
- Bueno, cosas que pasan hoy en día...
- ¡No me digas que te han cogido en otra empresa! Ya verás cómo me van a vacilar ahora mis compañeros diciéndome que qué poco me duran las mujeres...

¿Cuándo vamos a empezar a llamar a las cosas por su nombre? ¿Qué día vamos a dejar de llamar "chistes" a semillas que dan frutos tan asquerosos? Está tan interiorizado que nos parece normal. Está tan aceptado socialmente que cuando te quejas de ello te llaman radical. Nazi, por tener la desfachatez de querer ser tratada como ellos. De igual a igual. No seré yo quien niegue tristes evidencias en el país en el que volví a nacer, pero antes de criticar actitudes y realidades en países vecinos creo que convendría observar y escuchar más a los que nos rodean. A los de 'nuestro mundo', a los que tenemos al lado diariamente. Hacer autocrítica y reconocer de una vez que estamos a años luz de lo que creemos ser. A años luz.

5 comentarios:

  1. Carlota, hay de todo...Yo he sido Managing Director del Santander y en mi equipo tenía mas mujeres que hombres...Y fuí premiado en una ocasión justamente porque era el área con el mayor porcentaje de mujeres en el Banco...Y era un área de negocios y no RRHH ni Calidad de Servicio o esas áreas de apoyo...
    EN mi caso, me gustaaría y he contado siempre con personas que tengan personalidad fuerte y me vivan poniendo a prueba y desafiándome a diario. Saludos,

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  2. Que rabia!!! Este es el mundi en el qye vivimos...

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  3. Eres un crack de las entrevistas de trabajo... qué bueno! Sí, la verdad es que el sexismo que sufrimos las mujeres está tan arraigado que ya casi pasa desapercibido. Lo que me llama la atención es que te hayan dado el trabajo. Normalmente se suelen buscar personas que cumplan un perfil menos excéntrico. Si te han cogido es porque les has impresionado, como a muchos de nosotros :-) No cambies nunca!

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  4. Que te podria decir Carlota, yo he oido de todo desde que porque las mujeres estudian Ingenieria? Una mujer estudiando Ingenieria?? Por que??

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  5. Eres una persona brillante. Siento que tu personalidad es la propia de alguien genial, no sólo intelectualmente,sino tb emocionalmente. Lo que olfateas en la vida no está al alcance de mucha gente. Soy tan fan tuyo... ❤

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