9 de enero de 2020

EL OTRO IRÁN



Negro sobre negro. Así es como los medios de comunicación y los psicópatas que creen que el Mundo les pertenece muestran a Irán. Nos lo ponen en siniestra bandeja y, claro, así servido no hay quien lo pruebe.

De lo que no hablan es del Irán lleno de luz, color, agua y jardines. Lleno de rebeldía y de ansias de libertad. Del Irán que se ríe de los ayatolás a partir de la primera conversación formal. (A partir de la primera conversación informal no te quiero contar). Del Irán que es absolutamente contrario al régimen que le oprime. Del Irán que teme y padece las políticas y las sanciones estadounidenses pero jamás criticará a un norteamericano por haber nacido donde ha nacido. Del Irán que se marchó a Occidente hace décadas y, tras hacer su vida fuera, tuvo que dejar atrás nuevos idiomas, nuevos títulos universitarios, nuevas profesiones cualificadas y nuevos miembros en la familia para apoyar y acompañar a sus compatriotas en la involución a la que se vieron sometidos. Del Irán que no puede volver a Irán. Del Irán que se reúne en lugares secretos - con nocturnidad y alevosía - para cantar y escuchar música. Niños, jóvenes, adultos, mayores y música prohibida. Se me ponían los pelos de punta. Música que habla de esperanza, de lucha, de sueños y de libertad. Del Irán que no puede poner la música en voz alta y la pone y baja las ventanillas del coche, delante de la policía, mientras les llama terroristas. "Igual que los que les mandan", dicen. Mientras dibujan sobre su cabeza, con la mano, un turbante.
Isfahán (Irán)

Del Irán que hace vino en la bañera. Del Irán que monta guateques en casa. Del Irán paralelo, de puertas para adentro. Del Irán que mantiene relaciones sexuales (y no sexuales) antes del matrimonio. Del Irán homosexual. Del Irán que hace absolutamente todo lo que está prohibido. Del Irán harto de la policía de la moral. Del Irán que huye y rehuye de un sistema religioso con leyes medievales. Del Irán en el que en todas las casas hay libros de poesía. Del Irán que lleva a sus hijos a la tumba del poeta Hafez, a leerle sus poemas, ante la atenta mirada y el sorprendente silencio de los más peques. Del Irán deseoso de tratar con el extranjero. Del Irán joven (y no tan joven) al que la República Islámica le provoca tantos dolores como arcadas. Del Irán que te habla, te discute y te argumenta sobre cualquier tema, a pesar de tener restringido el acceso, en teoría, a casi cualquier información. Del Irán que antes salía de casa para beber y entraba para rezar, y ahora sale para rezar y entra para beber. Del Irán cuya arquitectura te deja sin palabras. Y no es una forma de hablar. Del Irán que es, literalmente, un imperio. Del Irán con un nivel de amabilidad, hospitalidad, respeto, cultura y educación que supera a cualquiera del autodenominado Primer Mundo.

Y sobre todo, del Irán femenino. Ese Irán femenino que, con desprecio y resignación, se quita el hijab cada vez que entra a un lugar privado. De ese Irán femenino que, en lugares no-del-todo-privados, te quita el hijab (a ti, como turista que lo lleva también obligada por ley), mientras parece decir: "no me seas más ayatolista que el ayatolá". Del Irán femenino que se quita el hijab en público y, además, lo publica en redes sociales (también prohibidas) pese a las insalvables penas de prisión que eso supone. Del Irán femenino que se rapa la cabeza y dice a la policía: "¿y ahora por qué me tengo que cubrir?" Del Irán femenino que merece todo el respeto, tanto de musulmanes como de no musulmanes. Del Irán femenino que se enfrenta a todo lo que se le pone por delante para vivir de forma digna e íntegra. Del Irán femenino que quiere estudiar tu carrera y no puede. Porque no le deja el Régimen. Del Irán femenino que, hasta ayer, no podía entrar en los estadios. Del Irán femenino que se tiene que quitar el maquillaje para ir a la Universidad. Del Irán femenino que te enseña lo que es, lo que implica y lo que conlleva ser feminista. Con todas sus letras.

Del Irán fascinante que hace ya 4 años descubrí. Del Irán que terminó de cambiar por completo mi forma de escuchar la televisión y de leer la prensa. Del Irán al que volveré una y mil veces. Del Irán al que, algún día, tengo la esperanza, veré libre de prohibiciones. Y libre de imposiciones. De una vez por todas, libre de buitres. Nacionales e internacionales. De los que hablan farsi y de los que están deseando meterles mano.

THE OTHER IRAN

Black on black. This is how the media and the psychopaths who believe the World belongs to them show us Iran. They put it in such a sinister tray and, of course, served like this, there is no one ready to try it.

They don’t talk about the other side of Iran. A country full of light, color, water and gardens. Full of rebellion and desire for freedom. That Iran that makes fun of Ayatollahs in the first formal conversation. (In the first informal conversation… guess what). That Iran that is absolutely contrary to the regime that oppresses it. That Iran that fears and suffers from the USA policies and sanctions but will never criticize an American person for being born where he was born. That Iran that moved to the West decades ago and, after making his life out, he had to leave behind new languages, new university degrees, new qualified professions and new family members to support and accompany his compatriots in the involution to which they were subdued. That Iran that cannot return to Iran. That Iran that meets in secret places to sing and listen to music. Children, youth, adults, seniors and forbidden music. Music about hope, struggle, dreams and freedom. That Iran that
can't put the music out loud and rolls down the car windows, in front of the police, while calling them terrorists. "Similar to those who send you", they say. While they draw a turban on their head.

That Iran making wine in the bathtub. That Iran having parties at home. That parallel Iran, from inside doors. That Iran having sex before marriage. That homosexual Iran. That Iran doing absolutely everything that is strictly prohibited. That Iran fed up with the “moral police”. That Iran that flees and shuns a religious system with medieval laws. That Iran that has poetry books in every house.That Iran that takes its children to the grave of the poet Hafez, to read his poems, before the watchful eye and the surprising silence of the little ones. That Iran always curious about foreing people. That young Iran (and not so young) to which the Islamic Republic causes as much pain as arches. The Iran that speaks to you, discusses you and argues you on any subject, despite having restricted access to almost any information. That Iran that used to leave home to drink and gets in to pray, and now goes out to pray and gets in to drink. That Iran whose architecture leaves you speechless. That Iran that is literally an empire. That Iran with a level of kindness, hospitality, respect, culture and education that surpasses any of the self-styled First World.

Isfahan (Iran)

And above all, that female Iran. That female Iran that, with contempt and resignation, takes off its hijab every time it gets in a private place. That female Iran that, in not-very-private places, takes away your hijab (bound by law, whoever you are), while it seems to say: "Do not be more ayatolist than ayatollah." Of that female Iran that takes off the hijab in public and, in addition, posts it in social networks (also prohibited) despite the prison sentences. That female Iran that shaves its head and says to the police:" And now... why do I have to cover myself?" That female Iran that deserves all the respect, of both Muslims and non-Muslims. That female Iran that faces everything that lies ahead to live in a dignified and complete way. That female Iran that wants to study your career and can't do it. Because they are not allowed. That female Iran that, until yesterday, could not enter the stadiums. That female Iran that has to remove her makeup to go to University. That female Iran that teaches you what it is, what it impliesand what it means to be a feminist.

