30 de enero de 2014

37 COSAS DE LAS QUE UNO SE ARREPIENTE CUANDO SE HACE MAYOR

[ Texto adaptado y traducido del artículo original 37 Things You’ll Regret When You’re Old de Mike Spohr. ]

1. No haber viajado siempre que tuviste la oportunidad de hacerlo.
2. No haber aprendido otro idioma.
3. No haber dejado antes cierta relación sentimental
4. No haber usado más protección solar.
5. Haber perdido la oportunidad de ver a alguno de tus cantantes preferidos.
6. Haber tenido el coraje a empezar cosas nuevas, dejando que el miedo te pudiera.
7. No haber hecho más deporte.
8. Haber dejado que ciertos roles te definan.
9. No haber renunciado a ese horrible trabajo.
10. No haber aprovechado mejor tus años como estudiante.

Con Félix en París (Francia)

11. No haberte dado cuenta a tiempo de lo genial que eres.
12. Haber tenido tan poco valor de decir ‘Te quiero’.
13. No haber escuchado los consejos de tus padres.
14. Haber sido tan egocéntrico cuando eras joven.
15. Haberte preocupado demasiado por lo que opinen los demás y no por lo que realmente te hace feliz.
16. Haberte centrado más en los sueños de los demás que en los tuyos.
17. No haberte movido más. No haberte movido más rápido.
18. Haber sido tan rencoroso, especialmente con la gente a la que más quieres.
19. No haberte querido demasiado.
20. No haberte ofrecido voluntario más a menudo.

Con Carmen en Essaouira (Marruecos)

21. Haber descuidado tanto tus dientes.
22. No haber hecho más preguntas a tus abuelos antes de que murieran.
23. Haber trabajado demasiado.
24. No haber aprendido a cocinar platos especiales.
25. No haberte parado más a valorar y a apreciar el momento.
26. No haber sido capaz de terminar muchas cosas de las que empezaste.
27. No haber dominado algún truco llamativo para sorprender a la gente en cualquier fiesta.
28. Haber permitido que te defina lo que otros pensaban de ti y de tu cultura.
29. Haberte negado a que las amistades siguieran su rumbo natural, independientemente de cuál fuera.
30. No haber jugado más con los niños.

Con María en Rabat (Marruecos)

31. No haber afrontado nunca un gran reto, especialmente en el amor.
32. No haberte tomado más tiempo para conocer a gente.
33. Haberte preocupado demasiado.
34. Haber dejado que una tontería se convierta en un drama innecesario.
35. No haber pasado más tiempo con tus seres queridos.
36. Haber actuado demasiado delante de los demás.
37. No haber sido agradecido cuando debiste serlo.

Y tú... ¿de qué te estás arrepintiendo ya?

29 de enero de 2014

PEREGRINAJE O PERIPLO, SER LIBRE O MORIR

(...) Y me largué. Cuando las señales lo deciden me inclino ante la vida. Hija del viento, lejos de lo que el mundo exhibe. Libre pero digna. Me libero, eterna peregrina, digna enemiga de la rutina. La rutina hace daño, la vida es movimiento y yo quiero honrarla. Cuando el mundo se hunde yo me he ido ahí donde el Sol sonríe, en busca de mi alma. Llámame hija del viento. Recorriendo la Tierra me libré de mi pena, libre como el aire y con una sonrisa en la boca. Impulso de locura a los ojos de los demás. De tren en tren me fui por la ventana. La he liado para ser libre porque no tenía edad de serlo. ¿Todos a nuestro sitio? ¡Nunca! La Tierra es mi país. Peregrinaje o periplo, ser libre o morir. Nunca estoy mejor que cuando estoy en movimiento, encontrándome sin mis tormentos. Llámame hija del viento. Suelo pensar en dejar plantado todo para vivir mi espíritu. Mi misión es esta, así que voy y vuelvo, de experiencia en experiencia. Hasta la salida del Sol o cuando la muerte venga a buscarme, me iré tan libre como cuando llegué. Y es que, con el corazón abierto, me crecen alas. No me culpes si abandoné vuestro sistema... Llámame hija del viento. - Keny Arkana


¿Aún no le has dado al play? ¡Que no me tenga que enfadar!

