7 de diciembre de 2012

UNA HOSTIA A TIEMPO QUITA MUCHA TONTERÍA

Cuando llevaba dos meses viviendo en Londres fui de viaje unos días a España. Una de las tardes la pasé en el nuevo centro comercial de Valladolid, y aquello estaba de gente hasta la bandera. Una de las abuelas que por allí pululaba estaba al cargo de su nieto pequeño y, cuando el padre se dio cuenta de que éste se había quedado parado mirando un escaparate de una juguetería (con el consiguiente disgusto que se llevó la pobre mujer al no encontrarlo), el hombre, en un perfecto español de Pucela, dijo: "Este crío hasta que no se lleve una hostia hoy no para". Y me alegra saber que se la llevó.


En ese momento me dí cuenta que no había oído una frase similar (ni que se le pareciera tampoco) durante mis semanas en Londres. Y lo peor es que no creo que la vaya a escuchar. Aquí a los niños se les educa de una forma muy diferente a lo que estábamos acostumbrados a ver en España hace no mucho tiempo. ¿Sabes cómo tratan esas señoras mayores a las figuritas del Niño Jesús? Pues más o menos. Aquí los críos son intocables, tanto literal como metafóricamente hablando. Se les sobreprotege de una forma que da miedo, se les riñe por ser niños, se les consiente cosas que da vergüenza verlas y se les premia por demostrar que están consentidos.


En España, cuando yo era joven, la filosofía ‘una hostia a tiempo ha quitado mucha tontería’ estaba a la orden del día, y no sé en qué momento se decidió que ya no servía para nada. Estamos perdiendo las buenas costumbres, las que de verdad nos caracterizan. Y no hablo de soltar la mano a la primera de cambio, ¿eh? Que una cosa es ser un violento y otra es curarse en salud.

Repito, y no me cansaré nunca de decirlo, que no tenemos nada que ver con el resto de europeos, pero sí con algunos africanos. Ahora parece que todos hemos nacido ricos, que los niños son los que castigan y contestan mal a los mayores, que cualquiera necesita un móvil con Internet para sobrevivir… No sé porqué se nos ha olvidado tan rápido que nuestros abuelos, nuestros padres e incluso algunos de nuestros más jóvenes nacieron y crecieron en un pueblo, viviendo con lo básico, con calles sin asfaltar, con animales en casa y en la calle, con juegos al aire libre, con la abuela cocinando mientras el abuelo trabajaba en el campo o se tomaba el carajillo en el bar, con las niñas en un cole y los niños en otro, con el cura dando cera al que no se portaba de forma muy católica…


Recuerdo que muchos veranos con mis abuelos en Extremadura eran así. La casa por aquel entonces era prácticamente igual que muchas de las que he conocido en Marruecos, y la forma de vida era muy parecida. Desayunábamos higos que cogíamos de la higuera que teníamos, comíamos como si no hubiera mañana, pasábamos horas y horas en la calle, calentábamos el agua en cubos para ducharnos en el patio, meábamos de pie en las letrinas, subíamos a la tienda con 100 pesetas a comprar mil cosas, hacíamos vida en la calle, no podíamos ver la tele si el horno y la lavadora estaban encendidos porque aquello no daba para tanto, las mujeres cotilleaban con las mujeres y los hombres iban al bar con los hombres, yo me ganaba los guantazos por ser la mayor, salíamos cada noche a tomar la fresca y el 'hasta mañana' siempre iba seguido de un 'Si Dios quiere'. Inch'allah. ¡Ah! Y con el coche iba siempre cargado de cosas, metidas en decenas de bolsas de plástico perfectamente atadas, al más puro estilo magrebí.


Así pasaron muchos veranos, en nuestra casa y en la casa de tantas y tantas familias humildes españolas. No sé porqué la gente tiene tan poquita memoria, reniega de todo aquello y critica a países vecinos. Somos los menos indicados para tachar de atrasados a otros, cuando varias de las generaciones que siguen vivas en España han vivido igual - y peor - que muchos de esos países tercermundistas de los que tanto nos gusta hablar. Y hoy en día, con temas tan actuales como el aborto, las represiones policiales o la corrupción, no estamos como para colgarnos medallitas. Un poquito menos de hipocresía y más autoevaluación no nos vendría nada mal.

El síndrome del nuevo rico ha hecho mucho daño a nuestro país y tanto progreso en tan poco tiempo no podía salir bien, porque no ha sido real. Para que lo sea debe hacerse de forma progresiva, valga la redundancia, y pasar de tener abuelos que ni siquiera han ido al colegio a vivir como estamos viviendo ahora… Ojo. Parece que no conocemos de dónde venimos y así es muy difícil saber a dónde vamos. Joder, que es que ya lo decía el señor Isidro hace unos años. Que esto va a terminar pero que mu’ mal, ¿eh? Y peor aún sabiendo que, actualmente, la crisis menos grave que hay en España es la económica...