From the fascinating Iran that I discovered 4 years ago. That unknown Iran. From that Iran that has completely changed my way of dealing with the media. That Iran to which I will be back. That Iran that will be free of prohibitions. And free of impositions. Free of vultures. Local and foreing vultures. Those vultures who speak Farsi and those who are willing to reach them out.

1 de junio de 2018

¡QUÉ MENOS QUE SER FEMINISTA!

¡Aquí está! Una recopilación de todos mis escritos sobre feminismo publicados en este blog y en la página de Facebook hasta Enero de este año 2o18. La continuación del mismo, con más textos, más denuncia y más feminismo... ¡está al caer! ¡Muy pronto os traeré noticias sobre el mismo! :)



¿Cuánto vale?

1. EN FORMATO FÍSICO

Precio: 12 euros.

¿Qué incluye? 

1.    Librillo dedicado personalmente.
2.    Gastos de envío incluidos. 

(Envíos sólo a España)

Y  por sólo 2 euros más (
14 euros en total) te enviaría además el archivo PDF del librillo.

2. EN FORMATO DIGITAL (PDF)

Precio: 5 euros.

¿Cómo puedo conseguirlo?

¡Muy fácil! Si quieres conseguir mi recopilación sólo tienes que enviarme un email a la dirección noesnadapersonal7@gmail.com y te mandaré los datos para realizar el pago y toda la información que necesites antes de hacer el pedido. En el contenido tienes que incluir tanto la dirección postal como el nombre de la persona a la que va dirigido, para escribir la dedicatoria personalizada. 

¡Muchísimas gracias por estar ahí! :)

6 de julio de 2017

QUERER SER MADRE POR ENCIMA DE TODO, PERO NO A COSTA DE CUALQUIER COSA

"Hola, Carlota.

Te sigo desde hace un tiempo y me gusta mucho todo lo que defiendes. Últimamente, con el tema de la gestación subrogada, me entran ganas de escribir algún comentario entre tanto sinsentido, pero no lo hago porque no me gusta que la gente de mi Facebook pueda leer ciertas cosas de mi vida privada, de la que soy muy celosa. No me gusta hacer referencia a algo tan personal de mi vida, porque la gente sólo curiosea para hacer daño.

Aún así, me gustaría darte mi punto de vista por si lo quieres publicar. Pero, por favor, siempre de forma anónima. Yo soy una de esas mujeres de las que decís que todos se ponen en su lugar cuando se habla de este tema. Es decir, de la que no puede tener hijos. Soy mujer, soy infértil y deseo por encima de todo ser madre algún día. Lo deseo por encima de todo, pero no a costa de cualquier cosa. Tengo una enfermedad crónica que me produce metástasis en mis órganos reproductivos. Pero no tengo derecho a comprar un bebé. Tampoco tengo pareja y la Seguridad Social no me cubre un proceso de fertilidad. Pero no tengo derecho a comprar un bebé. Mi moral y mis principios están por encima de mis deseos. Quiero ser madre, pero no a costa de la explotación y la mercantilización, una vez más, del cuerpo de otra mujer. ¿Quién soy yo para hacer eso? No todo en esta vida se puede comprar y si la vida de una persona entra en mercado, entonces prefiero bajarme de este mundo. Deseo con todas mis fuerzas ser madre y, precisamente por eso, no me entra en la cabeza que alguien pueda pedirle a otra mujer que se quede embarazada de su hijo para luego arrebatárselo. ¿Alguien piensa en esa mujer? Es evidente que si lo hace es por dinero y necesidad. ¿Quién va a querer desprenderse libremente de algo tan íntimo como el bebé que ha gestado durante 9 meses?


Como mujer, estoy harta de que siempre se comercialice con nuestro cuerpo, con las mujeres. No sólo para alquilar vientres, sino para vender cualquier cosa insignificante como música, ropa o una simple fregona. Siempre nosotras. Siempre. Además de mujer, soy “seño”. Soy maestra y por encima de nuestros deseos como mujeres, deberían estar los derechos de los niños. Como adultos, debemos luchar para preservarlos. ¿Nadie piensa en cómo les afectará a esas criaturas el saberse hijos de un vientre de alquiler? ¿Nadie piensa en cómo gestionarán, a medida que crezcan, la idea de que unos pagaron y otros cobraron por tenerlo? ¿Nadie piensa en cómo asumirán la idea de que si hubieran nacido con algún problema, les habrían enviado directos a un orfanato? ¿Nadie piensa en cómo les puede sobrepasar el saber que sus padres pagaron a una empresa para que otra mujer se quedara embarazada de ellos por un porcentaje del total?

Por favor, dejemos de mirar sólo nuestro ombligo y, si de verdad queremos ser padres, luchemos, con dignidad, para que existan vías que nos permitan conseguirlo. Luchemos, con conciencia, para no tener que explicarle nunca a nuestros hijos que nacieron porque compramos a una mujer durante meses para que nacieran. Hijos del mercado".

3 de julio de 2017

LA ESCLAVITUD HAY QUE ABOLIRLA, NO REGULARLA

“Me parece muy injusto que vosotras, las mujeres, por el mero hecho de tener la capacidad de dar a luz, podáis ser madres solteras yendo a un banco de inseminación artificial. Quizás es una aberración aceptar la gestación subrogada, pero a los hombres nos ponen infinidad de trabas para poder adoptar y ser padres. Habláis mucho de la igualdad pero no lucháis porque podamos hacer las mismas cosas”.

Luchar por la igualdad es luchar por la igualdad de derechos y libertades, no por satisfacer los deseos particulares de cada individuo. Ser padre/madre no es un derecho, es un privilegio. Un privilegio que no está al alcance de todas. Mucho menos de todos. Es un deseo. Un deseo que, defendiendo la gestación subrogada, choca frontalmente, de nuevo, con la libertad de la mujer. Un deseo no puede implicar en ningún caso utilizar a otra persona para conseguirlo. Mucho menos a costa de capital. Mucho menos sabiendo que la maternidad es la principal causa de mortalidad femenina en numerosos países. Países en los que, paradójicamente, abundan las mujeres dispuestas a alquilarse. Todo muy casual.


Si partimos de la base de que vivimos en un mundo capitalista del que, tristemente, no podemos formar parte sin dinero, cualquier decisión que implique contratos y, sobre todo, billetes, no puede ser considerada una decisión libre. Mucho menos cuando tus necesidades básicas no están cubiertas. Mucho menos cuando una parte de la población, privilegiada por poder comprar, día sí día también, quiere sentenciar que es libre aquella parte del mundo que, por el lugar que ocupan en el sistema, sólo tienen la opción de vender(se).

Si tú necesitas un riñón, podrás luchar por fomentar la donación de órganos. Podrás luchar por hacer campañas que ayuden a concienciar a la población. Pero jamás deberías poder luchar por comprar el riñón de una persona que “libremente” acepta venderte el suyo. ¿Quién pondría en riesgo su salud y su vida por satisfacer un deseo tuyo a cambio de dinero? Efectivamente, sólo aquel que realmente necesite dinero. Por eso, si tu deseo y tu lucha por conseguirlo implican aprovecharte de la pobreza y la necesidad de otro, sintiéndolo mucho, tu deseo no puede ser concedido. Es importante empezar a aceptar que no se puede tener todo en esta vida. Mucho menos a costa de los demás, mucho menos a base de capital.