23 de enero de 2014

CASARSE CON SU VÍCTIMA PARA EVITAR LA CÁRCEL

Marruecos es un país maravilloso que tiene mucho que ofrecer pero, como digo siempre, ser marroquí en Marruecos no es nada fácil. Sólo unos pocos gozan de todos los privilegios mientras que el resto, la inmensa mayoría, lucha cada día por vivir de forma digna. Y si ser marroquí en Marruecos no es fácil, ser marroquina lo es mucho menos aún. Es cierto que, tras haber vivido en el país, he sentido que muchos aspectos de la vida cotidiana jamás podrán cambiar si esas ganas de cambio no nacen de las propias mujeres. Y es que, como decía Simone de Beauvoir, el opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los oprimidos.

Pero, dejando a un lado una opinión que puede generar un gran debate, hoy estoy aquí para comentar un tema escandaloso sobre el que se ha hablado mucho últimamente. Un tema sobre el que, si aún hubiera un poquito de alma y humanidad, no deberíamos estar hablando. Una lacra que, desde ayer, ya es un poquito menos lacra.

Amina Filali

Os cuento. Hasta hace nada había una ley en Marruecos que decía que si un hombre violaba a una niña o a una mujer, éste podría librarse de la cárcel siempre que ella aceptara casarse con él. Se dejaba sobre la joven la enorme carga que esa salvajada supone y eran muchas las que, alentadas por sus propias familias, aceptaban ese matrimonio para ocultar la vergüenza de la violación. La sociedad marroquí es muy tradicional y, especialmente en las zonas rurales, excesivamente patriarcal. La pérdida del honor es – o era – vista como una desgracia tanto o más grave que la propia violación y por eso, a menudo, se prefiere guardar el honor de las jóvenes (o de su familia, mejor dicho) antes que terminar hablando de algo así en un juzgado.

En 2012 ocurrió algo que conmocionó a gran parte de la población marroquí; Amina Filali, una joven de 16 años que terminó casándose con su violador, después de varios meses de convivencia con su agresor y malos tratos, se suicidó ingiriendo veneno para ratas. No era la primera vez que ocurría algo similar, pero ese hecho propició que muchos marroquís, indignados por lo ocurrido, salieran a la calle para exigir que se terminara de una vez por todas con semejante brutalidad.

Zohra Filali, la madre de Amina.

En ese instante se inició una lucha muy dura, que ha durado más de dos años, con numerosas campañas organizadas y recogidas de firmas para que no vuelvan a ocurrir tragedias como las de Amina. Pero por fin se ha dado el gran paso. Un paso histórico. Ayer, 22 de Enero de 2014, por fin Marruecos decidió eliminar del Código Penal un párrafo. Un párrafo vergonzoso e inhumano que ha roto la vida de muchas jóvenes y no tan jóvenes.

Un gran paso que supone sólo un pequeño avance. Acabar con el derecho de un criminal a librarse de la cárcel casándose con su víctima es sólo una etapa. No basta con que en los últimos años se hayan modificado leyes que mejoran los derechos de la mujer, esas leyes hay que aplicarlas también. Y, sobre todo, no basta con cambiar el Código Penal, hay que cambiar también la mentalidad. Es evidente que las leyes son indispensables para la lucha por los derechos pero la mentalidad de la gente es la que realmente generará el cambio. Una violación en ningún caso es culpa de la mujer, por mucho que algunos intenten hacer ver lo contrario, y el día en que eso se interiorice se dejará de ver como algo que atenta al honor. Un abuso de este tipo es algo que hay que denunciar, no algo que hay que tapar. Y mucho menos taparlo por vergüenza. Si se cambia la ley pero siguen siendo las propias familias las que, presionadas por su entorno, empujan a sus hijas a que contraigan matrimonio con sus agresores, no habremos avanzado nada.


El camino es muy largo pero, alhamdulillah, ya se están dando los primeros pasos. Unos pasos esenciales si realmente se quiere proteger a las mujeres y a las niñas de la violencia y la discriminación. Unos pasos vitales para hacer que la ignorancia de los más retrógrados dejen de pagarla los de siempre. O las de siempre, en este caso.