             

11 comentarios:

  1. Yo siempre pienso en el colegio: pasamos del profesor que cogía de la oreja y daba un bofetón a los niños (y si éstos se lo decían a los padres éstos le contestaban “algo habrás hecho”) a que sean los padres los que intenten pegar al profesor porque éste a castigado a su hijo (lo dicho, contemplamos a los niños como al niño Jesus en el pesebre). Y eso ha pasado en sólo 30 años. Y entre una cosa y otra, hay el gris, que nunca está mal.

    “No sé porqué la gente reniega de todo aquello y critica a países vecinos. Somos los menos indicados para tachar de ‘atrasados’ a otros, cuando varias de las generaciones que siguen vivas en España han vivido de la misma forma en la que muchos de esos países tercermundistas viven ahora”. En referencia a eso, antes que Franco se montase en el ladrillo y los suecos hicieran turismo de playa y sol en España, el país no era precisamente avanzado, ni mucho menos (véase Las Hurdes), al revés, la dictadura nos hizo andar como cangrejos....y aunque ahora nos parece todo super moderno hay aspectos como la violencia de género, que es una verguenza, la diferencia de sueldos entre hombres y mujeres, el alto índice de pobreza, los accidentes de coche, la picaresca, trampas, corrupción e impunidad (inmunidad? Jeje)... pero nada, nos creemos la hostia, porque como dices “El síndrome del nuevo rico ha hecho mucho daño a nuestro país y tanto progreso en tan poco tiempo no podía salir bien, porque no ha sido real”.

    Lo de si Dios quiere, mi abuela lo decía cada noche hasta que murió hace unos meses, jajaja, es verdad, no habia caído en lo de inchallah jajajaja

    ResponderEliminar
  2. Guapa!!!! de acuerdo en muchas cosas. Los niños tienen muchísimas que no necesitan para nada y que les hace ser menos niños.

    Ahora, lo de la 'hostia' no. Nunca he sido partidaria de la violencia. A mí nunca me han dao y nunca he hecho nada especialmente malo. Y yo nunca lo he hecho con mi hermana (que se llama como tú, creo que te lo comenté), que es mucho más pequeña que yo y que a veces, como es normal, pues se pone un poco chula. Yo soy más de dialogar o castigar, pero no me gusta lo de pegar.

    En Marruecos se estila mucho. Una de las familias con las que yo viví, por ejemplo, funcionaban a base de 'hostias'. Literalmente, porque había algún hermano, ya mayorcito, que si no había 'hostia' por el medio, la armaba..... el diálogo no le servía....y creo que al pobre, por muy bueno que que es, no le va a servir nunca. Y claro, luego está el tema de que el pequeño lleva de todos. Y el niño de mis ojos era el pequeño de 15 hermanos y más bueno y obediente..... Un día un hermano casi le pega (por una chorrada, aunque él escapó corriendo) y ahí sí que la violencia me valió, le pegué yo a su hermano mayor, poco más pequeño que yo jejeejej


    Pero sí. En otros temas estoy de acuerdo. Ahora hay demasiada sobre protección. Los niños van a acabar siendo de cristal. Cuando más 'desarrollamos' más tontos parece que nos volvemos.


    Ah y una puntualización ..... España no es como el resto de los europeos 'occidentales' (esos que a mí tmpc me molan nada) no te olvides de los Balcanes. Me enorgullezco de parecernos a ellos! (y de no parecernos en otras cosas como el papel de la mujer, tb)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi BB!!! vivan los Balcanes :)

      Creo que una cosa es una hostia a tiempo que dicen y la otra es educar con el castigo físico, que debe ser un recurso excepcional....creo que son cosas muy distintas, y los resultados divergentes.....conozco una madre, muy y muy joven, demasiado, que pierde a menudo los nervios y golpea a sus hijos por nimiedades...eso no tiene ningun sentido, porque los niños no entienden el motivo (no saben cuando lo hacen bien o mal)...pero en el otro extremo, hay los crios dictadores, consentidos, repelentes a los que sus padres no han sabido tratar(un padre no debería decir siempre que si a todo para evitar el conflicto, ni ser "nuestro colega" hasta que seamos adultos)y/o histéricos descontrolados que quizás un bofetón a tiempo les hubiera servido para bajar de su pedestal....

      Eliminar
  3. Ah y que hay niños que se merecen una 'hostia' pues sí, xq los hay que son unos consentidos y hacen el ridículo. Pero el problema no es ellos en gran parte de las veces, igual la 'hostia' habría que dársela a los padres por bobos y por consentidores

    ResponderEliminar
  4. Lo estoy leyendo y he metido muchos fallos, pero estoy a tope de curro y sólo quería descansar un poco.... y lo he escrito toda apurada.

