5 de abril de 2015

¿QUÉ IMPORTA PARECERLO? HAY QUE SERLO (AUNQUE NO LO PAREZCA)

Hay un mal muy extendido entre la población española que, aunque aún no tiene nombre, creo que podríamos denominarlo caquitis aguda. Aguda en el mejor de los casos, claro. Con toda la ilusión y las ganas de disfrutar de algo diferente has decidido comprar tu billete para viajar a Marruecos. Te embarga la emoción y los de tu alrededor, los que nunca han hecho un viaje similar, parece que cobran subvención por amargarte los días previos. Esa emoción que tenías empieza a transformarse irremediablemente en preocupación al escuchar frases tan tranquilizadoras como: ¿No tenías otro país al que ir? o la mítica ¿Ya has metido el burka en la maleta? 

Como decir que los medios de comunicación manipulan la opinión de la gran mayoría es repetirse demasiado, nada tan esclarecedor como comparar cuáles son las primeras palabras que le vienen a la cabeza cuando escuchan "Marruecos" a aquellas personas que no han viajado nunca al Magreb  y cuáles son las que le vienen a los que lo conocen y lo han visitado en repetidas ocasiones . Las diferencias, una vez más, hablan por si solas.


Los que no lo conocen tienden a disparar:

Terrorismo. Hachís. Bombas.  Moros. Lapidación. Gentuza. Burka. Policía. Suciedad. Tierra. Cabras. Cabrones. Machismo. Espeolólogos. Muertos. Ladrones. Pañuelos. Contrabando. Pateras. Secuestros. Camellos. Exposivos. Turbantes. Yihadismo.

Mientras, los que lo conocen:

Luz. Calle. Tradición. Vitalidad. Corazón. Risas. Naturaleza. Sonidos. Especias. Pureza. Cielo azul. Humildad. Marhaba, bienvenido. Vida. Compartir. Vacaciones. Llamada a la oración. Colores. Mercado. Juventud. Belleza. Felicidad. Hospitalidad. Armonía. Comida. Familia. Olores. Carcajadas. Gracias, shukran. Mezquitas. Zoco. Amor. Atardecer. Deseos. Té. Niños. Tranquilidad. Hola, salam aleikoum. Alegría. Contrastes. Ilusión. Pasión. Desierto. Generosidad. Sonrisas. Si Dios quiere, inchallah. Nobleza. Paz. Contacto. Esperanza. Valores. Sol. Amistad. Playas. Exotismo. Hogar.

Parece que algo no cuadra, ¿no? ¡Para creer hay que ver, tocar y sentir! No dejes que los que no lo han vivido te digan cómo tienes que vivirlo. Como bien dice Keny Arkana, haz tu elección y recuerda que la escuela del viaje es la mejor escuela. No cierres tu mente, ve las cosas por ti mismo. Conserva tu espíritu crítico y analiza. No caigas en su trampa. No escuches todo lo que se dice. No es más que una pequeña parte de la verdad. Dicen lo que quieren que sepas. Pero no te limites a eso. Evalúa, y sé más sabio que ellos.

31 de marzo de 2015

VALEMOS MUCHÍSIMO MÁS QUE ESO

La burgalesa Sandra Lázaro ha querido contar conmigo y con mi historia, entre otras, para su trabajo "No somos la generación perdida".


"Carlota Miranda (25 años): Tras acabar en España su carrera de ingeniería electrónica decidió marcharse a vivir a Londres para aprender todo aquello que no se aprende en un aula. Quiso tomarse un año sabático (de esos en los que se supone que no haces nada, pero haces más que nunca) y tras cuatro meses en Inglaterra vio que aquel no era su sitio y se marchó a vivir a Marruecos con una familia local. Cuando la vida le hizo ver que aquella experiencia estaba llegando a su fin, empezó a enviar CV y fueron dos empresas españolas las que quisieron contar con ella. Actualmente trabaja en una de ellas, está emancipada y desde hace más de un año vive de su propia renta. No sólo trabaja como ingeniera sino que da clases de inglés a niños, jóvenes y adultos, estudia francés, se prepara académicamente para ser profesora de español para extranjeros, tiene un blog con sus experiencias en Marruecos y vende unos apuntes personales de árabe marroquí que ella misma hizo durante su tiempo allí. Ello demuestra que no sólo no somos la generación perdida sino que algunos hemos aprendido que la vida no es lo que quieren ellos, sino lo que queremos nosotros. Que tenemos capacidad de decisión y de actuación. Que sabemos y debemos decidir libremente el cómo, el cuándo y el porqué. Y que somos conscientes de que no somos sólo la carrera que hemos estudiado. Somos mucho más que un título universitario. Valemos muchísimo más que todo eso."