19 de enero de 2014

AN-TI-DISTURBIOS, FUE-RA DE BURGOS

Y mira que los he defendido siempre, especialmente cuando veía por televisión manifestaciones y concentraciones multitudinarias, como las de la Puerta del Sol en Madrid o la Plaza Cataluña en Barcelona. ‘Sólo hacen su trabajo.' ‘Son unos mandados.’ ‘Es imposible que den palos a gente que no está haciendo nada.’ No me gustaba demasiado el discurso ‘Fuck the police’ que empezaba a cobrar cada vez más fuerza en nuestro país, ya que siempre pensaba en otros países de África, Sudamérica… etc. en los que realmente los policías son auténticos perros del Estado, para darles de comer aparte.

Pero después de haber visto a los antidisturbios en acción, durante los altercados en Burgos por la obra del Bulevar (y todo lo que la dichosa obra implica), he tenido que tragarme mis palabras y me va a costar demasiado volver a defender las actuaciones de esta gente. Es cierto que, a menudo, a los ciudadanos se les calienta demasiado la boca cuando los tienen delante y terminan fomentando lo que se supone que están tratando de evitar: la violencia. Frases ofensivas y gestos fuera de lugar hacen que muchos de estos antidisturbios calienten motores antes de tiempo. Y eso, sumado a que, sin ánimo de ofender a nadie, su actitud, armados hasta los dientes, recuerda a la de animales enjaulados a los que han estado entrenando durante mucho tiempo para que llegue el día en que los dueños abran la puerta y digan ‘¡Ataca!’...


No seré yo quien critique su labor, necesaria en situaciones varias y variadas, pero los abusos injustificados, la brutal represión, las agresiones sin fundamento y las persecuciones sin sentido, no creo que estén incluidas en la nómina. Y es que, mucho me temo, que es más un tema personal que una cuestión profesional. Si no no entiendo nada...

Algunos aún se deben creer que son episodios extremadamente puntuales y que a otros nos gusta vivir buscando estos casos aislados, de antisistemas y criminales en potencia, para desprestigiar a todo el gremio. Pero no es así. Cuando se han producido situaciones como esta, son muchos ciudadanos los que han sufrido en carnes la locura de los antidisturbios y sin buscarlos, estos testimonios me han encontrado a mí. Testimonios que explican lo que ocurrió la noche del 17 de Enero en la zona de comisaría, durante la manifestación de miles de personas, cuando el alcalde, Javier Lacalle, ya había anunciado que se paralizaban definitivamente las obras de la calle Vitoria de Burgos.


Ainara me cuenta como "el pasado viernes 17 acudí a la manifestación, un día más, junto con mi pareja y unos cuantos amigos, entre los que había una niña. La manifestación fue totalmente pacífica. Una vez en la comisaría, comenzó a llover y nos metimos en el bar La Habana, justo enfrente de la comisaría. Estábamos tomando algo, cuando vimos que la gente comenzaba a moverse, y entre nosotros dijimos de acabar de tomar lo que teníamos, puesto que la manifestación ya arrancaba. Pero, de repente, yo que estaba plantada justo en el cristal del bar en primera línea, vi cómo se formó un cordón policial y la gente comenzó a correr. Justo enfrente del bar, en unos soportales, vi cómo un antidisturbio le daba un porrazo a un hombre de entre unos 35-40 años, vestido con pantalones de camuflaje marrones. Primero le dio en las piernas, pero luego le dio por todo el cuerpo. El hombre se quedó plantado de pie, sin oponer resistencia, era como si no les tuviese miedo. A continuación, varios antidisturbios echaron a correr hacia los soportales, donde había mucha gente, entre ellos dos personas en silla de ruedas, y allí se montó un barullo, pero tampoco pude ver mucho. Allí acudieron rápidamente las cámaras de televisión que estaban más cerca. Mientras esto pasaba, comenzaron a salir antidisturbios por todas partes, venían por enfrente de la comisaría, como si viniesen de la Junta de Castilla y León, que está justo al lado. Al lado izquierdo del bar en el que estábamos, había como 10-12 lecheras y vi cómo se uniformaban con sus chalecos, sus cascos, sus escudos y sus armas un montón de antidisturbios. Se fueron metiendo cada uno por un lado, unos por una plazoleta que hay justo detrás del bar, otros hacia el Centro Comercial Alcampo... Además, otros tantos hicieron como una cadena humana justo en las puertas de la comisaría. La cosa se fue calmando. Apareció una ambulancia que se metió en la comisaría, supongo que para atender al policía al que, según oímos en el bar, le habían lanzado una botella.