    ResponderEliminar
  5. Yo soy partidaria del diálogo siempre y cuando este sea útil! jajajaj Pero muchas veces, cuando el receptor no es dialogante en absoluto, un guantazo bien dado acaba con muchas discusiones que no llevan a nada. A mí tampoco me han dado muchas veces, la verdad. Mi padre nunca, de hecho. Pero recuerdo cuando sí me dieron, y eso es que sirvieron.

    He estado 5 años dando clases particulares a chavales en España y teniendo yo 18 y la chica 17 todavía me preguntaba: eso lo apunto o no hace falta? O cuando el niño en 6º de primaria en vez de supender 6 suspendía 4, la madre le regalaba una Play nueva. O cuando le decía al niño de 12 años que hiciera un ejercicio para dentro de una semana la madre se asustaba, porque no sabía si le daría tiempo a hacerlo entre tanta 'actividad extraescolar'. Y ese es el problema, que los niños son lo que ven en casa. Y si los padres se comportan así, de los hijos no se puede esperar mucho más.

    Y lo de Marruecos, creo que fue contigo además con la que lo hablé, yo veía a la salida del cole como niños se ZURRABAN con todas las letras, y allí no lloraba nadie. Daba igual lo que pasara. Claro que no es el mejor ejemplo de comportamiento, pero da mucha menos vergüenza que ver cómo un niño al que otro le ha rozado (y no exagero)va berreando donde la madre diciendo 'mira lo que me han hecho'.

    PD_ viva macedonia! jajajajjajajajaj

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y Bosnia!!!!
      Sí en lo último tienes razón. Pero todo eso me lleva a decir que la 'hostia' a los padres por alcahuetes y por bobos....... Que piensan que son mejores por hartar al niño a juguetes (a uno que conozco yo le regalaron un Audi por sacarse un módulo a los 22 años......) y sobreprotegerlo, no vaya a ser que se rasguñe la rodilla. Así les pasa que luego no los preparan par la vida real y peor con el tiempo...

      Tengo estos días a mis abus viviendo en casa y me acabo de dar cuenta de que, aunque para ciertas cosas (yo vivi con ellos en una casa de la montaña de pequeña, tb mucho rollo marroqui con 10 hijos que tienen y montones de nietos) fueran como lo que hablábamos antes (dejarte correr solo, regañar y quitarte de tonterias) para otras tienen cosas muy antiguas y me acabo de acordar de que en Marruecos tb. Por ejemplo, bajo ningún concepto caminar descalzo, xq eso puede ser malisimo para el cuerpo de la mujer (no tiene mucha base cientifica que yo sepa)..... en Marruecos lo que les espanta es que no lleves algo que te cubre la cadera xq puede ser motivo de un enfriamiento.... aunque estés a 40 grados a la sombra. Y eso es un ejemplo, xq allí constantemente me veía expuesta a consejos absurdos que eran buenos para la 'saha' :D


      PD Pásate a wordpress plisss jajjaa para comentar es más fácil!!!!

      Eliminar
  6. Ay que nostalgia me ha dado lo que hablas del pueblo de tus abuelos, los míos son también extremeños y las vacaciones en su pueblo era lo mejor de todo el año, me paro a pensar y es que empezamos a parecernos a nuestros vecinos marroquíes desde que salíamos de la puerta de nuestra casa de camino al pueblo, sobretodo los abuelos, que sin ningún complejo cargaban el coche hasta los topes, de mil chismes.

    Cuando llegábamos algún amigo o vecino de mi abuelo siempre le regalaba algún chivo, borrego o cerdo, vivo, por supuesto, se sacrificaba en casa, como hacen también nuestros vecinos, el animal no moría en vano porque se aprovechaba hasta "los andares", lo preparábamos en la candela y lo comíamos con las manos, mojándolo en el "majao" (salsa), o sino mi abuela preparaba las migas en un recipiente enorme de barro, un plato tan sencillo como pan remojado refrito con ajo, los gazpachos sabían más a gazpacho y nos poníamos "morados de comer moras" recién cogidas de las zarzas, lo mejor eran las salidas y entradas con total libertad que en la ciudad estaban restringidas al parque de turno; ibamos a visitar a nuestras tías lejanas a ver si caía alguna chocolatina o propinilla porque nos consentían más que nuestros padres, éstas nos decían sin ningún pudor que estábamos más gordos o que no habíamos crecido nada desde el año anterior sin miedo a traumatizarnos y que anduvieramos con Dios cuando nos volvíamos a casa, jugábamos, nos perdíamos , nos manchábamos, a veces nos peleábamos entre primos y en muchas ocasiones no nos portábamos bien y mi abuelo nos daba dos tortas a cada uno y a nuestros padres les parecían que estaban bien dadas, la verdad es que a la siguiente nos lo pensábamos mucho más...