Hay que luchar, yo la primera, por erradicar la desigualdad. No por legalizarla. Hay que luchar, yo la primera, por abolir la esclavitud. No por regularla.

1 de julio de 2017

AVE, PATRIARCADO

¿Que qué hay de malo en la "gestación subrogada"?

Que es un eufemismo.

Que ser padre/madre NO es un derecho, por mucho que lo repitan.

Que una mujer embarazada no es un vientre gestante. Es una mujer embarazada.

Que vender un riñón es delito, aunque sin él puedas seguir viviendo, pero comprar a una mujer durante meses es un acto altruista.

Que, como ocurre con la prostitución, sólo un mínimo porcentaje lo hace sin presiones económicas.
Que no tenemos conciencia de clase.

Que legalizar la explotación de la pobreza es inaceptable.

Que, por enésima vez, nos tocan el útero.

Que no somos vientres, ni vasijas, ni incubadoras. Somos mujeres. Con todo.

Que si el bebé nace con enfermedades o malformaciones, el mismo que tiene derecho a ser padre, tiene derecho a no aceptar la compra. Producto defectuoso. Espeluznante.

Que no se alquilan vientres, se alquilan mujeres durante meses. Con sus mareos, sus vómitos y sus náuseas. Con su salud y con sus riesgos. Alquilan su alimentación, sus horarios, sus costumbres, sus hábitos y sus rutinas. Alquilan su día a día. La alquilan a ella.

Que mientras unas rezan por nosotras para que nunca queramos ser madres y no podamos, nosotras sólo rezamos para no vernos nunca, nunca, en la tesitura de tener que aceptar ser un vientre de alquiler en manos de una empresa.

Ilustración de Julio Arruga

Que sólo alguien sin argumentos es capaz de comparar quedarse embarazada con donar óvulos o esperma.

Que modificar la ley de adopción sería tan importante como dejar de tocar úteros. Pero, sorprendentemente, no interesa que se adopten niños. Habrá que preguntarse porqué.

Que hablar de maternidad y de contratos en la misma frase es, cuanto menos, preocupante.
Que nos venden la palabra libertad para comprarnos más baratas.

Que el capital no puedo estar por encima de los derechos humanos.

Que se habla de nosotras como objetos que ni sienten ni padecen pero dan vida. Máquinas reproductoras.

Que sólo se legisla sobre nuestros cuerpos y nuestra sexualidad.

Que el capitalismo y el patriarcado nos utilizan para alimentarse, mientras la sociedad aplaude catálogos de bebés por encargo. Que sean dos.

Que la ética no es sólo una asignatura de Secundaria.

Que las mujeres hacemos "libremente" cosas que los hombres, haciendo uso de su libertad, jamás eligen hacer.

Que la mujer que realiza una felación a un borracho, en la esquina de cualquier calle, por 10 euros, también lo hace libremente, ¿no? Nadie le pone una pistola en la cabeza para que lo haga. Si no quiere, no lo hace. Es su elección. Su libre elección. Los cojones.

Que la mujer que acepta mantener relaciones sexuales sin preservativo, por pura exigencia del putero, también es libre de decir que no, ¿no? Si lo acepta será porque le parece bien. Es su elección. Su libre elección. Maldita libertad la nuestra.

Que hemos perdido tanto el norte que ya ni nos chirría la frase: "Quiero ser padre/madre y tengo derecho a ello. Tengo dinero y tengo derecho a comprar mujeres que satisfagan mis deseos y necesidades vitales".

Ave, patriarcado.
Ave.

18 de junio de 2017

MACHISTA DE MANUAL

Hace varios meses, sin saber muy bien cómo, lo descubrí en Instagram. Hace unas semanas, me enteré de que iba a tener un programa propio en Cuatro. ¡Ni más ni menos que un programa para él solito! No daba crédito. Y, desde hace unos días, observo cómo cientos de personas, especialmente jóvenes, comparten sus entrañables hazañas en redes sociales. Como si, tras salir de la cárcel, fuera un ejemplo a imitar.

Este tío no es sólo un machista, es una machista de mierda. Un machista de manual. Un machista que, orgulloso, lo demuestra. Me da profundo ASCO y tremenda VERGÜENZA que personajes como este tengan tanta visibilidad y tanta voz, cuando es asquerosa, repugnante y denunciable la manera en la que se refería a su ex-pareja. La manera en que la insultaba y la menospreciaba en sus redes sociales, ante casi 300.000 seguidores, con palabras, con fotografías y con vídeos. Arrastrando públicamente a "su mujer". Consiguiendo que decenas de personas, apoyándole, la insultaran, la cuestionaran y la juzgaran en su perfil. Machaque diario, de mujeres y de hombres. Consiguiendo que, durante un tiempo, cerrara su cuenta para descansar de tanto ataque gratuito. Por su aspecto, por su peso, por su ropa, por sus gustos, por su vida... Desde entonces y hasta ahora.

Éste último suceso por el que ha sido detenido, evidentemente, no sé si será verdad o no, pero lo que miles y miles de personas pudimos ver no nos lo puede negar nadie. Lo vimos porque él nos lo enseñó. Machismo en estado puro. Ojalá este tipo de personas, con antecedentes penales de los que se jacta, nunca ocuparan el lugar público que se les regala. Ojalá la conciencia estuviera por encima de todo lo demás.



NOTA: Facebook ha decidido censurarme esta publicación. Me la han borrado. Ha desaparecido. "Hemos eliminado tu publicación porque nos ha parecido que se trata de spam". Spam. No me deja compartir nada al respecto. Una red social en la que se pueden compartir vídeos de niños mutilados, jóvenes muertos, violaciones en directo... Pero no se puede decir que un machista es un machista, aunque se vista de animalista. Ver para creer.

8 de junio de 2017

NI SON DAÑOS COLATERALES, NI SOMOS HÉROES

No compréis más odio, por favor. No lo compréis. Apagad la televisión, cerrad los periódicos y dejad de permitir que os sigan infectando. Somos marionetas en sus manos y la versión oficial siempre es mentira. Siempre. La realidad nunca les arruina un buen titular. Entiende que hay demasiados intereses políticos y económicos de por medio como para ponerse sinceros contigo. La información es poder y tú les importas bastante poco. Hacen y deshacen, según les conviene, y te obligan a creer que los enemigos son otros. Dirigen tu opinión, crean tus miedos y te manejan a su antojo.  Compramos cuentos y tragamos con mentiras que, si las viéramos en una película, nos levantaríamos y nos iríamos del cine, sintiéndonos estafados al haber pagado por semejante bodrio. Por semejante dosis de surrealismo, cinismo e hipocresía. Pero es nuestra vida diaria y no podemos marcharnos.

Fotografía de Emad Nassar. Gaza.