Decidimos salir del bar y vimos cómo en los soportales había gente metida, de todas las edades. Nos dirigimos dirección al Alcampo. Vimos un pañuelo en el suelo lleno de sangre. En las puertas del Alcampo había unas 6 lecheras, supongo que buscando y controlando a la gente que "había revolucionado" aquello.

Nosotros volvimos hacia Gamonal ya que llovía un montón y fuimos a un bar. Allí nos comentaron que, a un vagabundo que suele dormir en los cajeros de la zona, le debían haber dado golpes hasta hacerle una raja en la cabeza, pero eso ya no lo vimos.

Fue una semana muy intensa en la que vimos muchas carreras, muchísimos antidisturbios, mucha chulería por parte de estos, algún que otro acto vandálico que no venía a cuento (como quemar contenedores en calles alejadas de la calle Vitoria), pero bueno, ha merecido la pena.’


Andrea relata como “Yo estaba en primera fila, al lado de comisaría, y cuando he visto que la policía empezaba a coger los escudos me he ido acercando a casa de mis padres. Viven justo enfrente de los nacionales, en los pisos de los soportales. Yo estaba con mi padre y mi hermana. Cuando han empezado a cargar, hemos salido corriendo en masa hacia la iglesia porque al portal nos cerraban el paso los antidisturbios. Pero mi padre, de 61 años, se ha quedado atrás, así que mi herma y yo hemos vuelto en su busca. Y ha venido la poli hacia nosotros increpando y, corriendo, hemos abierto el portal. Hemos entrado varios vecinos y más gente que estaba en la manifestación para refugiarnos. Se han puesto 4 antidisturbios con los escudos en la puerta impidiendo la salida. No podíamos ir a ningún lado. Al cabo de un rato han ido a salir unos vecinos de unos 60 años aproximadamente y les han dicho que no se podía salir, que nos teníamos que quedar ahí. Mi padre se ha asomado y les ha dicho: “¿Qué pasa? ¿Hay toque de queda?”. Y le han dicho “Sí” y acto seguido le han dado un empujón hacia dentro del portal. De frente, como provocando para que mi padre respondiera y la liara. 



Si ese empujón se lo dan a un chaval joven, lo más probable es que hubiera respondido con otro empujón y ya estaría detenido por resistencia a la autoridad. Yo tenía a mi hijo de 7 meses sin cenar en casa de mis padres y no podía salir del edificio porque estaba rodeado de antidisturbios. Los cuatro portales, que por dentro se comunican, estaban bloqueados. No se podía salir ni entrar. Mi padre y otros señores mayores flipaban. Sólo decían: ‘Esto es otra dictadura, esto es otra dictadura.’ Supongo que habrá muchos policías que estén bastante hartos de ser perros del Gobierno, pero hay otros que dan miedo. Estoy segura de que les drogan, como en la guerra, para que salgan ciegos a dar palos. Si no es imposible que actúen como actúan. Los ciudadanos que realmente la lían salen corriendo rápido y ni les cogen, y los palos se los terminan llevando los demás. (…) Esto no puede seguir así, no podemos dejarles este futuro a nuestros más jóvenes.  Hay que luchar por un país libre y digno, no corrupto y dictatorial. Basta ya de abusos.


18 de enero de 2014

CUANDO LA LEY ES INJUSTA LO CORRECTO ES DESOBEDECER

Llevo un rato intentando encontrar los adjetivos que mejor puedan definir la intervención de esta mañana en el canal Cuatro de nuestro querido alcalde, Javier Lacalle, pero soy incapaz. Soy incapaz de poner palabras a algo que corta el habla. A una entrevista tan vergonzosa que ha servido para poner de manifiesto la indecencia, la poca vergüenza, la cara dura y la falta de transparencia que caracteriza a algunos. Para eso y para mostrar a toda España que, entre los poderes políticos de la ciudad de Burgos, el señor Mendez Pozo es el innombrable.



