4 de noviembre de 2016

LAS CHICAS SHUKRAN

Las chicas Shukran. Shukran. Del árabe, gracias. Así es como definía Jordi Mateo en su libro a un tipo de viajeras muy particulares. “Este es un término que define a un tipo de chicas viajeras con comportamientos, aficiones, formas de vestir, intereses e incluso profesiones afines. Tienen una edad indefinida, son listas, muy preparadas para la vida, autónomas, exigentes, tolerantes y muy comprometidas con los países que visitan. Son todo eso hasta que dejan de serlo, naturalmente. Mayoritariamente licenciadas en letras, filología, educación social, magisterio, etc. Raramente se encuentra a gente de ciencias en el colectivo. Son capaces de estrujar las entrañas de esos países, de implicarse con su cultura, de defender lo indefendible, incluso de aprender sus idiomas, cocina y danzas en escuelas de nuestros país. Además, asisten a conciertos y charlas e incluso participan con alguna que otra ONG local donde exponer sus conocimientos. Marruecos siempre ha sido para las chicas Shukran su paraíso particular”.

Las chicas Shukran es, sin duda, un término mucho más elegante, inteligente y sutil que el que muchas y, especialmente muchos, utilizan para referirse despectivamente a estas mujeres. Follamoros. Perdón por ponerme vulgar pero si decimos la verdad, la decimos con todo. La mayoría de estas mujeres apenas conocen Marruecos y, sin quererlo ni planearlo ni haberlo imaginado nunca, se convierten en chicas Shukran desde el primer viaje que hacen. Si bien es cierto que puedes encontrarlas en cualquier pueblo o ciudad, hay zonas como el desierto en las que lo difícil es no cruzárselas. (“¡Ibraaaa, shukraaaaaaaaaaaaan! ¡Oh, Mustaphaaaa, shukraaaaaan! ¡Shukraaaan, shukraaan, Mohaaa!”). 


Supongo que el desconocimiento, la novedad, la inexperiencia en el país, las referencias a la Pasión Turca y el whisky bereber hacen que muchas caigan rendidas ante los encantos de alguno, llegando casi a perder el norte. Y, como ellas, casi todas las demás. Creen estar viviendo las mil y una noches, pero sin las mil. Hoy con ella, mañana con su amiga y pasado con el resto. Camelleros con chistes facilones más que trillados y frases tan pastelosas como estudiadas que dejan al mismísimo Julio Iglesias a la altura del barro. Dueños de hoteles que hacen de su negocio, su harén. Guías del desierto con más escuela que uno que tenía mucha haciéndolas creer que de asilvestrados que son, son casi vírgenes. Almas puras que llevan toda su vida esperando a una chica como ella. Ellos las huelen a kilómetros, saben perfectamente quién es chica Shukran y quién no. Si no lo eres, corres el riesgo de ser considerada una rancia sin sentido del humor. Recuerda que no tienen tiempo que perder.

Tés con azúcar, tambores sonando durante horas, cenita bajo el cielo marroquí, baño en la piscina del albergue al atardecer… Y, por fin, la famosísima frase estrella, esa que está en todos sus manuales. La que no falla, la infalible. ¿Tú quieres venir ver la grande duna y las istrellas? Algunas, las más inocentes, afirman que desde ahí ya se ven bien. No amega, aquí no bien. Mucho luses dil hotel. No dejar ver bien el sielo. Ven. Es di noche, ti vas a perder. Ven conmigo. Allí escorpiones. Y, de repente, amanecen con los primeros rayos de sol, con arena por todas partes y tapadas con una manta. Manta camellera, claro.


Después de ese primer viaje, más de una vuelve a casa con la sensación de haber encontrado al amor de su vida. Tanto que lo más probable es que en un mes esté de vuelta en el desierto. Y así durante varios meses, incluso años, con la certeza - o al menos la ilusión - de que es la única que hace lo mismo. Nuevos viajes al Magreb en los que, más a menudo de lo que la gente se puede imaginar, lo único real que reciben es sexo a cambio de comidas, de cenas, de viajes, de ropa, de regalos, de nuevas clientas recomendadas... Incluso de papeles. Hasta que un día, sin una explicación lógica, ya no reciben respuesta. Ni en el Whatsapp, ni en el email, ni en el Skype, ni Lyca, ni nada. En el mejor de los casos, después de un tiempo desaparecido, se vuelve a poner en contacto con ella para decirle que lo siente mucho, pero que se casa. Con una marroquí, claro. Recuerdo una noche en Marrakech, hablando con un camarero sobre este tema, le pregunté que porqué creía él que había tantos y tantos chicos que pasan su juventud saltando entre españolas, francesas y italianas y, de la noche a la mañana, se casan con una morita. Me dijo: “porque a una marroquí no hay que decirle cómo se hacen las cosas”. (Cada un@ que lo digiera como mejor pueda).