Lo fácil y lo cobarde es creerse que "nos están matando, son malos". ¿Quiénes? Ojalá fuera tan simple. Nos hacen creer que la lucha es de Oriente contra Occidente, de musulmanes contra no musulmanes, de malos contra buenos... y es mentira, joder. MENTIRA. La lucha es entre culpables y la putada es que sólo pagan inocentes. Aquí y allí. La mayoría son sirios, afganos, iraquíes, libios, yemeníes.... Esos que, según la versión oficial, "son malos". Por eso se mueren, de tanta maldad. No porque los maten con ese armamento, valorado en cientos de miles de millones de euros, que lleva nuestra bandera, y la americana, y la francesa, y la inglesa... Con el consentimiento y la aprobación de Europa. No porque los utilicen como escudos humanos y como excusa barata. Revientan guarderías. Revientan colegios. Revientan residencias de ancianos. Joder, revientan hospitales repletos de inocentes mutilados. Como aquel en Siria, que ya estaba destrozado y fue atacado "por accidente", desde el aire, mientras enfermeras corrían, llorando, para sacar a varios bebés de las incubadoras y llevárselos con ellas. Entre lágrimas, con los críos en brazos, se abrazaban y se encomendaban a Dios. ¿Qué otra cosa podían hacer? Esos bebés, claro, lo último que vieron fue aquel bombardeo. Apenas tendrían 7 meses y no dejaron que su paso por esta vida durara ni un minuto más. ¿Quiénes? Los culpables. O las decenas de civiles gaseados, como ratas, en mitad de la calle. Usan armas químicas contra civiles mientras te quieren hacer creer que los que sobreviven son peligrosos. Es para volverse loco. Revientan países y ciudades enteras. Arrasan con todo a su paso. Cada día, en multitud de rincones del mundo. ¿Quiénes? Los culpables. Por dinero. Única y exclusivamente por dinero. 

A los muertos que están lejos los llaman daños colaterales. Y a los muertos que están cerca los llaman héroes. Para que encima nos creamos algo. Para que colguemos la medalla en la pared de ese hogar al que ya nunca volveremos. Para que encima comulguemos con la idea de que valoran nuestra vida. No les importa la de otros y les va a importar la nuestra. ¿Héroes? ¿Cuál es nuestra "hazaña extraordinaria"? ¿Intentar sobrevivir en este sinsentido? ¿Morir por nada y para nada? Ni son daños colaterales, ni somos héroes. Sólo somos la herramienta utilizada para que otros sigan en el poder. Somos inocentes asesinados por quienes nunca movieron un dedo por nosotros. Somos los muertos que justifican otros muertos. Los muertos con los que pagar, y cobrar, más muertos. Bling, bling.

2 de junio de 2017

SIN QUE NADIE MUEVA UN DEDO

Tienes poco más de 30 años y estás comiendo con tu pareja en una terraza de Cehegín (Murcia). Tras una fuerte discusión, coge el cuchillo, el mismo con el que está comiendo, y te apuñala. Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete y ocho. Ocho puñaladas. No puede seguir haciéndolo, la hoja del cuchillo se te ha quedado clavada. Pero no ha sido suficiente. Coge la silla y te golpea con ella en la cabeza. Varias veces hasta que la rompe. Joder, rompe la silla del bar golpeándote en la cabeza, en mitad de la calle, a plena luz del día. No eres capaz ni de ponerte de pie y, como puedes, intentas arrastrarte hasta el interior del local. Pero aún no ha sido suficiente. Tu pareja sigue golpeándote con la pata de la silla rota hasta que, por fin, consigues entrar en el bar, dejando un rastro de sangre. La jefa del establecimiento se enfrenta a tu agresor y, con una fregona, evita que entre y siga ensañándose contigo para terminar de rematarte. Milagrosamente, aunque tu estado es muy grave, consigues salvar tu vida. Muerta en vida, en un país sin conciencia. En un país en el que la violencia machista se invisibiliza mientras se ningunea a las víctimas. En un país en el que este tipo de asesinatos y agresiones diarias no son un asunto de Estado. En un país en el que se llama nazi al que defiende que este tipo de criminales no puede ir a la cárcel sólo a darse un paseo. En un país cómplice de lo ocurrido.


2 de Junio de 2017, España.

21 de mayo de 2017

DE TÚ A TÚ, NO COMO SIEMPRE

Hace unos días salimos a cenar por San Sebastián y, caminando por la calle, escuchamos cómo un joven de unos 30 años, que fumaba con otros 3 amigos en la puerta de un bar, decía: "Es que en cuanto tienes novia parece que todas las zorras tienen hambre". Y tanto él como el resto de la manada, confirmaban la elaborada conclusión. A cualquiera con un mínimo de dignidad, debería chirriarle semejante animalada. Pero, ¿qué pasa cuando intentas luchar contra estos comentarios? Que "odias a los hombres". Tú a ellos, no ellos a ti. ¿Por qué íbamos a odiar a quien nos respeta? No nos subestiméis tanto, anda. Que sabemos y valemos más de lo que os han contado. Os puedo asegurar que, al menos por mi parte, no es odio lo que siento. Es, principalmente, pena por saber que hay gente tan ignorante y analfabeta que cree que el mundo gira alrededor de su pene. Demasiado vacíos para ser tan jóvenes. Y, por otro lado, mucha rabia y mucho asco, por ver la normalidad con la que algunos dicen y escuchan ciertos comentarios que nos arrastran, nos cosifican y nos pisan. ¿A quién llama zorras exactamente? ¿A las que se quieren liar que él? Eso dice mucho a su favor. ¿A las que no se quieren liar con él? Menudo pieza.

No estoy descubriendo América si digo que el machismo está tan instaurado en mujeres como en hombres. Pero las que somos discriminadas, maltratadas, violadas y asesinadas por haber nacido mujeres, somos nosotras. Así que permitidnos que nos duela un poquito más el alma. No les odiamos a ellos, tampoco a ellas. Odiamos al sistema patriarcal que nos ha hecho creer que el machismo es el modo de vida a asumir. La mierda con la que tragar diariamente. Aunque duela, viole y mate. No os odiamos a vosotros, odiamos a la estructura que os ha convencido de que somos objetos de vuestra propiedad. Esa estructura que estamos deseando que salte por los aires.


No os odiamos, os necesitamos más que nunca. Por desgracia, una opinión vuestra como hombres, especialmente en ciertos ambientes, vale más que la nuestra. No porque tengáis más razón, sino porque la decís vosotros. Aprovechadla, usadla y difundidla. No eduques machotes, tampoco sumisas. No enseñes a levantar la voz, tampoco a bajar la cabeza. No seas cómplice de la desigualdad. Cuando estés en el bar con tus colegas y se hable de nosotras como meros objetos que proporcionan placer, ten narices de cortarlo. Cuando en vuestro grupo de WhatsApp se compartan fotos y vídeos de mujeres que no te gustaría que fueran ni tu hermana, ni tu hija, ni tu novia, páralo. No hay huevos. Es muy probable que cuestionen tu masculinidad (o lo que se entiende de ella) por rechazar ciertos contenidos, pero al menos tú sabes buscar esa palabra en el diccionario. Recuerda que las cadenas de chistes machistas terminan en ti. Sí, ya sé lo que estás pensando. No es fácil perder la aprobación de los demás. Pero mientras tú pierdes la aprobación, nosotras perdemos la dignidad y, por ende, la vida. Ya, ya. Ya sé que es muy difícil remar contracorriente y dejar de ser parte de la manada. (Bienvenido al club). Pero esas manadas son que luego nos acorralan, en fiestas y no fiestas, hasta que sólo quedan nuestros restos. Esos restos que, no lo olvides, pueden terminar siendo los de tu hermana, tu hija o tu novia.