Esta mañana, tal y como se había programado, ha habido una concentración  en la plaza Mayor mientras tenía lugar el pleno del HayUntamiento. Un pleno en el que se ha votado NO a la paralización definitiva de las obras, a pesar de que el día anterior se afirmó que se trabajaría todo lo posible para que sucediera precisamente lo contrario. La reacción de los concentrados no se ha hecho esperar y han respondido lanzando de huevos a la fachada del edificio. Varios vecinos han increpado además contra algunos de los reporteros de televisión que allí se encontraban. Hecho que ha sido rechazado por una gran mayoría que considera que no se debe cargar contra ellos la rabia que se existe contra los medios de comunicación.

Por la tarde en el barrio de Gamonal ha habido conciertos de rap en favor de los detenidos por los altercados y, como cada día desde hace una semana, una nueva manifestación multitudinaria que ha terminado en la comisaría. Ha sido allí cuando, bajo la incesante lluvia, se ha recibido con alegría la noticia de que el alcalde comparecía nuevamente para confirmar lo que muchos estaban esperando. Que se paran definitivamente las obras del Bulevar, ya que es imposible seguir con el proyecto, 'a pesar de lo beneficioso que resultaría', y que a partir del lunes se comenzarán las tareas de acondicionamiento de la Calle Vitoria para que todo vuelva a la normalidad.


Tras la noticia del cese definitivo de las obras parecía que la situación se iba a tranquilizar pero nada más lejos de la realidad. Cuando la gente ya empezaba a retirarse, la concentración, llena de niños, algunos en carros, chavales, adultos y ancianos, ha dado un giro radical y nuevamente ha habido una carga policial desmesurada. Ha ocurrido muy rápido, no sé sabe muy bien qué ha sucedido, pero todo apunta al lanzamiento de un petardo y una lata vacía contra alguno de los antidisturbios, acompañado de algún insulto bastante ofensivo. Sin comerlo ni beberlo, la inmensa mayoría de los manifestantes se ha encontrado en una situación que no esperaba y se han vuelto a producir nuevas estampidas, con gente desorientada corriendo por la zona de comisaría y Alcampo, ante la presencia de decenas de furgones de policía.

Verónica, una de las madres que estaba allí con sus niños de 5 y 9 años y sus sobrinos de 5 y 2 años cuenta: 'Ya nos íbamos cuando he mirado hacia atrás y he visto que venía la gente corriendo con los policías detrás dando golpes. He cogido a los niños y hemos intentado refugiarnos en un portal. Los antidisturbios estaban golpeando al primero que pillaran. Unas chicas muy majas me han ayudado a hacer una 'barrera' mientras gritábamos: 'Que hay niños, que hay niños'. Mi hermana también estaba conmigo pero se ha marchado para defender a un chaval de unos 12 años al que estaban pegando. A uno de los chicos que venía al lado nuestro hacia los soportales, con las manos en alto diciendo 'no he hecho nada, no he hecho nada', le han dado un porrazo en la cabeza tremendo. Ha sonado mucho y se ha caído al suelo. Mis niños estaban asustados, sobre todo el mayor, que me repetía que tenía miedo y que se quería ir a casa. Que no quería que me pegaran por su culpa.'


Tras lo ocurrido, con varios vecinos lesionados, algunos han vuelto al origen de la manifestación, en la calle Vitoria. Pero otros muchos se han desplazado hasta el edificio del Diario de Burgos para continuar allí su protesta. Y, para sorpresa de unos cuantos, aquello estaba más blindado que la propia comisaría. Es increíble. Un total de 16 furgones de policía custodiando uno de los negocios del innombrable. 'Mendez Pozo, otra vez al calabozo', 'An-ti-disturbios, fue-ra de Burgos' y 'De-te-nidos an-ti-disturbios' han sido, sin duda, los cánticos más repetidos. Una y otra vez.

La lluvia no ha parado en toda la tarde pero eso no ha evitado que miles de burgaleses vuelvan a salir a la calle para pedir la dimisión del alcalde y la libertad sin cargos de todos los detenidos. Una ciudad que ya ha dado el gran paso, pero que sigue indignada, cabreada y molesta por la desmesurada cantidad de antidisturbios que a día de hoy siguen en la ciudad. Unos antidisturbios que, después de siete días, generan mucha más violencia de la que están intentado erradicar. Y en eso, parece que los burgaleses también estamos de acuerdo.



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16/01/2014: ESPAÑA ENTERA ES GAMONALERA

15/01/2014: O.R.G.U.L.L.O

14/01/2014: ¡ES MENTIRA, JODER!