    Vamos muchas cosas que se han perdido y que hoy no se ven bien, que parecen "de pobres" o de "atrasados", es una pena porque de eso se aprendía bastante y nada más que tenías que ver a los niños del pueblo que vivían en ese ambiente constantemente y compararlos con los que sólamente pasábamos de forma temporal, nos daban mil vueltas :-)

    ResponderEliminar
  7. Y yo que no tengo pueblo... :(

    MI infancia veraniega la he pasado en Lisboa... Vamos q me salía de Madrid, para meterme en Lisboa... Siempre lo digo, mi pueblo del verano era Lisboa en la casa "Da Avó Fernanda" ( de la abuela Fernanda, se entiende no??).

    Y curiosamente ,estos últimos dias he tenido muy presente esto de los pueblos. Nos hemos jntado unas cuantas españolas aquí, bailando pachanga y hablando de las fiestas de sus pueblos ( de cnd ya eran adolescentes y más mayores claro, q se viven diferentes...) y yo sólo sabía decir... " yo es q soy my sosa para esto...es q no tengo pueblo.." jajaja y no era la única eh?? , menos mal...
    todas diciendo .. " Raquel tienes q venir un dia a las fiestas de mi pueblo !!" y bueno, tendré q ir, eso seguro.
    Y por lo que me cuentan , efectivamente, estos pueblos de la España profunda y no tan profunda , es un trocito de Marruecos... y confirmado eh???
    Qué envidia jooo, yo tb quiero tener pueblo...!! :( ( pero de la sana, eh??)

    :)

    ResponderEliminar
  8. Nos ponemos parecer como se paresen todos los pueblos subdesarrollados . pero de pare ernos a los moritos .aqui habria una larga reflexion ellos llevan en sus genes su falta dettodo. ( creo que me entendeis)
    Y por favor no comparar la civilización con pueblos tan diferente geneticamente al mundo occidental .lo Retrotaeis a una dictadura facista y una potguerra posterior.
    pues si aqui somos pero q muy diferente.os lo vuelvo a decir .los genes europeos no son genes moritos

    ResponderEliminar
  9. Llegué aquí googleando "una hostia a tiempo.." jaja había olvidado como terminaba "...quita mucha tontería"; el cerebro a veces traiciona cuando una frase tan básica, deja de ser escuchada como algo habitual. Viví una década en España, en levante, y leer esta entrada de tu blog me ha dibujado una sonrisa en la cara. Me doy cuenta que suelo tener un criterio más parecido con aquellos que han tenido la experiencia de salir del nido y conocer mundo, Ojo, no todos aquellos que lo experimentan expanden su criterio, pero si es más habitual. Darse cuenta de que no son el ombligo del mundo, es algo que como extranjera en España me lo tomaban a mal. Yo soy mexicana, un país considerado "tercermundista", además de vivir en España también he vivido en Canadá, todos países hermosos por diferentes cosas, de los que he aprendido mucho.
    También comparto la idea de que un cachete a veces resulta necesario siempre y cuando se haga de manera correctiva y como último recurso, eso no te convierte en un golpeador. No sólo Inglaterra, España, México, ocurre en todo el mundo. Se impuso la educación blanda, ahí están los resultados con los adolescentes de hoy en día que maltratan física y/o verbalmente hasta a sus propios padres. Además el postureo estúpido ha hecho que se pierda esa sencilles de la vida.. un ejemplo que a mi me chocó mucho cuando aun vivía en España, es que una vez invité a mi piso a varios amigos, en aquel entonces tenía un gatito al que yo misma le había hecho un juguetito con lana y tenía una caja de zapatos con la que jugaba... los comentarios fueron de este calibre: "ay pobrecito! ya te regalaremos juguetes para tu gato" (sus caras eran un poéma) y yo WTF! jajaja es un gato!! aman las cajas de cartón no lo sabéis?? y su bolilla de lana que le he hecho el cree que es una presa!! Ahora resulta que todos han nacido en cunas de bronce como mínimo, te miran con condescendencia si les dices que tu fin de semana lo pasaste en el pueblo, en la huerta familiar cosechando frutos y verduras (eso me acaba de pasar aquí en méxico hace 1 mes) y además que lo pasé fenómenal... por eso me gustaba tanto "Cuentáme" cuando los protagonistas se iban a Sagrillas xD me recordaban a mi familia cuando salíamos de ésta caótica ciudad al pueblo de mi padre, dónde pa´se tantos veranos en mi niéz con la abuela en el publo mis hermanos y mis primos, muy similar a lo que se veía en la serie y lo que cuentas en tu blog. ¿Por qué se ha perdido eso?

    ResponderEliminar