Por eso, todas las jóvenes violadas, abusadas y torturadas, todas las mujeres maltratadas y asesinadas por aquellos que nunca aceptaron un no, además de todas las que seguimos vivas, te agradeceríamos que utilizaras tus privilegios, tu posición y tu palabra para luchar en una batalla en la que siempre perdemos las mismas. Te han dicho que te odiamos para que nuestra lucha (que es la de todos) te provoque desconfianza y rechazo. Para que no unamos fuerzas. Pero, como tantas otras cosas, es mentira. No queremos estar contra ti, queremos que estés con nosotras. De tú a tú, no como siempre. Por las que fueron, por las que somos y por las que serán.

15 de mayo de 2017

EL FEMINISMO Y LAS PESADAS

"Sois muy pesadas con el feminismo", dicen los que aún no saben lo que les queda por aguantar. "Me aburre ya todo esto del feminismo". Lo que, sorprendentemente, no parece aburrirles es ver cómo cada semana varias mujeres son asesinadas por sus (ex) parejas. Tampoco les aburre ver culos y tetas por todas partes; en publicidad, videoclips, programas de televisión... Especialmente cuando ni siquiera vienen a cuento. Tampoco les molesta ver anuncios, en los que se ofrecen servicios sexuales de chicas, ocupando varias páginas en la parte final de cualquier periódico. Tampoco les apena comprobar que diariamente, durante años, la última cara de un diario deportivo sea una chica desnuda. Tampoco les llama la atención que, mientras ellos salen de fiesta con abrigo, ellas lo hagan sin medias. Tampoco les irrita leer noticias sobre ablaciones de clítoris, violaciones múltiples, matrimonios forzados, niñas vendidas a terroristas como esclavas sexuales, mujeres sin derecho a voto, leyes medievales aplicadas contra mujeres... Eso no les irrita. Tampoco les agota saber que en España se produce, oficialmente, una violación cada ocho horas. Tampoco les indigna ver a mujeres sin ropa sujetando un paraguas a un motorista que, aparentemente, tiene manos.


Tampoco les incomoda saber que sus hijas, sus hermanas, sus amigas... se sienten intranquilas al volver solas de noche a casa, al ser acosadas por la calle o al tener que justificar comportamientos que sólo parecen corresponderles a los hombres. Con ellos no va la cosa. Tampoco les sorprende que el "Día de la Madre" el regalo estrella sea una plancha o una aspiradora. Ni que los catálogos recomienden para sus niñas trajes de princesa, bebés que se cagan y utensilios de cocina. Tampoco les molesta que el baño público para cambiar los pañales sea, tradicionalmente, el de mujeres. No han visto nunca el cartel. Y si lo han visto, no se acuerdan. Tampoco les hace reflexionar el hecho de que la mayoría de personas que sufren trastornos alimenticios sean chicas; para ellos es sólo fruto de la casualidad, no de la presión social a la que somos sometidas. Tampoco les inquietan los testimonios de aquellas mujeres que, en su profesión, tienen que demostrar el doble para que se les respete la mitad. Sólo son paranoias. Tampoco les aburre formar parte de páginas web en las que frases como "El no ya lo tengo; ahora voy a por la orden de alojamiento", "Hoy follo, mañana juicio" ó "Si se esconde para mear, ya vale para follar" son el pan de cada día. Ese pan del que todos comen.

Nada. No les aburre nada. Sólo les aburres tú, diciendo que quieres que se te trate con respeto y dignidad. Pesada. Que eres muy pesada, colega.

27 de abril de 2017

NO ES NO

Vas de noche en el metro con varias amigas. Un tío no deja de mirarte. Tu gesto se vuelve serio. Ellas se bajan en su parada y te quedas sola. El chico sigue sin apartar sus ojos de ti mientras tú miras continuamente para otro lado. No te diriges a él - ni verbal ni físicamente - pero te hace gestos para que, en vez de seguir tu camino, te bajes en su parada. Sigues pasando de él y, por fin, llegas a casa. A la mañana siguiente sales y te encuentras varias farolas y paradas de tu ciudad empapeladas con un texto en el que el hombre al que, con tu actitud, le dijiste NO, hace una perfecta descripción de lo que ocurrió la noche anterior, de tu ropa y de tu aspecto físico. Miras el móvil y ves que miles y miles de personas por todo el país te están buscando. Quieren que el hombre te encuentre. Quieren que os volváis a ver. Vuelves a casa y, al poner la televisión, ves que le están haciendo una entrevista en la que, ese tío al que no hiciste ni caso, dice que quiere encontrarte para sacarte del infierno y subirte la moral. No es la primera vez que hace algo así, le escuchas reconocer. Por si fuera poco, observas cómo la reportera y la presentadora te llaman "Julieta" y piden colaboración ciudadana para que toda la ciudad se vuelque en tu romántica búsqueda. Mientras, te llega una notificación de que empresas privadas están publicando que si apareces y te vas con ese tío, te pagan una cena. Y cientos de personas lo retwittean. Todo el mundo dándole coba. Después de una semana de lo ocurrido, tú no aún has dado señales de vida, has vuelto a decir que NO, pero la gente sigue hablando de ti. Pidiéndote que quedes con él. Cuestionando tu decisión de seguir pasando del tío y de su película.


Sólo hay dos tipos de mujeres en el mundo. Por un lado, las que han sido educadas tanto para sentirse halagadas con actitudes como la del chico y sus palmeros como para llamar exageradas a las segundas. Por otro, las que han sido educadas igual pero, al menos, han leído la definición de "acoso" y estarían deseando no volver a cruzarse con esa persona. Mucho menos estando sola. Mucho menos de noche.

25 de abril de 2017

EN BUSCA Y CAPTURA

El pasado 18 de Abril, Sergio se cruzó en el tranvía de Murcia con su amor platónico. Un flechazo, amor a primera vista. No podía apartar sus ojos de ella, cuenta. "Una preciosa historia de amor". O, al menos, eso dicen él y todos los medios que se han hecho eco de tan trascendental noticia. Aquella noche no intercambiaron palabra (porque ella no quiso) y a él no se le ocurrió una idea mejor para encontrarla que empapelar la ciudad con carteles en los que hace una perfecta descripción física de ella y de la situación en la que se "conocieron". "El Romeo murciano en busca de su Julieta". El episodio se ha hecho viral y todo un país se ha volcado con esta película de comedia romántica que de romántica no tiene nada.



Como él mismo comentó en una entrevista que le hicieron, la chica viajaba en el tranvía con sus amigas. Ellas se bajaron varias paradas antes y cuando se quedó sola, Sergio le pidió varias veces mediante gestos que se bajara con él en su parada. "Intenté que se bajara conmigo pero no tuve suerte", dice. Ella no reaccionó. No bajó. No quiso. Dijo NO. Y ahora nos tiene a todos buscándola, para que le dé una oportunidad. Para que el final sea todo lo feliz que él quiere. Programas de televisión pidiendo colaboración ciudadana y marcas de cervezas ofreciéndose incluso a pagarles una cena si llegan a encontrarse. Colaborando con la causa. Ella eligió pasar de él, irse a su casa y no bajarse del tranvía con un desconocido. Él elige que quiere encontrarla como sea. Y le apoyamos a él. Le alentamos difundiendo su película montada. La cultura del acoso le ayuda a conseguir su objetivo.

