26 de marzo de 2014

LAS 9 COSAS QUE MÁS ME LLAMABAN LA ATENCIÓN AL VOLVER A ESPAÑA DESDE MARRUECOS

Cuando volví a España después de haber vivido en Marruecos hubo varias cosas que me llamaron durante bastante tiempo la atención. Empaparte al máximo de la cultura de un país, disfrutar de forma tan intensa de lo que te rodea y hacer que lo que vives vaya siempre contigo te convierte, de alguna manera, en una extraña cuando vuelves a casa. Durante mi tiempo en Marruecos sólo vine a España por tres noches, para hacer dos entrevistas de trabajo en Madrid y Barcelona, y nada más pisar mi país ya estaba deseando volverme. No sé bien cómo explicarlo pero en ese momento no estaba a gusto, me sentía incómoda, fuera de lugar… Quería volver a casa. Mi otra casa.


Durante esos cuatro días apenas me dio tiempo a desconectar de Marruecos (si es que alguna vez he llegado a hacerlo). Hablaba como si aún estuviera allí, como si llevara toda una vida en el país vecino, y no fui consciente de detalles que meses después, cuando volví definitivamente, me llamaban la atención en mi propio país. Cuando por fin asimilé que ya no estaba en Marruecos sino en España había una serie de detalles cotidianos en los que siempre me fijaba...

1. Mujeres fumando… ¡y en la calle! Algunas de ellas señoras mayores. Tardé tiempo en dejar de verlo como algo raro. Aunque las hay, especialmente en las grandes ciudades, en Marruecos no es habitual ver a mujeres fumar.

2. Niños llorando a todas horas. En el metro, en la calle, en las tiendas, en el supermercado… ¡Qué cruz! Había tardado muy poco en acostumbrarme a la buena costumbre marroquí de no llorar por memeces y echaba de menos más que nunca las sonrisas de los críos, especialmente cuando juegan en la calle, al escuchar a tanto renacuajo protestar, berrear y lloriquear a santo de nada.


3. Limpieza y luz artificial por todas partes. Marruecos no es el país más limpio del mundo y es muy habitual ver basura por la calle (botellas, plásticos, cáscaras de frutas, cajas…), especialmente en los barrios más humildes y en las zonas menos turísticas de las medinas. Por eso, al llegar al Aeropuerto de Barajas y poder ver casi mi reflejo en el suelo me sentí en otro mundo. ¡Pero qué limpio, tú! Y lo mismo me ocurría con las tiendas, todas iluminadísimas - tanto por fuera como por dentro - incluso estando cerradas. ¡Pero qué derroche, tú! 

4. Gente mayor allá donde mires. Sobre todo cuando llegué a Castilla y León y no dejaba de ver ancianos. A pesar de que la natalidad en Marruecos va en continuo descenso y que ha aumentado considerablemente el nivel de vida (73-75 años), la cantidad de jóvenes y niños que hay en el Maghreb es increíble. Se estima que más del 25% de la población marroquí tiene menos de 15 años y pasar de esa realidad a la de la comunidad con la población más envejecida de Europa no fue fácil.

5. Nadie habla con nadie por la calle. Con nadie que no conozcan y, a veces, con los que conocen tampoco. La gente va a lo suyo, con sus cascos, su móvil, su periódico, su libro… La mayoría está en la calle porque van a algún lado y no por querer estar en la calle pasando el rato. De ahí que cada uno esté a lo que está y no se pare demasiado a hablar, a reír, a discutir, a hacer una gracia, a jugar con el niño, a piropear a la chica o a preguntar algo al señor mayor.


6. Todo es de mala educación o está prohibido. Esa era la sensación que tenía en España al volver de Marruecos. Comer con las manos, fumar en el bar, coger comida del plato de otro, quitarse los zapatos para poner los pies encima del asiento, beber en la calle, tumbarse de mala manera en el bus o el tren, no pedir por favor y dar las gracias por cualquier cosa, sentarse en el suelo de la estación, hablar en alto… Todo es de mala educación o está prohibido. La sensación que tienes cuando vas desde España a algún país del norte de Europa es la misma que tienes cuando vienes desde Marruecos a España.

7. No entrar en tiendas para evitar regatear. Lo tengo perfectamente interiorizado cuando estoy allí, ‘pregunta sólo por el precio de lo que vayas a comprar seguro’. Me da muchísima pereza hacer compras en Marruecos, especialmente cuando se trata de objetos ‘para los de fuera’ como mochilas de cuero, estuches, pasminas y similares. Por eso, al volver a España, inconscientemente evitaba acercarme demasiado a ciertas tiendas pequeñas y me costó hacerme a la idea de que aquí cuando a un dependiente le dices en su idioma ‘No, gracias’ normalmente entiende ‘No, gracias’.