29 de marzo de 2015

CHEFCHAOUEN, LA PERLA DEL MAGREB

Lo reconozco. Tenía miedo de ir. Ya conocía varias ciudades marroquíes, había viajado al país en más de 6 ocasiones y vivía allí. Pero todavía no había ido a Chefchaouen. Tanto marroquíes como extranjeros me decían: ¿Cómo no has ido a Chaouen todavía? ¡No sabes lo que te estás perdiendo!

  
Chefchaouen, Chaouen, Xaouen... Todo el mundo, sin excepción, hablaba maravillas de ella y, de alguna forma, evitaba ir para que no me ocurriera como con otras ciudades. Tenía miedo de llegar y que me pasara como ya me había pasado antes con otras ciudades como Venecia, por ejemplo. Una de las mayores decepciones que me he llevado en Europa. No quería llegar y terminar pensando: Pues tampoco es para tanto. Prefería tener idealizada a una ciudad así que visitarla y marcharme de allí con mal sabor de boca.


Pero, por fin, llegó el día que hicimos la mochila y nos fuimos a Chaouen. ¡Y bendita la hora! Nada más llegar lo único que se me pasaba por la cabeza era: ¿Por qué no he venido antes? No es que la gente exagere hablando de esta ciudad azul, es que cualquier palabra se queda corta. No importa cuánto hayas leído sobre ella o cuántas fotos increíbles hayas visto. Todas sus preciosas puertas invitan a entrar. Sentir que estas en Chefchaouen es una sensación increíble. Es como sentirte parte de algo especial. Rodeada de naturaleza, a los pies de las montañas del Rif. Rincones de ensueño. Su concurrida plaza central Utta el Hammam. Sus mujeres y niñas bajando a lavar alfombras y mantas, como lo hacían nuestras abuelas y bisabuelas, bajo la atenta mirada de locales y extranjeros. Su mirador desde el que contemplar lo pequeña y lo enorme que es la ciudad. Sus colores, azul, blanco y verde. Chefchaouen parece un cuadro, una obra de arte. Sus calles, mágicas y tranquilas. Su gente, acogedora y cercana. Sus vistas, espectaculares e inigualables.


Si Marruecos ya es fotogénico, Chaouen… ¿qué os voy a contar? Un paraíso para los amantes de la fotografía. Una ciudad con todo lo mejor de un pueblo. Una medina amable, llena de escaleras y diferente a cualquier otra. Unos amaneceres que invitan a no dejar de madrugar nunca. Unas calles que te envuelven sin agobiarte. Un lugar tan acogedor que hasta estando en la calle, sientes que estás en casa de los vecinos. Una maravilla que, sin duda, merece la pena conocer. Una perla preciosa que, espero y deseo, no pierda jamás su brillo por mucho que el turismo siga creciendo cada día que pasa. Especialmente ese turismo que sólo sabe admirar su grandeza por la riqueza menos legal de sus espectaculares montañas. La perla del Magreb. La perla que no necesita que se hable de ella; ella habla por sí sola. 



28 de marzo de 2015

AGRESIÓN EN EL METRO DE BARCELONA

“Esta tarde iba con dos amigas en el metro, concretamente a las 17.30h en la línea 3 del metro de Barcelona. Íbamos a prepararle una sorpresa a una amiga nuestra, mientras charlábamos (en español). Una mujer no dejaba de observarnos y mirarnos con mala cara. La misma mujer que, después de un rato y en un tono agresivo le dijo a mi amiga: “Tú, la del pañuelo, no me mires.” Ni que decir tiene que mi amiga, como nosotras, ni siquiera se había percatado de que aquella mujer estaba allí hasta que habló. Acto seguido se quedó libre un asiento justo delante de nosotras y vino para sentarse ahí. Comenzamos a tener una conversación en árabe y, de repente, empezó a insultarnos a las tres. “Putas, fulanas, hijas de puta, iros a vuestro país…” Lo que la mujer no sabía es que alguna de nosotras ha nacido en el mismo país que ella...