Ya ha pasado más de una semana desde aquello y la chica no ha aparecido. No ha dado señales de vida. Con su decisión, ha vuelto a decir NO. Debe estar acojonada con la empeño de nuestra sociedad en llamar romanticismo al acoso. Debe estar flipando al ver cómo se ayuda a un hombre que reconoce, literalmente, que "no es la primera vez que busca a una persona de la nada". El mismo chico que dice, y cito palabras textuales, "me enamoró su forma de ser al ser tímida en el tranvía". El mismo hombre que, sin haber intercambiado una palabra con ella y sin conocerla de absolutamente nada, admite que quiere encontrarla para "sacarla del infierno y demostrarle que es una persona cariñosa, capaz de levantarle la moral". Tan romántico que asusta.

¿Qué tal si la dejáis ya en paz?

23 de marzo de 2017

MIEDO A TOCAR CON LOS PIES EN EL SUELO

En cuestión de 7 segundos somos ya capaces de ver en nuestra pantalla del móvil niños muertos en Siria, personas desconocidas en lugares paradisíacos, periodistas firmando titulares criminales y amigos de borrachera nocturna y diurna, mientras mantenemos la misma expresión. Vacía. Inerte. Estática. Muerta. Tremendo mérito. En eso nos hemos convertido. En almas en pena que viven tragando sin masticar y vomitando sin digerir; no nos da tiempo a mucho más. Tenemos que seguir comsumiendo más imágenes, leyendo más titulares y escuchando más discursos sin sentido para no pararnos a pensar en nosotros mismos. Para no reflexionar, evitando así darnos cuenta de que nuestra sociedad - esa de la que formamos parte - está enferma.

Me agota la homofobia, el racismo y la ignorancia, especialmente cuando es elegida y celebrada. Me saturan aquellos que viven preocupados por la vida sexual del vecino y no por la propia. Como si no tuviéramos bastante cada uno con la nuestra. Pobres acomplejados. Me hartan los que, por tener el color de piel que tienen, por haber nacido en el país que han nacido y por llamarse como se llaman (todo ello, para los despistados, fruto de la más pura casualidad), creen que su vida vale más que la del resto de los mortales. Valientes analfabetos. Me enervan los que, arrasando con todo a su paso, esparcen en bares y baretos la basura que consumen diariamente en televisión. Los mismos que son incapaces de formar ideas por sí mismos, de argumentar utilizando la lógica y la razón, y de salir ahí fuera para comprobar que sus verdades absolutas que son de todo menos verdades.

Me dan miedo los “influencers” y los “líderes de opinión”. Casi tanto como los que les siguen, vayan a donde vayan y digan lo que digan. Amén a todo, eligiendo nada. Me parecen seguidores peligrosos, ya que asumen realidades, ideas y comportamientos, delegando en otros su capacidad de juicio y su voluntad. Confiando en profetas de nuestro tiempo, en esos que nos han hecho creer que las metas se conquistan sin constancia y con atajos. Aprendices inexpertos.


Me superan las lecciones de moral, el doble rasero y la hipocresía sin límites; esas actitudes que llevan a criticar, cuestionar y juzgar en otros, actitudes nuestras que no sabemos asumir. Es tan inhumano como inaceptable que nos permitamos el lujo de hablar de la sangre que derraman otros cuando, como parte de la Unión Europea, tenemos las manos y los bolsillos tan, tan jodidamente manchados. Occidentales sin memoria.

Me aterra el machismo, tanto el que está tan normalizado que resulta invisible como el que nos mata cada día, sin que a nadie parezca importarte ni lo más mínimo. Ese machismo que, cuando lo denuncias, hace que te comparen con aquellos que torturaron y asesinaron a miles y miles de inocentes sólo por ser judíos. Cobardes terroristas. Hijos bastardos del patriarcado.

Me cabrean las recetas de la felicidad, la comprensión lectora nula, la falta de educación y las exigencias de quien nunca, jamás, supo dar. Es desquiciante que nos creamos con el derecho a exigirle a otra persona cómo debe hacer su vida, mientras discutimos cada noche con la almohada por no saber vivir la nuestra. Es insufrible comprobar cómo, aquellos que tienen el tiempo libre para poder hacerlo, hablan de lo que no saben, comentan sobre lo que no han entendido y corrigen lo que nunca habrían hecho. Malditos. Todos.

Malditos nosotros y maldita sea esta rueda en la que nos hemos metido, voluntariamente obligados (o "libremente", como se dice hoy en día), y de la que somos incapaces de bajarnos. Incapaces. Por mil razones, pero principalmente por miedo a no sentir las piernas al tocar, de una vez por todas, con los pies en el suelo.

1 de marzo de 2017

QUE BAJE ÉL LA MIRADA

Bahareh, la joven iraní que conocimos en la famosa plaza Naghsh-i Jahan de Isfahán (Irán), nos llevó a su casa. Era una calurosa mañana de Mayo y, tanto nosotras, como ella y su prima, vestíamos como obliga la ley (dictada por hombres) que rige el país. Pañuelo en la cabeza, manga larga y culo bien cubierto. Nada de que se noten curvas. La noche anterior habíamos estado con ella, con su marido y con su hijo, en un lugar muy especial del que pronto os hablaré, y sin apenas preguntarle, ya nos había dado su opinión sobre el régimen que oprime al pueblo iraní. "Yo creo en Dios, pero no como creen ellos", refiriéndose a los que hace casi 40 ellos redactaron leyes basadas en escrituras religiosas del siglo V. Cuando llegamos a su casa, su madre y su hermana nos abrieron la verja de la misma con una sonrisa de oreja a oreja, casi abalanzándose sobre nosotras para abrazarnos y agradecernos la visita. Ambas vestían ropa de calle, pero ninguna de las dos llevaba pañuelo. Afortunadamente, como dije, las imposiciones aún no han llegado de puertas para adentro. Su hermana nos llamó la atención desde el primer momento; una chica alta y delgada, con unos leggins negros, una camiseta amarilla (casi) fosforita de tirantes, muy ajustada, y una coleta alta, rubia, larguísima. Su prima, nada más llegar, desapareció un momento y volvió vestida también con leggings y una camiseta gris sin mangas de Diesel. Pasado un rato, nos dimos cuenta que las únicas en aquella casa que seguíamos cumpliendo las obligaciones del ayatolá Khomeini éramos las de fuera. Así que, siguiendo siempre la premisa de "allá donde fueres, haz lo que vieres", nos quitamos también el pañuelo y la chaqueta. 


Hicimos fotos, la madre nos enseñó cómo tejía alfombras en una de las salas de la casa, nos enseñaron fotos, conversamos, nos reímos e intercambiamos esas opiniones que se intercambian cuando sólo hay mujeres presentes. Habíamos llegado de buena mañana y ya era de comer. El marido de Bahareh - probablemente el chico más risueño, educado y atento que conocimos en todo el viaje - estaba apunto de llegar, con la comida preparada que había ido a comprar, y metidas ya tanto en el papel de "musulmanas obligadas" por unos días, preguntamos: "¿Nos lo ponemos de nuevo?" No nos dio opción. "No, no, no, no. Que baje él la mirada, que es lo que les han enseñado a hacer". "Bastante cumplimos nosotras ya", pareció decir. Y así fue. Llegó, fue tan amable y servicial como en ocasiones anteriores, pero no nos miró en todo el rato que duró aquella comida en ese país de mujeres rebeldes (con causa) al que algunos llaman Irán. He de reconocer que nos chocó su reacción porque estamos acostumbradas precisamente a la contraria. Pero él hizo lo que se supone que los musulmanes deben hacer, cumpliendo ese versículo del Corán que, sorprendentemente, pocos parecen haber querido leer. "Di a los hombres creyentes que deben bajar su mirada y proteger su pudor. Esto será una mayor pureza para ellos".