8. Ver a gente besarse (¡y de qué manera!). Las muestras públicas de cariño entre una pareja son muy poco habituales en Marruecos y casi nunca van más allá de una carantoña o de un abrazo amistoso. Por eso, al volver a España me parecía todo un atrevimiento que la gente demostrara su pasión en plena calle. Como dice Bárbara, "yo española y tan liberal veía a dos novietes dándose amor y pensaba sin querer: ¡Uy, qué maleducados!" De la misma forma, me chocaba ver a chicas maquilladas como una puerta, en minifalda o con ropa provocativa y automáticamente pensaba: '¡Pero dónde irán así vestidas!' como si por un momento me hubiera convertido en una abuela typical spanish.


9. Los taxistas en España no escuchan el Corán. Si bien es cierto que escucharlo mientras trabajas no es un requisito indispensable para ser taxista, es habitual montarse en un taxi y que se esté reproduciendo el libro sagrado del Islam. Sin tener ni idea de lo que dice, llega un momento en la vida de todo español residente en Marruecos que lo tomas como algo normal, deja de llamarte la atención y hasta te relaja y te hace sentir a gusto al notar que estás donde quieres estar.

Aparte de eso, por todos es sabido que los vehículos usados como taxis en Marruecos suelen estar entre destrozados y muy destrozados, al menos estéticamente. Cuando llegué a Burgos y me monté en un taxi para volver a casa desde la estación, sin esperar a que llegaran otros 4 o 5 pasajeros - que nunca hubieran llegado - para compartir todos juntos y apretados el viaje, estaba puesto Danza Kuduro (¡infieles todos!) y no pude evitar pensar en el inconfundible sonido del Corán. De la misma forma que tampoco pude evitar decirle al buen hombre: ‘Joder, qué coche más bien cuidado ¿no?’. Me miró y creo que intentó averiguar de qué selva me había escapado pero, por educación, no llegó a preguntármelo…

25 de marzo de 2014

LA FAMA AL SERVICIO DE LA SOLIDARIDAD

"La peor crisis humanitaria del siglo XXI se está desplegando ahora en Oriente Medio. La respuesta internacional a esta crisis es insuficiente para la gran escala de esta tragedia humana. No podemos conocer su dolor. Se necesita mucha más ayuda humanitaria y sobre todo que se alcance un acuerdo político.” - Angelina Jolie













21 de marzo de 2014

¡SALIMOS EN 'BLOGS DE VIAJES Y TURISMO'!


[ "No te lo tomes como algo personal" es un blog maduro, revoltoso, inteligente, lúcido y espontáneo. Un espacio lleno de vida, directo y sensato, con principios y valores muy bien definidos. Una burbuja de aire fresco, repleta de pequeños tesoros. Un blog de visita obligada para todos los que queráis disfrutar de una buena dosis de todo lo que Carlota y el país que le robó el corazón pueden ofreceros. ]

Lee aquí el artículo completo:

http://blogsdeviajes.wordpress.com/2014/03/21/no-te-lo-tomes-como-algo-personal/

19 de marzo de 2014

NO HAY EXCUSAS PARA NO SER LO QUE QUIERAS SER

"Marruecos es un país de contrastes, entre el desierto y el mar, entre lo viejo y lo nuevo, entre ricos y pobres. Cualquier idea preconcebida sobre lo que está bien o lo que está mal cambiará rápido cuando llegues. Lo que se considera normal en Occidente aquí no es aplicable. (...) Ver a la gente menos afortunada sacar el máximo provecho de sus vidas hace que te des cuenta de que realmente no hay excusas para no ser lo que deseas ser. Yo no creo en eso de conformarse con menos, tienes que encontrar lo que amas. La única forma de vivir realmente satisfecho es amar lo que haces. Y yo estoy muy agradecido ya que todavía soy joven y ya he encontrado lo que amo hacer."




"Morocco is a country of contrasts; between desert and ocean, between old and new, between rich and poor. Any preconceived notions of right and wrong, up down, or forwards and back words, will all soon change. For what is considered standard in the west does not apply here. Work is all about  surviving from recycling paintings and sand bags to selling just about anything. Seeing less fortunate  people make the most out of their lifes makes you realise that there really is no excuse for not being what you want to be. I don't believe in settling for less, i believe you have to find what you love. I think the only way to be truly satisfied is to love what you do. I'm just grateful I am still young and I've already found what I love doing."

