
Lo importante es que nunca dejemos de creer que podemos volver a empezar, pero también es importante recordar que, dejando a un lado toda la mierda, hay ciertas cosas que merecen
la pena mantener.
"En la vida hay que decir y hacer lo justo, y si haciéndolo nos quedamos solos, es el precio a pagar por ser justos".
"La gente olvida que debe pedir caricias y besos. No pienses nunca que ese es el coto de tu pareja del momento. Ojalá entendieras que hay que despenalizar acciones que se relacionan con el sexo.
Una caricia, un beso, solicitar el calor de una mano en el ombligo, no deben ir acompañados con el sentimiento de que eso provocará o derivará en sexo. Un abrazo no ser de diez segundos, ni de treinta, puede durar ocho minutos si es necesario. Acariciar un cuerpo no debe suponer siempre sexo. Debes apreciar la caricia como parte de tu vida.
Despenalizarla en tu vida.
Al igual que ríes del chiste de alguien y aceptas que sus palabras generan en ti un sentimiento de felicidad, tampoco debes temer decirle a alguien que su piel, sus ojos, su boca generan otro sentimiento.
Hay que despenalizar acciones del sexo, llevarlas a la vida real, a la cotidianidad, y jamás enlazarlas con el sexo sino con el vivir."
Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo.
Que el maquillaje no apague tu risa. Que el equipaje no lastre tus alas. Que el calendario no venga con prisas. Que gane el quiero la guerra del puedo. Que los que esperan no cuenten las horas. Que el fin del mundo te pille bailando. Que las verdades no tengan complejos. Que no te den la razón los espejos. Que te aproveche mirar lo que miras. Que cada cena sea tu última cena. Que ser valiente no salga tan caro. Que ser cobarde no valga la pena. Que el corazón no se pase de moda. Que todas las noches sean noches de boda. Que todas las lunas sean lunas de miel. Que no te compren por menos de nada. Que no te vendan amor sin espinas. Que no te duerman con cuentos de hadas. Que no te cierren el bar de la esquina.