23 de febrero de 2017

ELLAS YA NO HABLAN, PORQUE ESTÁN MUERTAS

Ana, María José, Mercedes, Carmen, Gloria, Vanesa, Almudena, Encarna, Begoña, Julia... Ellas ya no hablan. Porque están muertas. La prensa dice que se murieron, pero es mentira. Fueron asesinadas. Algunos te dirán que esos que las mataron son enfermos, para que encima te compadezcas de ellos. Otros te dirán que son alcohólicos, incluso drogadictos, para que los entiendas un poco mejor. Pero, por desgracia, no son nada de eso. No son enfermos. Son machistas, porque la víctima siempre es su pareja. Son hijos sanos del patriarcado. Son el fruto de lo que han mamado, de lo que han vivido y de lo que les han enseñado. Un maltratador no se hace en dos días. Uno no se levanta una mañana y se sorprende a sí mismo diciendo: "¡Qué agresivo me he levantado hoy con mi mujer!" Un machista es el producto de años de silencio, de desigualdad, de privilegios y de falta de educación.


A veces pienso en ellas. Me las imagino mirándonos por un agujerito, desde ese cielo que ya tenían ganado, y observándonos en nuestro día a día. ¿Qué pensarán cada vez queven que, ante un comentario machista, no sólo no contestamos sino que encima soltamos una sonrisilla forzada de aprobación para evitar meternos en líos? O cada vez que comprobamos cómo se nos usa como reclamo sexual, en todo tipo de situaciones, mientras miramos a otro lado. O cada vez que le hablamos a nuestras niñas como si fueran princesas tontas y a nuestros niños como si fueran futuros superhéroes. O cada vez que llamamos "piropo" a una agresión verbal. O cada vez que llamamos "ligar" al acoso sexual. O cada vez que insultamos a una mujer por no ser una persona obediente. O cada vez que no les plantamos cara cuando se nos infravalora sólo por haber nacido mujeres. O cada vez que usamos nuestras redes sociales para cualquier cosa menos para cosas útiles. Es cierto que no somos culpables de la situación de desventaja en la que se nos quiere hacer vivir, pero sí somos responsables de seguir alimentando a un monstruo que nos devora a todos cada día.

Ellas ya no hablan. Porque están muertas. Otras, porque este año las van a matar. ¿Y tú? ¿Por qué no hablas?

22 de febrero de 2017

¡BASTA YA!

¿Cuántas personas han muerto este año por terrorismo en España? Cero. Ninguna. Ninguna desde 2009. ¡Desde 2009! ¡Hace 8 años! ¿Y cuántas mujeres han sido asesinadas por sus parejas o ex-parejas? Sólo en España, 5 en los últimos 4 días. 16 en lo que va de año, y aún no hemos terminado Febrero. El peor dato de la última década. ¿Y desde 2009? Unas 480. ¿Por qué no se le da entonces la importancia que tiene? ¿Por qué no se trata como un asunto urgente? ¿Por qué importamos tan poco? ¿Por qué no se toman medidas ejemplares de una vez por todas? Y por todos. ¿Por qué, mientras invertimos en educación, no se endurecen las leyes para combatirlo? ¿No son suficientes mujeres aún? Si en vez de mujeres, las víctimas fueran políticos, futbolistas o empresarios, me imagino cuál sería el alcance - legal y mediático - de la respuesta inmediata de nuestras instituciones y se me ponen los pelos de punta.



¿Cómo es posible que la cobertura mediática que se le da a una lacra indiscutiblemente escandalosa sea tan escasa, vergonzosa, inhumana e injusta? ¿Qué problema hay en llamar a las cosas por su nombre? ¿A quién no le interesa que se haga? ¿A qué estructura social-cultural-política-económica le podría perjudicar que la sociedad se tomara en serio este drama? ¿Qué más tiene que pasar? Joder. ¿Qué más? ¿CUÁNTAS MÁS?

EN TU NOMBRE, AMIGA

Esta madrugada otro hombre ha matado a su pareja, esta vez en Santa Perpètua de la Mogoda (Cataluña). Apenas tenía 34 años y la ha acuchillado en mitad de la calle. O es suya o no es de nadie, ya sabéis. Le había denunciado por malos tratos el año pasado y el castigo que recibió fue "no te acerques a ella a menos de 500 metros, ¿vale?". Los malos tratos siguieron, volvió a denunciarle el mes pasado, y el castigo que recibió fue "no te acerques a ella a menos de 1000 metros, ¿eh?". Y así, mientras la ley esperaba a sumar otros 500 metros, el machismo no esperó. El machismo - incluido el institucional - sigue matándonos, día tras día, sin que a nadie parezca importarle demasiado. Y ella ya está muerta. Desde anoche y para siempre. Se ha normalizado tanto la situación que ya no somos mujeres, somos cifras en los informativos. Mujeres que "aparecemos muertas", no asesinadas. Con razón dicen que somos el sexo débil; si nos acuchillan, nos tiran por la ventana, nos disparan, y nos morimos solas. Cuatro, doce, veinticinco... Números detrás de los cuales hay nombres, dramas, sueños, miedos, viajes, ilusiones, trabajos y vidas que ya nunca más serán. Nunca. Porque él así lo quiso. Porque a él así se lo permitieron.


Ahora sí, descansa en paz, amiga. Nosotras, en tu nombre y en el de todas a las que os arrancaron la voz, seguiremos dando guerra. Te lo prometo.

19 de febrero de 2017

CÓMO VIAJAR SIN PAGAR ALOJAMIENTO

Otra forma de viajar es posible. En el imaginario del ciudadano de a pie, cualquier persona que viaja a menudo (especialmente si lo hace fuera de sus fronteras) es, como mínimo, millonaria. Pagar vuelos, pagar taxis, pagar hoteles de 4 estrellas, pagar restaurantes, pagar pulseras de "todo-incluido"... No debe ser barato hacerlo, piensan. Y, efectivamente, eso no lo es. Pero, hoy en día, ya existen tantas formas de viajar como personas dispuestas a disfrutar de ellas.

Dubai (Emiratos Árabes)

Uno de los gastos principales de cualquier viaje es, sin duda, el billete de avión. Cualquiera que lo haya intentado sabe que elegir fechas concretas, para volar a destinos determinados, suele salir caro. Si tu idea es viajar a las Maldivas del 25 de Mayo al 9 de Junio de este año, sin flexibilidad alguna, es muy probable que no encuentres un billete asequible. Si, por el contrario, tienes flexibilidad de fechas y el destino de tu viaje no es tan importante, entonces puedes encontrar auténticos chollos. De hecho, hablando de mi experiencia personal, he cogido varios vuelos a Europa y a Marruecos en los que el billete de autobús a Madrid desde mi ciudad me ha salido más caro que el billete de avión.

¿CÓMO ENCONTRAR UN VUELO BARATO?

Por ejemplo, en el buscador de vuelos SkyScanner tienes la posibilidad de seleccionar únicamente el aeropuerto de origen de tu viaje, marcando como destino "Cualquier lugar".