16 de marzo de 2014

FRASES TÍPICAS EN MARRUECOS

Todos los que alguna vez han viajado a Marruecos han podido comprobar que hay una serie de frases típicas que, especialmente en ciudades turísticas como Marrakech, no dejan de oírse. Cuando algunos locales - comerciantes y camareros en su mayoría - ven a grupos de extranjeros sacan todo su repertorio de frases para caer en gracia y conseguir captar la atención del turista, aunque a veces pueden llegar a agotar. Si te ven sola por la calle, aunque seas de fuera, intuyen que vives allí y/o que conoces bastante bien el país y que no hay tanta necesidad de ser gracioso. Pero si no… ¡allá que van! Bienvenidos a Marruecos. Bienvenidos al mundo Wakha Safi.

FRASES DE CAMAREROS

- ¡Bienvenido!
- Más barato que en Mercadona.
- El Karlos Arguiñano marroquí, señorita.
- Abrimos cuando venimos y cerramos cuando nos vamos.
- Primer cliente, ¡precio amego! ¡TURURÚ!
- Zapatero cabrón.
- Barselona és bona si la bolsa sona.
- Más barato que en Carrefour.
- Relaja la raja maja. Nunca he llegado a entenderla bien, supongo que es gracioso que parezca que hablan en árabe cuando en realidad es español.
- Toma té, whisky bereber.

Cabras trepadoras

FRASES DE COMERCIANTES

- España bancarrota.
- Más barato que en Andorra.
- Pasa, pasa. Sólo mirar, sólo mirar.
- Mejor calidad que el Corte Inglés señorita.
- ¿Español? ¡Bienvenido! ¿Cómo está? ¿Bien?
- Rasta sin pasta.
- ¡Esto es cojonudo!
- Es cuero. ¡Cuero bueno! Acto seguido sacará un mechero del bolsillo para demostrarte que no se quema.
- Más barato que en Ryanair.
- Mucha ruina.
- Hasta luego, cocodrilo.
- Toma té, whisky bereber. Con ese tono con el que dicen 'bereber'.


FILOFOSÍA DE VIDA

- Marhaba. Bienvenido.
- Allí teneís el reloj, aquí tenemos el tiempo.
- Machi muskil. No problema, amego.
- Ti lo juuuuro.
- Mañana, inchallah. Mañana, si Dios quiere. El inchallah como solución a todos los problemas.
- ¡Visca Barça!
- Prisa mata, pachorra remata. Una forma de vida que todo Marruecos tiene perfectamente interiorizada. Cuando eres visitante resulta interesante pero cuando eres residente, aún siendo español, puede llegar a desesperar.
- Toma té, whisky bereber.

Machi muskil, amega. Sin prisa mañana, inchallah, estará arreglado.

FRASES PARA LIGAR (O AL MENOS INTENTARLO)

- ¡Cuerpo Danone!
- Where have you been?
- ¡Shakira! ¡Elsa Pataky! ¡Pantoja! ¿Por cuántos camellos?
- ¿Dónde está tu novio?
- ¡Eeeeeeeeeh! ¡Guaaa-pa!
- Tú buena gente.
- ¿Barça o Madrid? Lo de ‘¿Estudias o trabajas?’ ya si eso lo dejamos para cuando nos casemos.
- Marido bueno.
- ¿Quieres whisky bereber?

Nota: De los hombres del desierto y sus pirosos pastelosos que suben el azúcar a cualquiera ya haremos un libro más adelante.  "Tu sonrisa es la istrilla  que ilumina mi vida", "Yo podría esperarte mil años" y frases similares utilizadas como saludo para dirigirse a cualquier ser humano que no tenga nuez...

Negrata con cinco patas retratado por Úrsula Gil.

CURIOSAS

- ¿Quieres chocolate? ¿Hash? ¿Kifi? ¡Buena mierda de la montaña!

- En un libro ‘Darija-Español’ que encontramos en Fez, en la sección de ‘Frases típicas’, traducían '¿Dónde estás, Ayuntamiento?' y ‘El que sabe menos de tres idiomas es un ignorante’ como frases básicas para sobrevivir en cualquier país.

- En Marrakech, el dueño de una tienda nos preguntó que de dónde éramos, si de Cataluña o del País Vasco. Ante las dos únicas posibles respuestas contestamos que del País Vasco. ¿De Bilbao? Le dijimos que no, que de cerca. Y el hombre, sin ponerse ni colorao', nos dijo: "Ah, sí, sí. ¡Muy buena gente allí en Cerca!"



¿Te acuerdas de alguna otra frase que hayas escuchado en Marruecos? ¡No dudes en compartirla con nosotros!