Como bien comenta Jordi Mateo, “Marruecos ha perdido grandes dosis de la esencia de la que gozó en un pasado y esa perdida se debe sin lugar a dudas al turismo, al mal turismo, a las Shukran y al shukranismo en general”. Se dice respetar la cultura del país que te acoge mientras se hace botellón y se fuman porros casi diario en la plaza del pueblo y en las dunas del desierto. (Hassilabied, Merzouga, Erg Chebbi, ya sabéis…) Mientras a ellos, jóvenes bereberes ataviados con túnicas azules y pañuelos imposibles en la cabeza, se les llena la boca hablando de su religión mientras beben, fuman y se acuestan cada semana con varias. Pero las follamoros son ellas, claro. Como si esta innegable lacra en Marruecos existiera sólo gracias a las mujeres.

8 comentarios:

  1. Jajajajajajajajajaja tienes el corazón negro significa no tienes suerte en tu vida ,y nunca lo vas a tener

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    1. Desculpa Musta ... no hay que insultar de esta manera ni de otra, es un punto de vista. Cada uno de nosotros ve las cosas de su lado....la vida sigue y siguera seguramente

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  2. Creo que el corazon lo tiene blanco y transparente. Lo que hay ahi en Marruecos con esos estafadores emocionales y economicos, es una LACRA!!!!

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    1. Todos tenemos algo en el craneo si no es cerebro otra cosa sera....hay que añadir eso de "estafadores emocionales" al diccionario , todavía no esta jjjjjj

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  3. Un vez más me vuelves a sorprender con tu artículo! Felicidades tienes toda la razón del mundo y lo que más me gusta de ti es que dices las cosas como son!! y no como nos gustaría que fueran (que es lo que dice todo el mundo)!!

    Besos y mucho ánimo!

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  4. Es un realidad para no tapar el sol con un tamiz, las supuestas ONG han envadido estas zonas ERRACHIDIA en Marruecos queda un buen ejemplo Chicas Shukran en todos lados ....dedusco que fuiste una de estas shukran;perdon no es insulto al contrario es una experiencia enriquecidora ...sin ella no podras escribir estas palabras o a lo mejor libros ...las relaciones conjugales se rompen mucho màs con chicos del paìs de origen donde el matremoño queda solo en peliculas.....y para no decir tonterias, encuentrar una persona ideal entre "..." es cuestion de suerte y no todo lo que luce es oro ...lo que puedo decir es que los que se casaron con chicas shukran son muchos que sea por amor o interes de ambos ladosjjjjjjjjj de un pueblo como Hassilbid por ejemplo y que has mencionado en tu articulo y creo que lo conoces como la palma de tu mano, he contado unos 23 ,imaginate!!!....seguimos exportando maridosss ehhh
    Mala suerte para otras puede ser porque el planning de la vida fue multiplicado por log1, pero no se preocupen seguramente habra alguien con quien acabaremos el resto de nuestros dias
    Suerte a todos y a ti Carlota especialmente con tus artículos

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  5. Hola Carlota,

    Magnífico artículo como siempre.

    He leído mucho a Jordi Mateo, tenemos amigos comunes y tengo la suerte de haberle conocido en persona. Es un personaje muy interesante e increíblemente enriquecedor. "Las chicas shukran" es un término que no viene de la nada, sino de décadas de pasearse por el país dedicado al turismo y observando el comportamiento humano y, realmente, me parece un palabrejo muy inteligente. Hay muchas, muchísimas. Las ha habido y siguen habiendo, pero naturalmente no todas las mujeres que viajan solas a Marruecos son así, por supuesto. Como no todos los guías son unos caza-europeas. Pero ambos estereotipos distorsionan mucho el turismo en sí y la visión que tenemos del país desde aquí, eso está claro.

    Un fuerte abrazo,

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  6. "Cualquiera puede pasar aquí unas semanas y escribir un librito ..." tal como escribió Choukri en sus veladas criticas a Bowles, quien siempre decía respetar la cultura del país que le acogía mientras hacía su particular botellón y se fumaba todo el kifi rifeño que caía entre sus manos ..... además de, entre escrito y escrito, dedicarse a otros placeres mas carnales.

    No estáis descubriendo nada nuevo; Marruecos no ha perdido grandes dosis de la esencia de la que gozó en un pasado a causa de ese "mal turismo", (el turismo de masas), simplemente porque nunca la tuvo .... aunque, claro, en la era de internet, los vuelos low cost y las guías, blogs y agencias que describen y venden los viajes imperdibles mas hedonistas ... quizá el Marruecos del que se habla sea otro.



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