El silencio que había en el metro era cada vez más incómodo y la mujer no dejaba de alzar la voz. Cuando por fin nos hartamos de ignorarla, de no mirarla, de no responderla… las dos que no llevábamos hijab le devolvimos la mirada desafiante y, sin mediar palabra, nos lanzó una botella de agua que impactó en la cabeza de mi amiga, provocándole un fuerte hematoma. Empapadas tras la agresión, indignadas y llenas de rabia e impotencia por el poco respeto y la absoluta pasividad e indiferencia de la gente presente que nos estaba observando callada sin decir ni hacer nada, nos levantamos y nos enzarzamos en una discusión que acabó en agresión. Una agresión que, aparte de los arañazos, dejó a mi amiga con un horrible puñetazo en el ojo.Fue en ese momento cuando uno de los chicos que ya había bajado del vagón, volvió a entrar y tiró al suelo a la mujer. Esta se levantó y volvió a increparnos. Aparecieron de no-sabemos-dónde dos hombres rapados, de complexión fuerte, y nos agarraron por el cuello dejándole a mi amiga el hombro en el siguiente estado, según el informe médico: “presenta dolor fuerte en zona escapular y a la movilización del hombro izquierdo tras haber recibido agresión directa por impacto de objeto y manotazo.”

Sin saber bien qué hacer, empezamos a insultar en castellano y en árabe. Afortunadamente, el metro paró en el momento exacto y un hombre árabe que nos escuchó y vio lo que nos estaba ocurriendo entró a ayudarnos.


¿Hasta cuándo puede seguir siendo esta sociedad así de individualista? ¿En qué nos estamos convirtiendo? ¿Dónde están los valores de la humanidad? ¿Estamos dispuestos a quedarnos mudos ante situaciones así? Hartas de este mundo de apariencias, de este mundo de desilusiones. De la negatividad expresada por los medios de comunicación.  De que sólo se dediquen a sembrar de odio entre nosotros.

Por eso, hacemos una llamada a la lucha. A la lucha diaria y constante. Estamos convencidas de que el cambio es posible. Sólo se trata de creer que efectivamente existe una vida más sana y feliz, basada en el respeto, la tolerancia, la convivencia y el amor. Dejemos de lado, de una vez por todas, tanto egoísmo y tanta falta de empatía. Al final, todos estamos hechos de la misma masa.

Hoy nos ha tocado a nosotras, pero mañana quizá les toque a vuestras hermanas, madres, hijas... Y sentiréis lo que hemos sentido nosotras hoy. Un odio y una indignación horrible hacia la peor cara de nuestra sociedad. Una vergüenza y un desprecio total por todos los que se han quedado callados, sentados, sin hacer nada. Y un enorme agradecimiento por aquellas personas que estuvieron hasta el final haciendo de testigos y acompañándonos en el momento decisivo. El momento de denunciar en comisaría lo ocurrido."


Estas son las tres chicas que ayer vivieron muy de cerca la cara más cobarde, ruin, vacía, inculta, hipócrita, ignorante, retrógada y despreciable de nuestro país.

Ferdaus, joven de 19 años estudiante de Filología Árabe en la Universidad de Barcelona.
Huda, joven de 18 años estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad de Barcelona.
Safaa, joven de 18 años estudiante de Gestión y Administración Pública en la Universidad de Barcelona.

¿Hasta cuándo, joder? ¿Hasta cuando nuestras calles van a apestar cada vez más a odio, racismo e islamofobia? ¿Hasta cuándo vamos a seguir consintiendo que haya jóvenes como ellas que se sientan extranjeras en su propio país? ¿Hasta cuándo va a seguir la gente sacando el móvil para grabar agresiones y humillaciones en vez de ayudar? Me sale fuego de las manos... ¿Hasta cuándo vamos a seguir siendo cómplices en silencio de las barbaridades de los más miserables? ¿Hasta cuándo vamos a seguir haciéndonos los mudos, los ciegos y los sordos? ¿HASTA CUÁNDO?

27 de marzo de 2015

JAVIER IBARRA Y MIS APUNTES DE DARIYA MARROQUÍ

¿Y qué digo yo ahora? El fotógrafo Javier Ibarra compró mis apuntes de dariya marroquí para disfrutar cada vez más de sus numerosos viajes a Marruecos y ¡todo parece apuntar que está encantado con ellos! ¡¡¡Esto es maravilloso!!! :D Una persona a la que no conozco y que, como en su momento hizo Nataly Olvera, ha decidido darme esta gran sorpresa, valorando mi trabajo y haciéndome recordar lo GENIAL que es que la gente haga cosas como esta porque quiere, porque les sale, porque les nace y porque les da la gana hacerlo.

¡¡GRACIAS, GRACIAS Y MIL VECES GRACIAS!! 




Contacto: noesnadapersonal7@gmail.com