Otra de las mejores formas de encontrar auténticas gangas para volar, es utilizar la página de Facebook Guía Low Cost. En ella, diariamente se publican varias ofertas de vuelos que te hacen plantearte una y otra vez eso de "¿pero qué estoy haciendo con mi vida?". Eso sí, la flexibilidad de tus fechas para viajar tiene que ser entre alta y muy alta.

¿CÓMO VIAJAR SIN PAGAR ALOJAMIENTO?

Sin lugar a dudas, utilizando Couchsurfing, probablemente el mayor descubrimiento que he hecho en toda mi vida adulta. De hecho, no recuerdo cómo era mi vida antes de conocer esta plataforma. Esta página web se fundó en el año 2004 y que se usa, principalmente, para que personas ofrezcan/busquen alojamiento en cualquier parte del mundo a cambio de absolutamente nada. Muchos ofrecen alojamiento, otros tantos se ofrecen para tomar algo contigo durante tu estancia en la ciudad y/o ser tu guía.

Sur (Omán)

Alrededor de todo el mundo, hay miles y miles personas que publican su perfil (con fotos, gustos personales, inquietudes, países en los que han vivido, idiomas que hablaN, países a los que han viajado...) ofreciendo sofá o cama en su casa sin que tengas que pagar por disfrutar de ello. Dicho así, parece que tiene que haber gato encerrado. Pero puedo prometer y prometo que funciona a la perfección. Eliges el destino, eliges las fechas en las que estarás en la ciudad y... voilà! Además, a la hora de realizar tu búsqueda de anfitrión, pueden utilizar varios filtros como que no fume, que tengas habitación privada en la casa, que no tenga mascotas...

Por poner un ejemplo que recientemente he utilizado. Si vas a estar, junto a otro acompañante, del 22 de Febrero al 25 de Febrero en Dubai...¡tienes a 1944 anfitriones que aceptan huéspedes!


VENTAJAS:

Conocer gente: no sólo conocerás a personas que viven en tu lugar de destino y que pueden aconsejarte mejor que nadie sobre lo que hacer en la ciudad, sino que es muy probable que, además, puedas practicar idiomas. A menudo, no sólo te alojan sino que, como digo siempre, te sacan a pasear. Te llevan a lugares que no están en las guías turísticas, comes en sitios en los que apenas hay visitantes, compras en tiendas en las que sólo ves gente local... Y, por si fuera poco, te presentan a amigos y conocidos. ¿Qué mejor forma de disfrutar del viaje?

Estar en un hogar: si bien no es el tuyo, el olor a hogar siempre ayuda a disfrutar de la experiencia cuando estás lejos de casa.

Shiraz (Irán)


Gratuito: tanto el acceso a la página web como el servicio que ofrecen es completamente gratuito. Nadie te pedirá ni un euro a cambio.

Flexible: si por modificaciones de última hora, retrasos en el vuelo, cambio de planes... finalmente decides no ir, no pasa nada. Basta con avisar al anfitrión, por una cuestión de educación, y ya está.

No es un intercambio: que una persona no te aloje en su casa no implica que tú después tengas que alojarla en la tuya.

Muscat (Omán)


INCONVENIENTES:

- No es tan cómodo como un hotel: si convivir con otra persona ya te obliga, de alguna forma, a adaptarte a ella, cuando esa persona es además la dueña de la casa y te acoge de forma gratuita, el sentido común te obliga a sacrificar ciertas actitudes que, cuando estás tú solo, no tienes ni que pensar.

- No conoces a la persona hasta que no estás en su casa: aunque para eso está el apartado de "Referencias" en el perfil de cada anfitrión, en el que las personas que ya se han alojado anteriormente con él/ella, dejan su opinión y su experiencia.

París (Francia)

- El factor sorpresa: aunque no suele ser lo habitual, de la misma forma que tú puedes cancelar tu visita a última hora, el anfitrión también puede avisarte con menos tiempo de lo deseado que, finalmente, no podrá acogerte. ¡Pero para eso están los otros 1943 anfitriones!

Así que, ya sabes, si estás dispuesto a cambiar tu forma de entender los viajes... ¡no sabes bien todo lo que está por venir! 

17 de febrero de 2017

DE MARRUECOS A EMIRATOS ÁRABES PASANDO POR EL BLOG

El pasado mes de Diciembre, después de cancelar mi viaje navideño a Turquía, solicité desde mi página de Facebook recomendaciones de viajes para los meses posteriores. No llevaba ni unas horas publicado mi mensaje cuando recibí un email. Un email desde Abu Dhabi (Emiratos Árabes) en el que Maruan y Kautar, un matrimonio marroquí afincado en la ciudad, me invitaban a viajar a este lugar de Oriente para conocerlos y disfrutar de la mejor estación del año para hacerlo.
"Nos haría mucha ilusión que nos vinieras a visitar. Nos encanta lo que escribes y la manera en lo que lo haces, nos sentimos muy identificados. Escríbeme si quieres saber más o tienes alguna duda. Que sepas que en Abu Dhabi tienes tu casa y eres bienvenida. Venteeeeeeeee!!!! Te esperamos!!!!!!!"
Y después de hacer las gestiones oportunas, a los dos días de haber recibido su invitación, sólo pude contestarle: "¡¡En Febrero nos vemos!!". Y así fue. Después de conocer Dubai y antes de adentrarnos en nuestra aventura por Omán, llegamos a Abu Dhabi. 

Maruan vino a buscarnos a la estación de autobuses de la ciudad; a mí y a mis dos amigas a las que ellos aún ni siquiera les ponían cara. Tras dar un paseo en coche por la capital - cosa bastante habitual por aquellos lares - nos llevó a su casa, en la que nos esperaban Kautar y su pequeño de un año. Recuerdo que, cuando nos abrió la puerta, lo único que pude decirle fue: "¡Kautar! ¡¡Acabamos de decidir que nos quedamos para siempre!! ¡Encantada!". 


Hace años que funciono por corazonadas y, aunque esta convencida de que aquel email sólo me iba a traer cosas buenas, jamás imaginé que la experiencia iba a ser tan brutal que me iba a pasar el día dando GRACIAS por tanto. No habíamos hecho más que llegar a un lugar desconocido y ya estábamos de noche en la piscina de su casa, un 1 de Febrero, al otro lado del mundo, gracias a dos personas que acababa de conocer.


Estuvimos tres noches en la ciudad y Maruan y Kautar se encargaron, no sólo de que no nos faltara absolutamente nada, sino de llevarnos a conocer todos y cada uno de los atractivos de la ciudad. Además de desayunar y cenar en su casa como si fuéramos parte de la familia, nos invitaron a comer en un restaurante jordano y en otro marroquí. Y, por si fuera poco, cuando tuvimos que volver a Dubai para emprender el viaje a Omán, nos llevaron en coche a la ciudad y nos regalaron un imán de Abu Dhabi.


Maruan y Kautar, Kautar y Maruan. Una familia y un hogar desconocido en el que jamás nos sentimos intrusas. Una hospitalidad, una amabilidad y una entrega a la que creo que nunca terminaré de acostumbrarme. Una educación y un multilingüismo que, como se suele decir, ya lo quisiera yo pa' mí. Un respeto y un calor humano que me ayuda a reconciliarme con la humanidad.



¡Larga vida al blog, a las redes sociales y a la hospitalidad marroquí que me conquistó hace ya 7 años!